Recuerdos buenos y malos

Recientemente me he puesto nostálgico, tema muy común en mí pero esta vez no es para ponerme triste, ni para ponerme feliz o a llorar. Es sólo un sentimiento de mariposas en el estomago inmediatamente seguido de un pequeño nudo en la garganta y un suspiro, como el que acabo de soltar en este preciso momento al darme cuenta que estoy escribiendo esto en vez de empezar mis proyectos finales. Trabajar es difícil cuando no tienes ganas, ni energía, pero bueno.

Gracias a mis recientes ataques de nostalgia me puse a pensar en todas aquellas personas que continuamente te dicen que no mires hacía atrás, que sólo mires para adelante y “pa’tras ni pa’ agarrar vuelo” mmm me suena a algo demasiado orgulloso la verdad. En especial porque, te imaginas no recordar nada? Esto lo mezclo con un consejo que leí en Reddit alguna vez, eran unas cuantas palabras de aliento que algún usuario le dio a otro que recientemente había perdido a su padre, en particular recuerdo que le aconsejó recolectar todas las fotos y vídeos de su padre porque eventualmente iba a olvidar. Olvidaría cómo lucía su padre, cómo se vestía, cómo sonaba su voz. Iba a olvidar su voz. Lo peor es que sé que es cierto, y que tiene sentido. Cuando leí eso me entraron muchas ganas de llorar pensando en que es cierto, en que iba a olvidar no sólo a mis padres (bueno, aspectos de ellos) sino también a muchas personas que me interesan y que yo con ellos sería olvidado.

Es algo duro el olvido. Es malo vivir en el pasado, nadie lo pone en duda, pero es aún peor no recordar. No tener memoria de los momentos buenos dónde el aire soplaba a tu favor y las hojas caían con menos fuerza. Dónde te sentías pequeño en tu burbuja de tranquilidad pero no importaba porque era ese periodo de tu vida en el que te podías dar ese lujo.

Vivo con más miedo a olvidar que a ser olvidado, porque si soy honesto mucha de mi fuerza radica en recordar por qué me estoy esforzando. Muchas personas entramos a esos largos periodos de vida en los que sólo tenemos que “chingarle” aunque no veamos resultados inmediatos.

Yo me esfuerzo por jamás ver a mi familia sufriendo así como me esfuerzo por las promesas que le hice a alguna ex novia de que iba a ser exitoso, así como las palabras que no le grité a aquella persona que dudó de mí, así como el coraje que sentí cuando no fui suficiente por mis habilidades, así como por las risas con mis amigos cuando al terminar de reír pensé “ojalá todos estemos bien en unos años y podamos volver a reír”. Me esfuerzo muchas veces por recuerdos porque en el ahora muchas veces no hay nada por qué esforzarse, sólo por pasar de hoja.

Me gustaría citar una entrada que escribí hace mucho dónde lo que importa no es lo que yo escribí sino de lo que hablo, es un capitulo en el que he pensado mucho últimamente.

Saludos, que estés bien.

https://medium.com/@odavidlara/speak-like-a-child-7070db8249c1