Cuando el corazón se rompe (literalmente)

El corazón se puede romper literalmente, por una ruptura metafórica del corazón. Por el estrés que produce la pérdida de un ser querido. Por la tristeza que llega, de golpe.

A la cardiomiopatía que puede llegar a producir la muerte, si no se atiende rápidamente, se la conoce como el “síndrome del corazón roto”, o “cardiomiopatía de takotsubo”.

El nombre en japonés se debe a que fue descrita por primera vez en Japón, en 1991. Takotsubo es el nombre nipón de las trampas que se utilizan para pescar pulpos, unas vasijas acampanadas, con una forma parecida a la que adquiere el ventrículo izquierdo del corazón cuando el músculo colapsa por esta dolencia.

Generalmente está causado por un fuerte estrés emocional, un impacto emocional capaz de alterar parcelas importantes de la vida, como un divorcio, la muerte de un ser querido o la pérdida del empleo, pero también se identifica con el estrés físico, como el producido por una sobredosis de narcóticos o el esfuerzo físico intenso.

Su incidencia también está cuantificada: por ejemplo, perder un hijo de entre 10 y 17 años dispara el riesgo de mortalidad de los padres hasta el 31% en los años posteriores.