De una feminista para un hombre

Por Olga Castro

En medio de un horrible dolor menstrual es fácil recordar las dificultades que trae consigo “ser mujer”, no voy a hablar de ello porque no es secreto que la sociedad no ha sido generosa con el sexo femenino, pero ¿Cómo ha sido la sociedad con el sexo masculino?

No voy a hablar de acontecimientos históricos ni de cosas de las que sólo he leído, voy a hablar de lo que he visto y escuchado.

Soy feminista, creo en la igualdad de género como un estilo de vida apropiado para una sociedad más justa y es por eso que me doy cuenta cuando alguien hace un comentario que denota sexismo o discriminación, últimamente he estado más pendiente cuando estos comentarios afectan directamente a la población masculina.

Empecemos:

A nadie le importa que tengas 26 años y no tengas carro. Al menos si sos mujer, eso no es indicativo de nada, pero he escuchado muchas veces comentarios de mujeres que consideran un “mal partido” a un hombre que no tiene carro, porque debería tenerlo, incluso hay mujeres que prefieren tener una pareja con carro que tener ellas uno propio, porque a muchas les da mucho más placer que su novio las llegue a traer al trabajo en un carro, que irse en el de ellas.
Si estás en una fiesta y un hombre coquetea con vos pero él no te gusta, podés decidir tranquilamente ignorar el coqueteo, irte y dejarlo ahí, la sociedad no va a saltar encima tuyo, pero si sos hombre y una mujer coquetea con vos en un bar, rechazarla implica una lucha social importante, tus amigos te dicen que te acostes con ella, tus amigas también, la misma mujer que te coquetea está segura que no vas a rechazarla porque los hombres no rechazan mujeres, dejar ir a una mujer que te seduce es para muchos hombres y mujeres un acto carente de toda hombría. No se trata de si te gusta, si estás casado, si estás borracho, si no querés… se trata de que sos hombre y por eso no la podés dejar ir.
Luego viene el sexo, una mujer que trabaja todo el día puede decirle a su pareja por la noche que está cansada y que no tiene ganas de tener “acción coital”, es comprensible. Pero he escuchado mujeres quejarse porque su esposo no quiso tener relaciones sexuales con ella porque “estaba cansado” ¿Cómo puede ser eso posible? Si los hombres para el sexo nunca están cansados, no importa si trabajaron todo el día, si tuvieron problemas en el trabajo, si están metidos en situaciones difíciles, para un hombre tener sexo es un deber, “son máquinas sexuales”.
He escuchado a muchas mujeres decir que en medio de una discusión con tu pareja, la mejor manera de solucionarlo y terminar el problema es llorando, que ningún hombre se puede resistir a las cristalinas lágrimas de la mujer que ama, otras mujeres (o las mismas) dicen que en el momento en que un hombre derrama la primer lagrima de una discusión empiezan a dudar de que sea un “verdadero hombre” y que sienten un enorme rechazo por alguien que actúe con tal debilidad.

Podría seguir poniendo ejemplos pero creo que ya entendieron el punto, yo también estoy cansada de los roles que la sociedad ha impuesto a los hombres únicamente por ser hombres.

Como mujer, no quiero vivir a la sombra de lo que la sociedad espera de mí, no quiero actuar como la sociedad dice que una mujer debe actuar, quiero actuar como yo quiera, quiero vestirme como quiera, usar el cabello como quiera, corto o largo, eso no me hace mujer, quiero tomar decisiones que me hagan feliz, decir “no” cuando no quiero, decir “sí” porque quiero, no quiero tener que probar nada, quiero asustarme sin sentirme cobarde, quiero pedir ayuda sin sentirme inútil, quiero que me abran la puerta del carro y abrir la puerta del carro para alguien y quiero muchas cosas no porque soy mujer, más bien porque soy humana.

Un hombre no tiene que probar su hombría de ninguna manera, un hombre no tiene que tener carro, dinero a montones y una casa a su nombre para ser “un buen partido”, no tiene que acostarse con cada mujer que le coquetee para probar su virilidad, a un hombre también le puede no gustar una mujer y decidir no estar con ella y sí, también podés estar tan cansado como para no coger, también podés tener un mal día y sólo querer dormir, también podés no querer acostarte con tu pareja si se ha comportado mal con vos, podés llorar si algo te ha lastimado, podés tener miedo de matar un insecto y podés no levantar algo porque es muy pesado. Podés hacer lo que sea y negarte a hacer lo que sea, no porque seas hombre, más bien porque sos humano.

Humanos… A veces se nos olvida que eso somos, pensamos demasiado en función a “mujeres” y “hombres” pero somos humanos antes de ser todo eso, y no es hacer o dejar de hacer algo que define lo que sos, lo que mereces o la manera en que deben tratarte, los estándares son cápsulas frías donde no es necesario pasarse la vida, vos decidís y sos libre de sentir y actuar como sea tu voluntad.

Malditos roles que sólo sirven para dividirnos y frustrarnos, una persona que te exige que tengas o seas algo sólo porque sos hombre o mujer, se puede ir directo a la mierda. Así mismo la sociedad y sus expectativas.

Por mi parte podés ser como sea, si no quiero salir con vos no es porque seas hombre o mujer, es porque no me agradas.

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