El País Más Feliz del Mundo

Dice René Pérez de Calle 13 en su éxito -Latinoamérica- “El que no quiere a su patria, no quiere a su madre”. Asumo que arrancando con esta introducción en contraste con el título podrán darse una idea hacia adónde voy con este “entry”. Sin embargo, mi intención es compartir la mayor cantidad de datos posibles y tratar de hacer este análisis de un punto parcial, para así entender si realmente Costa Rica es el país mas feliz del mundo.

Costa Rica fue declarado el país mas feliz del mundo por “World Happiness Report” en su tercera edición para el año 2015 (en la edición de 2017 es el país mejor rankeado de Latinoamérica e importante tomar en cuenta que siempre ha estado en el top 15 desde que se genera el reporte), pero ¿Quién o qué es “World Happiness Report”? ¿De dónde se obtiene la información para llegar a tales conclusiones?
En breve, “World Happiness Report” es una encuesta generada por Gallup, Inc. una compañía estadounidense con su base en Irvine, California. Este reporte es presentado ante las Naciones Unidas bajo el “Sustainable Development Solutions Network”, con sus siglas en inglés SDSN. Este programa fue instituido por el secretario general de las Naciones Unidas, Ban-Ki Moon, en 2012, con la intención de compartir conocimiento científico y tecnológico para el mejoramiento de solución de problemas; en otras palabras, es una forma de tratar de brindar soluciones a los países con problemas socioeconómicos por medio de pensamiento lógico-científico.
Detalles acerca del cómo se obtiene la información y cuál es la población tomada en cuenta para el estudio son algo escazos, sólo resalta el hecho de que se toman en cuenta factores como el producto interno bruto per capita, esperanza de vida, apoyo social, confianza y percepción de libertad. Todos estos puntos son presentados en forma de entrevista a 3000 personas por cada país. En el pie de página del “website” oficial se hace la siguiente mención: “The World Happiness Report was written by a group of independent experts acting in their personal capacities. Any views expressed in this report do not necessarily reflect the views of any organization, agency or program of the United Nations.”
Español: “El World Happiness Report fué escrito por un grupo independiente de expertos actuando en sus habilidades personales. Cualquier punto de vista expresado en este reporte no necesariamente refleja el punto de vista de ninguna organización, agencia o programa de las Naciones Unidas” (http://worldhappiness.report/)
Otro reporte, el “Happy Planet Index” también le da el sitio de honor a Costa Rica para 2017, para tener así su tercera corona pues ya había sido considerado como país mas felíz del mundo en 2009 y 2012.
PIB per Cápita
Yo me considero un ignorante en el tema de la economía y aún más en niveles macro, por eso decidí que el Banco Mundial nos brindara su definición:
“El PIB per cápita es el producto interno bruto dividido por la población a mitad de año. El PIB es la suma del valor agregado bruto de todos los productores residentes en la economía más todo impuesto a los productos, menos todo subsidio no incluido en el valor de los productos. Se calcula sin hacer deducciones por depreciación de bienes manufacturados o por agotamiento y degradación de recursos naturales. Datos en US$ a precios actuales.”


Mientras que vemos una tendencia mundial hacia la estibilización, Costa Rica por su parte, sigue su ruta ascendente en el PIB per cápita, sin embargo, ¿Es éste estudio apegado a la realidad del país y revela una sustancial mejoría económica?
Iniciemos definiendo el Producto Interno Bruto, éste expresa el valor monetario de la producción de bienes y servicios de demanda final de un país (bienes o servicios públicos o privados para consumo, inversión o para exportación) durante un periodo determinado.
El cálculo del PIB per cápita se hace tomando el PIB y dividiéndolo entre el número de habitantes de la región del estudio.
Tomando estos dos factores en cuenta, podemos llegar a la conclusión de que el PIB per cápita nos dá una idea de la economía del país, pero no nos garantiza un cálculo correcto en cuanto a la realidad del país. Temas como la distribución de riquezas, factores socioeconómicos correspondientes al demográfico en estudio, niveles de desarrollo o educación no están contemplados, haciendo que el resultado no sea 100% confiable.
Esperanza de vida del costarricense

Siguiendo la línea creciente de expectativa de vida mundial, Costa Rica se ha sumado a ese gráfico y es un país con una importante línea de crecimiento. Si tomamos en cuenta los datos de 1960 a 2015 (último reporte publicado), Costa Rica pasó de tener un promedio de expectativa de vida 61 años a 80 años de edad. Lo que nos habla de un significativo aumento de condiciones para que esto sea posible.
Nuestro modelo de Salud con la Caja Costarricense del Seguro Social como estandarte, sumado a nuestras políticas internas en temas de salud y estatutos globales en temas de derechos humanos han contribuido a poder lograr estos remarcables resultados. Sin embargo, no todo está hecho y tenemos áreas de oportunidad en este tema.
La CCSS fue fundada en 1941, bajo mandato del aquel entonces presidente, Dr. Rafael Angel Calderón Guardia.
Su modus operandi y estrucutra han variado muy poco desde su fundación, por lo que se puede entender el por qué de sus problemas actuales, ya que son más de 70 años sin un cambio significativo. Esto sumado a un mal manejo de recursos, mala distribución de bienes y falta de planificación hacen que todos nos preocupemos más y más por la sostenibilidad de este pilar social.
El fondo de pensiones es uno de los temas dónde se evidencia la necesidad de una reforma tan pronto cómo sea posible. El modelo actual consta de una “piscina” donde se almacenan todos los montos recolectados mediante el Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte que todos los costarricenses asalariados contribuimos. De esa misma fuente se toman para pagar cada una de las pensiones que se entregan en el país, sin el mayor control sobre la afectación por este retiro y planificación de como recuperar los montos. Para sus primeros años este modelo tenía sentido ya que la CCSS nace con el fín de apoyar las clases trabajadoras, donde la mayoría de personas percibían salarios similares, pero para 2017 la realidad es distinta, por lo que debemos pensar en una reforma a éste modelo y como fraccionar este fondo sin afectar su funcionalidad.
A lo anteriormente mencionado le sumamos la creación de los EBAIS, aumento de plazas para sustentar la demanda de estas entidades, gastos por tiempo extraordinario, aumento en cesantías, la creación y fallo de su programa de préstamos para vivienda (que se ha retomado este año por cierto). Todos éstos elementos durante el segundo gobierno del señor Oscar Arias, quién es dueño de entidades hospitalarias y no es fiel partidario del sistema de salud nacional. Al quebrar la caja no habría un seguro obligatorio, por lo que los costarricenses tendrían que acudir a entidades privadas (siendo él dueño de un par de las mismas, es difícil no pensar mal al respecto). Aunado a estos elementos internos, los patronos de entidades privadas morosos con su aporte, ponen la barra de dificultad bien alta para la CCSS y su continuidad.

Abolición del ejercito
Tal vez nuestro estandarte, nuestro mayor aporte en temas socio-políticos y una de las principales razones del por qué somos felices. ¿O no?
“Yo destruyo a mis enemigos cuando los hago mis amigos” -Abraham Lincoln
Posiblemente bajo esta frase de Abraham Lincoln nos escudamos todos cuando pensamos en nuestro país en planos globales, Costa Rica le declara la paz al mundo, etc.
Si depositamos nuestro análisis en paz=felicidad, tendriamos 22 países más que no tienen ejercitos (sí, no somos tan únicos como pensabamos en este tema) y serían tan felices como nosotros. Ahora bien, de estos 22 países, solo 5 fueron tomados en cuenta para el reporte, de los cuales solo Islandia está mejor situado que Costa Rica (numero 4 del mundo), nuestro vecino Panamá es el más cercano perseguidor viniendo en lugar 33. Mauricio y Haití cierran en puestos 65 y 146 (de 156 países contemplados en el estudio) respectivamente.
Partiendo de que tenemos una muestra tan pequeña esto no nos aclara la incógnita, pero nos genera una gran incógnita en el tema de si declararle la paz al mundo es un automático país feliz.
Cultura del costarricense

Es aquí donde radica mi problema, donde encuentro mis mayores retos para enamorarme perdidamente del país y donde siento la mayor oposición a lo que creo y espero de un ciudadano comprometido con su sociedad debe ser.
Es extraño comenzar un texto imparcial por la crítica personal, pero ésta fue mi principal inspiración para escribir. Necesitaba sacarme esto del pecho para seguir siendo un ser integrado a la sociedad.
Basado en mi experiencia tras vivir en este país por los últimos 26 años, puedo decir con toda certeza que tenemos muchas áreas de oportunidad como sociedad, pero el principal y del cuál se derivan mucho otros problemas es nuestra pobreza mental.
“América nunca será destruida por el exterior. Si fallamos y perdemos nuestras libertades, será porque nos hemos destruido a nosotros mismos.” -Abraham Lincoln.
Como punto inicial esta frase tal vez nos haga pensar en nuestros problemas de inseguridad, pero me gustaria ir mas allá y aterrizar esta frase en la Costa Rica del siglo XXI.
Durante los últimos 20 años los avances en la tecnología han sido tangibles, al punto que cargamos mini-computadoras en nuestro bolsillos, con capacidades 4 o 5 veces mas potentes que las primeras computadoras. De estos grandes avances se han desencadenado multiples medios y canales de comunicación, acortando las distancias entre continentes.
Las redes sociales llegaron para quedarse, abriéndonos la oportunidad para poder compartir lo que somos nosotros mismos; son una pincelada de lo que las personas sentimos y necesitamos expresar al mundo.
En éstas mismas redes sociales ha sido donde he descubierto que el tico está molesto. Basta con ver una publicación apoyando un equipo de fútbol para ver como se le abalanzan los simpatizantes del equipo contrario con insultos y ataques personales. Esto mismo ocurre con cualquier otro tema, se minimiza la capacidad de libre elección de los demás ya que simpatizar con X o Y hace que los “otros” estén mal y solo yo esté bien.
La libertad de expresión es todo un tema, ya que la linea es muy delgada donde termina mi libertad y comienza la de los demás.
Me preocupa ver la agresividad con que se ataca el tico en la calle también, para muestra nada más es necesario salir a la carretera en carro y ver la ira que guardan los conductores hacia sus homólogos y como ésta sale a la luz en el mínimo chance posible.
Pero de todas estas razones, la que más me precupa es como el tico considera que más importante perder tiempo en redes sociales, que leyendo un libro, viendo documentales o simplemente usando el internet, al que tiene acceso desde la facilidad de su celular, para hacer una breve investigación.
Vivimos en la era de la tecnología y la accesibilidad, sin embargo no hacemos uso de la misma.
Disfrutamos invertir nuestro tiempo atacando a otros en las redes sociales, antes de invertir tiempo en enriquecer nuestra mente y obtener conocimiento. Preferimos atacarnos en la calle antes de informarnos los pros y contras de nuestro gobierno. Exigimos a los jefes de gobierno y sus distintos órganos que nos den cuentas claras, pero no le exigimos a las televisoras que hagan un fuerte escrutinio sobre los planes de gobierno cuando aún son candidatos.
Con todo esto mi intención no es zafarme de la lista de culpabilidad, porque formo parte de cada una de las menciones anteriores, tampoco quiero decir que somos malas personas, porque creo fielmente que el tico es de buenos sentimientos y tiene buenas intenciones para con los demás. Mi intención es de tratar de entender qué pasa con nuestra sociedad y buscar formas de como solucionar nuestras limitantes individuales, para así llevarlo a un nivel más macro. Es una frase muy trillada, pero tenemos que empezar por cada uno de nosotros mismos y aportar nuestro grano de arena.
Los invito a ver el “Documental Tico Promedio” para ahondar en el tema. Es interesante y muy triste entender como un video trabajado hace más de tres años continúa siendo actual.
Conclusiones Personales
Somos un país con infinidad de recursos naturales que facilitan nuestro transitar por este mundo, así como un sistema de salud envidiable. Es una lástima para nuestra cultura el accionar ante los problemas del tico y no poder valorar los recursos que tenemos. Tenemos actitudes destructivas no solo contra la naturaleza, sino también contra nosotros mismos. La ira del tico lo puede llevar a tomar decisiones precipitadas y sin sentido ya que no somos eficientes manejando situaciones de estrés. Un país feliz porque ignora los problemas, o porque se los deja a alguien más. Un país que trabajó para llegar a su posición actual dentro de la región, un estandarte en temas de salud y política a inicios del siglo pasado, pero que se ha dormido en los laureles. En fín, tenemos un pedacito de tierra muy bello que matamos día a día. Un pedacito de tierra dónde nos matamos los unos a los otros día a día.
Como diria René de Calle 13 “Un pueblo sin piernas pero que camina”
¿Cuanto más caminará? Esa es la gran incógnita.
