Our Farewell

No me busques más.

No recuerdo el mes, ni el año pero si recuerdo lo que me dijiste. Tu pareja acababa de morir, te escuchaba tranquilo después de todo lo sucedido; resignado quizá. Habías volado para iniciar una nueva vida en el Sur del País; iniciando con un nuevo trabajo pero el gusto duró poco cuando de pronto llamaste a mi celular para darme esa noticia.

Estaba atónito sobre lo que me platicabas y más sobre lo que te había ocurrido. No sabía que decir, las palabras no fluían por mi boca, un silencio se apoderó de mi. ¿Qué dices ante este tipo de situaciones? no sé.

Soy de los que cree que la vida te pone pruebas y en ellas van implícitas las oportunidades. Te puso esta prueba, desconozco el motivo pero eso solo lo conoce quien lo vive y hace introspección sobre ello. Creí que era una oportunidad para ti, para corregir, enmendar o transformar y esto es solo basado en lo que he visto que has llevado tu vida. Quizá no te conozca del todo pero algo si sé, tienes una oportunidad.

No seré extenso solo te diré el por qué no contesto tus llamadas, no devuelvo tus mensajes. Después de haberme platicado lo sucedido pasaron algunos meses, pocos según recuerdo, habías bajado esa app del diablo que a muchos gusta y a otros causa morbo, no podía creer que ahí estabas, tu foto, tu perfil, conectado. No recuerdo el sentimiento en ese momento, decepción, tristeza, estaba iracundo, que se yo. Solo se que no deseo tener una persona así en mi vida, agradezco los años de amistad pero quiero personas que sumen y no que resten, personas que admire, responsables de sus actos, honestos y siempre esforzándose por ser un mejor ser humano.

Gracias Dios por haberme permitido coincidir con él, ahora me permito ser libre de ti, hasta nunca.

¡Dios te bendiga siempre!

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