El luto
Cuando tú y yo éramos pequeñas, no había nada que derramara tu pureza, eras infinita e inmortal. Entonces, nuestra forma de ser en el mundo encajaba, no existía otra manera en la que pudiéramos concebirnos. Hoy no hay nada que pueda hacer para que vuelvas. Nunca supimos hasta cuándo resistirías, cuánto tiempo…