Dale sentido a tu vida

Luces desde el faro

Si te sientes perdido, como sin rumbo, y te das cuenta que no tienes el control de las situaciones, ¡anímate! estás en el mejor punto: ¡en el de partida! Hemos de comprender que no podemos controlar nada ni a nadie, sólo a nosotros mismos. Aquí está el secreto.

Conócete, acéptate y supérate. Tres puntos para ahondar en la reflexión

Los valores son los que mueven a las personas, son los que inspiran nuestra motivación para conseguir objetivos. Por eso es importante descubrir ‘cuáles’ nos están moviendo ‘a qué’…. qué dirección o sentido lleva mi vida.

Cónocete. Haz un análisis sincero de los valores y contra-valores que gobiernan tus pensamientos, tus sentimientos, tus actos, tus sueños. Reconoce también tus talentos y tus áreas de oportunidad. Una vez consciente de los ejes y de los argumentos que dan estructura a las escenas de tu día a día, tendrás materia prima para empezar a diseñar tu plan de acción hacia la madurez.

Aceptar con humildad quién soy y quién no, y en qué punto del mapa me encuentro, me da visión para enfocar con nuevos lentes el trayecto que sigue. Es sano hacer un reseteo de vivencias nocivas y regalarnos la oportunidad de aprender y de tomar lo positivo de las experiencias para empezar con ilusión y valentía hacia un nuevo horizonte.

Estamos dotados de inteligencia, voluntad y conciencia; estas facultades superiores nos permiten llevar el timón de nuestra vida, conducir “los caballos desbocados que tenemos dentro”, esas pasiones, esas debilidades e impulsos desencauzados y, superarlos para dejar de ser esclavos. La libertad tiene sabor a dominio propio.

El carácter, nuestro entorno y las experiencias de vida determinan nuestra personalidad. Una personalidad atractiva, _con liderazgo_ parte del conocimiento y dominio de sí mismo, empieza por hacerse responsable de uno y de nuestras decisiones y tener una auténtica determinación de servir a los demás.

Con confianza, sigue la luz del faro.

Te recomiendo leer el libro Vicios y Virtudes, claves para un programa de vida, de Alejandro Ortega Trillo.