Santiago Downton, Octubre 2018 (Por Nicolás Orellana)

El camino de Camila a Santiago Downtown: de trabajadora a víctima

Camila una joven egresada de informática llegó a trabajar de la región a un equipo del Banco de Chile en Santiago Downtown. Casi al mismo tiempo sufrió un robo a su cuenta en el mismo banco, demandó al SERNAC y pasó a ser otra de las cuentas afectadas como las que tiene que ayudar día a día.

Por Nicolas Orellana

Camila nos recibe en su departamento en San Diego a una calles de su oficina, sentada en un futón recién comprado, nos comenta que se acaba de cambiar al edificio, nos sirve un poco de té y nos cuenta su días en el banco, sin antes enseñarnos de como es que llegó a donde está, una historia larga pero necesaria.

Las ganas de estudiar informática para Camila se originaron por su padre hace 17 años el 2001 en su natal Vallenar, cada fin de semana su padre llegaba con piezas de computadores y armaba equipos en su casa, para su hija eso era normal, era una de las pocas niñas con un computador. Jugaba Sims, el juego de simulación social lanzado solo un año antes y que su padre compró por internet y le regaló para Navidad. Camila podía pasar el día entero en una pequeña pieza al lado de la cocina, jugando mientras sus amigas pensaban en muñecas y casas de juguete, ella se entretenía con internet, creaba mansiones y familias virtuales.

Después de salir del colegio, los deseos de Patricia, su madre, por que estudiara Agronomía se esfumaron cuando ella le dijo que quería estudiar informática, un desafió con ella misma “Me gustaba la idea de que mi hija fuera minoría en lo que quisiera estudiar, un porcentaje chico y que sirviera como ejemplo para que más mujeres se atrevieran a estudiar estas carreras que quizás todavía no eran comunes”

Camila estudio siete años, una carrera que desde que inició, no siempre fue una promesa del desarrollo mundial. La informática estaba dentro de las carreras no convencionales y poco rentables hasta hace poco. Sin embargo después de egresar, este año se traslado a la capital, a una pieza en Chicureo en la casa de sus tíos. Después de una semanas buscando en internet, encontró un aviso del Banco de Chile, buscaban mujeres egresadas de informática para cumplir cuotas de genero. A la semana siguiente ya estaba en su primer día de trabajo en el corazón de la ciudad.

Santiago Downton, Octubre 2018 (Por Nicolás Orellana)

Junto a un grupo de 6 personas, Camila espera en la entrada de Santiago Downtown, son cuatro hombres y dos mujeres. Un hombre de traje les da la bienvenida al lugar, les comunica que serán parte del nuevo equipo de informáticos de la empresa y los lleva a uno de los edificios del complejo, los hace escribir a cada uno sus nombres en un libro de la recepción y les entrega a cada uno una tarjeta de acceso.

Ese día en que Camila llegó a trabajar al centro de informática del banco, llego de prueba junto a los otros egresados, tres meses necesitaban para quedarse definitivamente. Esa misma mañana ninguno de ellos se imaginaria que los sentarían en una mesa con sillas calientes, ya que a penas los sumaron otro equipo era despedido en esa misma sala. La razón, el ataque informático sufrido a las cuentas del banco hace algunos meses desde Hong Kong, un caso del que poco se enteraron. “El banco fue muy precavido con quien veía esa información. Ninguno de los externos que trabaja para el Banco de Chile. Pudo haber visto los casos, hubo un gran revuelo, de hecho ese día yo creo que el ataque fue hecho por gente que sabe mucho de informática, porque hubo un apagón de los equipos y soportes, incluso algunos dejaron de funcionar”

Al instante los dejaron a cargo junto a su grupo de nuevas soluciones para la seguridad de las cuentas. Desde problemas en una web desacreditada por los mismos usuarios como peligrosa y una aplicación difícil de usar para los clientes mas viejos del banco. “Las aplicaciones están orientadas para nosotros, a los jóvenes, quizás hasta los 45 años, que fue la última generación que se adaptó a la tecnología actual, los usuarios de años del banco a veces no saben ni siquiera como instalar una aplicación”

Y no solo los usuarios del banco eran opositores a procesos liderados por jóvenes informáticos, procesos mas simples para la seguridad y el desarrollo “A la hora de ponernos de acuerdos con gente vieja, nos dimos cuenta que son muy testarudos los informáticos viejos, ellos quieren hacer lo que ellos piensan, como se lo enseñaron. Muchas veces nos miraron en menos por nuestros nuevos métodos”.

Para Camila es comprensible, hubo un trabajo más engorroso en los noventa que se le enseñó a los informáticos de las viejas escuelas, procesos que hoy sin duda son mucho más simples para ella.

Santiago Downton, Octubre 2018 (Por Nicolás Orellana)

Recuerda bien el día Domingo en que entendió la importancia de un banco con procesos simplificados, rápidos y efectivos. Un dieciocho de Septiembre en la casa de su tía, Camila celebraba en un asado a lo que su celular suena, una notificación de la aplicación del banco le avisa de un giro por $300.000 pesos desde su linea de crédito. Un monto grande que había depositado ella misma para ampliar su posibilidad de compras en el extranjero habían sido robadas desde internet. Desde la misma pagina web del Banco de Chile.

Extrañada, Camila llama al numero de atención al cliente que le proporciona la aplicación, y después de pasar cinco minutos su primera respuesta fue que se dirija a la sucursal el Lunes que venía, a primera hora. Para ella, no hubo preocupación por su caso, solo el bloqueo de su tarjeta hasta su visita al banco. Mas allá de eso no se le proporciono datos ni antecedentes del caso, solo comentarios como “la atenderemos el Lunes”, una respuesta débil después de estar varios minutos en contestadoras y música ambiente, perdió tiempo con su familia y incluso las ganas de celebrar.

Después del caso, Camila se presentó a la sucursal y le explicaron que no podían hacer nada frente a su problema. Que el dinero fue extraído con su clave secreta, y eso era de resguardo de ella. Enojada se dirigió al SERNAC a presentar una denuncia formal, dos días después una carta llega a su casa con los detalles del caso. Su dinero fue sacado desde Serena su anterior ciudad. Pero la carta le comunicaba que el banco no podía ayudarla y que le recomendaba hacer la denuncia a investigaciones.

Sentada tomando té nos muestra su departamento, en su escritorio, mantiene su computador portátil con la cámara web tapada, y un gran poster de Mr. Robot la serie de Netflix de un joven informático hacker interpretada por Remi Malek. Nos comenta que ama la cultura hacker, pero nunca ha pasado más allá de revisar la deep web o conseguir aplicaciones de prueba. “Lo que me pasó no se compara con los ocurrido desde Hong Kong, y es entendible que la empresa tome esos resguardos, estamos hablando de miles de cuentas afectadas, no podría ser tan egoísta para creer que reaccionarían igual a mi robo. Le he comentado a mis compañeros y siempre me alentaron a seguir la investigación desde policía de investigaciones aunque pudiéramos tomar medidas por nuestros propios medios, tambien los informáticos tenemos la responsabilidad por usar nuestros conocimientos en el desarrollo más que en ser especies de mercenarios”