Caído en una piscina
Así como el aire se vuelve mas frío antes de una tormenta, yo podía sentir las señales de que algo se acercaba, ese mismo sentimiento de inquietud de como cuando a uno le dicen: -tengo que contarte algo- llevaba conmigo ya varios dias. La memoria me dice que fue un sábado, el día que decidí sacar la capota roja y enfrentarme al toro. Un simple ´¿qué pasa?´pregunté, y de esa forma la relación sentimental que llevaba por varios años terminó en los siguientes minutos de la forma mas abrupta e impersonal que yo esperaba; no quiero enfocarme en escribir los detalles del por qué o qué conllevo a que esto pasara porque no es el objetivo de la publicación, sin embargo, lo menciono porque fue el evento que me hizo caer a esa piscina en la que me he encontrado flotando en los últimos meses.
Recuerdo haber ido a la Feria del Libro 2016 con un “desasosiego” en mi interior, no con la misma vitalidad con la que acostumbraba ir todos los años, sentia un pequeño agujero negro crecer en mi pecho que ahora puedo asemejar a ese momento en que el carruaje de la montaña rusa está a punto de empezar a caer, ya que a partir de ese momento sucesos no antes vistos comenzaron a afectar mi existencia, la tormenta estaba iniciando: a pesar de ser una persona con constantes molestias estomacales, nunca habia padecido de gastritis y así de pronto esta empezó a acompañarme todos los dias, dolores de cabeza fuertes y constantes se hicieron presentes con el combo, y conforme más pasaba el tiempo, ese hueco en el pecho era más hondo y parecia arrastrar todo hacia el. Noté que mi cuarto, en especial mi cama era el lugar donde más quería estar, iba la oficina por el compromiso de ir, cuando llegaba a casa inmediatamente me unía a mi cama y podia pasar todo el fin de semana allí, sin comer, sin cambiarme de ropa, sin abrir las cortinas, sin encender el tv; la alimentación me empezó a dejar de hacer gracia y obviamente empezaron a llegar los comentarios de lo delgado que estaba, y así fue: en un abrir y cerrar de ojos tenía 10 kilos menos. Las tareas cotidianas que antes me brindaban placer empezaron a resultar molestas y faltas de energía: ya no escuchaba música, no salía a hacer ejercicio, no aceptaba salidas a ninguna parte, no queria responder mensajes en el teléfono, no salía de mi cama a menos de que fuera necesario, estaba en un estado de hipnosis con mi cama del que nadie me sacaba, un estado en el que de la nada empezaba a llorar por cosas que antes serían mínimas y que ahora se exarcerbaban mucho más.
Tenia que hacer frente a los platos rotos regados en la cocina de mi relación fallida, empezando por hacerme cargo del préstamo de la casa, pensar que iba a hacer con los viajes ya planeados, con los proyectos planificados, con las pertenencias del otro, pero mucho mas importante, con los recuerdos y pensamientos, junto con esto, venía el hecho de buscar ayuda. En esto de buscar ayuda te puedes encontrar miles de cosas y también recibes los consejos mas tontos que alguien te pueda dar. Para recibir estos consejos, debes pasar por una de las partes que para mi ha sido más dura hasta el momento: abrirme a los demás, volverme vulnerable y aceptar que ocupo ayuda. En este proceso he recibido comentarios desde: -ay, que tonto sufrir por algo asi-, -mantenga la cabeza ocupada, es falta de oficio- , -pues que tonto sufrir por alguien- , hasta gente que me ha dicho: -eso es su mal karma, golpeándolo en la cara- , -todo se devuelve en la vida- . Personas cercanas a mi vida se han alejado de mi, me han dejado de tomar en cuenta para cosas y en ocasiones siento que me he convertido en un bicho raro para muchos. No los culpo, me he encerrado en mi mismo, y no me dejo ver. Determinado, he salido a buscar ayuda profesional y aunque ustedes no lo crean, no para muchos casos es la mejor idea, o mejor dicho, a veces hay que pensarlo mejor; encontré un psicólogo que valora mi caso y me da consulta para todas las semanas debido a mi estado, al pasar el tiempo no solo veo que no avanzo en mi proceso sino que, ahora no tengo plata por estar pagando estas cosas. Resultado: termino más frustrado y angustiado todavía.
Como en muchas situaciones de la vida, el universo tiene su forma retorcida de jugar con nosotros, y con los eventos, hay personas que se acercan a tener interacción con uno por simple lástima, esto terminó pasando con la persona que al fin y al cabo me puso en esta situación, volvió a mi vida demostrando nuevamente interés hacia mi, sin embargo, al final es como que haya pasado un huracán categoría 5, donde hace unos días golpeara un terremoto y tras varios meses de ver que la falsa felicidad no da para más y las cosas se estan viendo como mas forzadas de la cuenta, esta persona reconoce haber vuelto a mi vida por llana lástima; mi ego es destruido en este momento y desde entonces, se puede decir que no tengo nada que ponerme emocionalmente.
La vida se ve sin sentido y le he perdido el interés a tantos momentos por los cuales antes era muy apasionado. Notas picos de comportamientos inexplicables: 2 semanas sin apetito alguno, seguidas de 2 semanas de desear comer pizza todos los dias. Empiezas a quebrarte en público, llorar en media calle, perder la noción de para donde ibas. Salir con miedo a la calle, y al final terminar prefiriendo no salir a ningún lado. He caido en cuenta de que tengo amigos con los que simplemente hablo por mensaje de texto, el hecho de salir me produce una ansiedad terrible y el miedo se apodera de mi. La habitación se vuelve el máximo refugio tal vez porque allí puedo perder mi norte sin ser juzgado. Esta tristeza logra afectar todas las aristas de la vida, al punto en que por ejemplo, me he dado cuenta que en la oficina, han habido intervalos de tiempo en los que paso hasta 30 minutos con la mirada perdida, sumido en mi mismo, en ese hueco del pecho que floreció meses atrás.
Hay un cansancio extenuante en mi hacia los nuevos inicios, pero se que son necesarios para enterrar este capítulo, para no dejar ningun rastro de esta historia, de esta larga noche.
Ahora casi un año después de haber iniciado el evento he logrado avanzar mucho, y como: leyendo bastante, refugiandome en los libros y pidiendo ayuda, a amigos, conocidos, familiares, incluso gente que no conozco pero que ha interactuado conmigo por redes sociales, siendo sincero acerca de lo que siento. Estas personas me han hecho varias preguntas:
¿Se ha sentido solo? — Pues no, simplemente me siento sin ganas de nada.
¿He pensado en el suicidio? — Claro, es una idea que a veces va y viene, sin embargo, no podria darle ese sufrimiento a mi familia, que tanto necesita de mi. Ese ha sido de mis mayores motores para salir adelante. Además me quiero ver saliendo triunfando de esto, con una versión mejorada de mi.
¿Desearía no haber iniciado esa relación? — no me arrepiento de nada, conocí una parte de mi que no conocía, amé hasta que doliera.
¿Hay algo que lo frusta con más particularidad? — el silencio. De todas las armas con las que las personas puedan pelear, a veces el silencio es la mas fuerte.
¿Con qué razon escribe esto? — para visibilizarme ante la gente y tal vez ayudar a personas que pasan por una situación similar, la salud mental es importante y no hay nada malo en estar mal o pedir ayuda.
Solo se que esta experiencia me ha quitado tanto, que espero termine por quitarme también el miedo…
