Eternidad

No podía encontrar sus ojos
de repente su luz se había apagado
y yo, en esa oscuridad,
empece a buscarla,
a veces caía por el abismo
otra veces caminaba sin cesar
es curioso, porque al tropezar
la sentí de nuevo,
si, era ella,
era su voz,
entonces me quede allí sentado
escuchándola cantar en la eternidad,
es todo lo que puedo ahora recordar.
-Antol

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