Quien soy

Toda persona siempre se ha preguntado quien es y en este caso después de preguntármelo, he llegado a responder en cierto sentido esta pregunta. ¿Quien soy? Soy un milagro de la naturaleza, de la evolución, soy un diamante en bruto como cada ser viviente en este mundo. Y cada persona debe valorarse a si mismo por quien en realidad es, ya que la felicidad y el éxito esta implícito en el amor que se tenga en uno mismo. He notado que en mi existe un gran corazón lleno de muchos valores maravillosos que solamente yo podre sacar y por mas que la misma sociedad intente cambiar eso, jamas podre ser diferente, por que esa es mi esencia, lo que hace que me identifique como “yo”.

Hace un tiempo escondía mis sentimientos, mi esencia, mi personalidad, la llama que avivaba cada célula de mi cuerpo y colocaba mascaras que la misma sociedad construyo, evitando y protegiendo a ese ser humano maravilloso que existía profundamente entre la carne y los huesos que vemos a diario. Pero la vida me enseño a ser grande no por mis acciones ni mis palabras sino por cualidades únicas y que van mas allá de las estrellas destellando con fulgor una felicidad eterna. Podrá sonar muy egoísta de mi parte y muy arrogante describir cuanto he notado el cambio de ese concepto de mi. Pero es algo de lo que debo estar orgulloso, por que después de haber conocido a una gran persona, me sentí como si me hubiera atropellado un avión que sobrevolaba por una nube inmensa en la que encapsulaba y protegía mis sentimientos. Esto con llevo a que colapsara en todo sentido y entrara en una fase terminal, en un abismo sin fondo donde ni el viento soplaba en mi cálido cuerpo. Note en ese momento que el ser humano si es capaz de aprender y cambiar, en ese instante donde no existen las leyes de la física ni del tiempo, donde la oscuridad que eternamente gobernaba nacía sin parar de sentimientos vagos y destructivos. Por ello pude abrir mis ojos y enviar impulsos nerviosos a mi cerebro y a mi corazón, que por una vez en la vida no fueron inhibidos. Así pude ver esa pequeña llama que flotaba en un mar de sueños y recuerdos olvidados, una semilla muerta que necesitaba de mucho esfuerzo para que volviera a crecer en un árbol inmenso y sin igual, con hojas verdes y sanas, con raíces fuertes y arraigadas a principios y valores que hoy en día se han llegado a perder quedando como un tabú en la sociedad.

Ahora puedo ver con claridad que ese abismo era en realidad un vasto terreno lleno de valles y montañas, donde la luz de cada sol y estrella en el universo daba de si un granito de fe, a que todo volviera a crecer como erase una vez. Por ello cada noche al acostarme y soñar, veo ese gran paisaje que recae en mi alma y veo como poco a poco esa llama crece con una intensidad implacable y ese árbol lentamente crece para llegar al fin a ser ese gran hombre deseado.

En fin, soy un estudiante de medicina que cambio su perspectiva ante los eventos pasados de mi vida y que ahora los expone al mundo, para que todo lector note que siempre existirá un granito de esperanza para cada persona.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Oscar Esteban’s story.