Review del libro “Historias En Volá”

Empezaré este review del libro “Historias En Volá” de @simonpabloespinosa diciendo que no sé nada sobre reviews de libros, es mi primera vez, el libro me pareció muy interesante y la ansiedad de estar a la altura de la tarea me agobia.

¿Debe ser un review corto y preciso o largo y profundo? ¿con THC o sin THC? ¿usar palabras chilenas o mi vocablo criollito venezolano? ¿y qué acerca de las obscenidades?.

Como no me gusta defraudar hice todas las anteriores (menos la parte de sin THC que nunca fue una duda real).

De entrada y para ser completamente honesto cuando me enteré de lo que trataba el libro, una serie de cuentos donde el autor plasma de forma anecdótica distintas vivencias que ha experimentado al usar el cannabis de forma lúdica, mi lado pragmático me dijo: “ajá, un libro donde un tipo echa cuentos de cuando estaba volao, bien, ¿tú vas a leer esa vaina mientras tenemos tanto trabajo que hacer pa’ @weedmatch? pa’ eso te fumas algo tú y en vez de leer a otro hueón volao eres tú el hueón volao, deja de perder tiempo en pendejadas, muchacho marico” (mi lado pragmático es obsesionado y un poco agresivo a veces).

Dos patadas y silenciado, procedamos.

El review corto es que “Historias En Volá” es una mezcla de filosofía de Schopenhauer con la socrática y un humor de Tyler Durden, los tres personajes volados hasta los tuétanos.

En serio, este libro tiene sabiduría ancestral oculta.

Pero no todo es color de rosa, el libro también tiene puntos ásperos y punzantes que hay que mencionar, vamos al review largo:

De primera mano Simón asume la siempre-presente pero difícilmente-asumible fragilidad del ser al proclamarse un fanático de las conclusiones estúpidas y decisiones apresuradas, como cuando de muchacho compró caca de vaca en vez de MaríaJuana (otra razón más por la que los “dealers” deben extinguirse). Lo bonito que el autor plantea en este y otros cuentos parecidos es que cuando los defectos propios (y estupideces propias) se toman con humor, se puede lograr un aprendizaje sin prestarle mucha atención a la incomodidad.

A lo largo del libro se plantean temas filosóficos de diversas índoles, algunos que yo mismo me he preguntado desde hace tiempo, como por ejemplo: ¿por qué coño le llaman “clásico” a un partido que ocurre cada tantas semanas? y otros más esotéricos como “¿qué significa estar vivo?”.

El autor tiene una habilidad sublime para transformar relatos del volao común, que no son tan especiales, en cuentos cortos que cautivan y van cargados de información útil sobre el cannabis, humor, críticas contra el sistema y las estructuras sociales, todo esto con un toque óptimo de dispersión, filosofía y referencias súper-cool (aguante Dragon Ball y Aldous Huxley).

Por ejemplo hay un cuento que trata sobre el acto genérico de “darse la paja” el cual concluye con unos destellos de sabiduría que me acordaron al maestro Galeano, una vaina loca.

El enfoque en “el individuo” es potente en el libro porque abarca el rango de lo que todo ser es: bueno y malo, bacán y fome, un eterno yin-yang (esta fijación me recordó al profeta del desarrollo individual de nuestros tiempos: @jordan.b.peterson, #largavida).

Y es a través de este enfoque que Simón pone luz en el tan importante reconocimiento de que es en cada uno de nosotros que se encuentran las claves para el éxito, “éxito” definido como una métrica subjetiva que cada quien debe establecerse e ir adaptando de acuerdo a los aprendizajes que vaya adquiriendo sobre su ser a medida que transita por la vida.

“Todos somos distintos, siempre hay que proceder con cautela”.

“La dificultad de una pregunta no se define por la energía intelectual que requiere el enunciado, sino por el miedo o la pena que te da responderla”.

“Ser feliz es una meta que se construye desde la rutina, desde las decisiones más fáciles hasta las más complejas”.

Hay muchas citas buenas.

Termino el review con lo que más me gustó del libro: es un esfuerzo conciente y profesional por ayudar a los más afectados por la masificación del consumo de cannabis: los jóvenes. Desde la intro Simón lo deja claro cabros: consumir cannabis antes del completo desarrollo del sistema nervioso central (22 años aprox) puede cagarles la vida; esto no es juego sino ciencia, ya tendrás tiempo de consumir lo que te provoque cuando seas un adulto medianamente responsable, mientras tanto no vale la pena negro, te falta mucho por vivir, no hay tanta prisa.

Cuando las “autoridades” se niegan a aceptar una realidad que es obvia y con esta negación dejan a la juventud (y a los pacientes medicinales) abandonada, desinformada y a merced de dealers que les venden caca de vaca y cualquier mierda que se les ocurra (porque a los narcos sí que hay que castigarlos), esfuerzos como este libro no sólo se aplauden sino que se comparten y difunden, es necesario, es deber, es lo que las autoridades se niegan a hacer por estigma, pereza o pura maldad, quién sabe.

En Latinoamérica aún existe mucha desinformación y prejuicios sin fundamento asociados al cannabis, creo que un libro como “Historias En Volá” llega en el momento justo y con la carga adecuada de información-humor-conciencia, gracias por escribirlo Simón Espinosa.

Yo no sé nada de reviews de libros y muy poco sobre libros en general, pero creo que este libro estará en la sección de “Literatura Cannábica Latinoamericana” como un clásico.

Y a lo Cervantes: ¡Seguir, siempre seguir! ¡Pardiez!.

pd1. cuando dije que el libro tenía “puntos ásperos” mentí, quería despertar el morbo que genera ver cómo destruyen algo.

pd2. el autor dice que el libro “no es de uso personal, exclusivo ni próximo en el tiempo”, así que la primera persona que me lo pida se lo lleva con la condición de que al terminarlo también realizará el traspaso (el autor no lo menciona pero hay una maldición asociada al romper la cadena: 50 años sin que te funcione ningún encendedor).