Heinrich Hertz

1857–1894 Físico

Ruth Lazkoz
4 min readFeb 2, 2019

La unidad del sistema internacional que llamamos hercio o Hertz representa la repetición de un suceso por cada segundo, a esa repetición se le llama normalmente ciclo, es decir, el hercio mide lo que llamamos frecuencia. Se denota con Hz. Aclaremos (u oscurezcamos la narración diciendo que el hercio es matemáticamente el inverso del segundo). Esta unidad que nos ocupa honra al físico alemán Heinrich Hertz, quien demostró que las ondas electromagnéticas son capaces de viajar, o dicho de forma más elegante, se propagan.

1 Hz es la frecuencia de repetición de un suceso que se repite cada 1 s

Y no menos importante es el hecho de que fue el primero en observar y describir el efecto fotoeléctrico, que consiste en la capacidad que tiene la luz de arrancar electrones al chocar contra un metal. Cabe decir que la explicación teórica vino de la mano de Einstein, lo cual le granjeó el premio Nobel. Pero, no toca ahora hablar de él.

El efecto fotoeléctrico tiene una estrecha relación con el fenómeno de los rayos X en el sentido de que ambos corresponden a intercambios de energía entre los electrones y las partículas de luz. La diferencia está en que en el primer caso los electrones ganan energía y en el segundo la pierden.

¡Uy, de nuevo me he desviado! Para ilustrar la xelebritud de Hertz mencionemos que en su juventud leía a filósofos y dramaturgos griegos en su lengua original, y que aprendió así mismo árabe y sánscrito. Otra medida de su genialidad nos la daría el hecho de que tras doctorarse en la Universidad de Berlín, el grandísimo Helmholtz lo mantuvo como asistente suyo durante tres años.

Helmholtz sembró la semilla de la curiosidad que finalmente llevaría a Hertz a la demostración experimental de la existencia de las ondas electromagnéticas con un experimento que casi, casi podríamos reproducir en casa, y que consta de un rudimentario receptor y una no menos rudimentaria antena.

Las ondas que se producirían con el sistema que diseñó Hertz serían lo que llamamos ondas de radio, de 45 MHz, que es una frecuencia alta en dentro del rango de todas aquellas ondas que llamamabos “de radio”. Recordemos que 1 MHZ o megahercio es 1 millón de hercios. Sin embargo, las ondas con las que jugaba el cacharro de Hertz, o sea, las de radio, son relativamente bajas en el espectro, que es la manera en que denominamos todos los valores que físicamente posibles.

La frecuencia (según un tal Planck) mediría la energía, de la onda, en el día a día trabajamos con ondas más energéticas sin sentir temor a ellas. Por ejemplo, la luz de cualquier bombilla de casa es mucho más energétoica que la de un microondas, unas 1000 veces más. Sigamos el recorrido, dando saltos de mil en mil, los rayos X, que también son ondas electomagnéticas a las que agradecemos el diagnóstico por imagen más habitual son un millón de veces ás energéticas que las de radio, y los rayos gamma, que penetran en los huesos y facilitan la tarea de los médicos en situaciones más complejas son mil veces más energétiicas que las de los rayos gamma, y así in crescendo hasta llegar a los llamados rayos cósmicos.

Las ondas que encontró Hertz casaban perfectamente con las predicciones que había hecho el Maestro Maxwell, como él lo denominaba. Hertz desdeñó la valía práctica de su descubrimiento, pero no así otros, y en el curso de uan década, gracias al trabajo de Marconi y otros investigadores los primeros telégrafos sin cables operando con ondas de radio ya estaban en marcha.

El marco experimental que Hertz usó para generar las ondas resultó ampliamente fructífero, de hecho, más allá del descubrimiento de las ondas, fue un punto de arranque importante para la cuestión del efecto fotoeléctrico. El generador de ondas de radio que él diseñó constaba de dos esferas entre las que se producía una descarga o chispa, y en sus experimentos vió cómo el efecto se intensificaba al iluminar el aparato con rayos UV, y también observó que obstaculizar el paso de los rayos UV con cristal atenuaría la chispa producida entre las esferas, mientras que sustituir el cristal por cuarzo devolvería la situación al original, ya que el cuarzo no absorbe los rayos UV. Posteriores avances en el plano experimental que pavimentarían el camino hacia la explicación teórica fueron hechos por un estudiante de Hertz, quien también realizó contribuciones importantes en el campo de los rayos X, a cuyo entendimiento también contribuyó Hertz, en concreto a los cambios que sufriría la dirección y la energía de un haz al chocar con la materia, uno de los pilares básicos de la cristalografía, o el estudio de la estructura íntima de los cristales, disciplina en la que físicos y geólogos encuentran un marco para la colaboración sinérgica.

Hertz recibió muchos honores, aunque su figura fue deshonrada por el régimen nazi a causa de su origen judío. Pero la historia lo ha puesto en su lugar con el tiempo, siendo amplísimo su reconocimiento, valga como muestra de ello la presencia de su rostro en sellos por todo el mundo.

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Ruth Lazkoz

Collecting wtf ingredients in everyday life to cook sassy dishes. Recolectando momentos “peroquécoño” de la vida diaria para cocinar platos descarados.