De las promesas de fin de año a la construcción de un mundo mejor
Debo aceptar que el comienzo de un año siempre tiene un efecto de catarsis en mí, uno donde me surgen miles de preguntas acerca de lo hecho, pero sobre todo de lo que viene.
¿Será que este año que recién comienza me servirá para cumplir todo aquello que prometo al calor del vino y las cenas de fin de año?
Mientras el cielo es iluminado por los juegos de pólvora y el dolor en los ladridos de perro y otros animales a lo lejos, me cuestiono si este año viene con la construcción de un mundo mejor, no hablo de cambiar el planeta, sino de impactar a mis amigos, familia… Después recuerdo que hay gente que está trabajando en esto hace mucho y es hora de retomar conversaciones y como siempre mostrarles casos de personas valiosas que no se quedan en las promesas de fin de año y han hecho de su vida ejemplo y sobre todo testimonio en la búsqueda del bien común.
Los cambios sociales muchas veces no antecedidos por grandes revoluciones, son pequeños gestos que impactan a un grupo particular y que de ahí se expanden, si tenemos pasión por algo y sabemos llevarlo a lo operacional, apoyar a las personas que lo necesitan se vuelve tarea diaria.
Hace poco leí una frase que decía: “¿Buscas felicidad? Intenta conocer la felicidad que da ayudar a los demás y así dejar un mundo mejor del que encontraste.”
No soy fanática de la palabra “ayudar”, me parece que parte desde una idea de gente indefensa a la cual yo salvadora llego y rescato, prefiero el concepto “apoyar”, servir, ser canal entre una problemática y las soluciones que se pueden crear.
Todos en la vida hemos necesitado apoyo, ser útil para otra persona es reivindicar nuestra humanidad. Es básico, sin embargo pocos toman la decisión de empezar a moverse, de llevar esa visión a una realidad.
Hoy quiero hablarles de eso.
Acción Real

Al siguiente entrevistado le tengo especial cariño, tuve la experiencia maravillosa de acompañarlo en su proyecto y verlo trabajar, de manera muy cercana experimenté la visión que le impregna, de él puedo decir que aprendí que los resultados llegan cuando se tiene pasión y la entrega es total.
Alejandro Rivera es uno de los miembros fundadores de Acción Real ( junto a Diana Monge), organización sin fines de lucro que nace en el 2012 y se encarga de brindar comida, ropa, atención médica, corte de pelo y baño a cientos de ciudadanos en condición de calle en Cartago, todo esto con la principal finalidad que se internen en algún centro para lidiar con sus adicciones al alcohol o la farmacodependencia.
Empezó como un grupo de 20 amigos con una meta idealista y sin los recursos suficientes . Hoy son más de 50 personas trabajando como voluntarios para apoyar a aquellas personas que son olvidadas como daños colaterales de un mundo cada vez más demandante y egocéntrico. Acción Real nunca olvidó que los ciudadanos en condición de calle siempre tienen la oportunidad y potencial de comenzar de nuevo, muchas veces solo necesitan algo de empuje para volver a mostrar todo lo que pueden lograr.

Si tu sueño no te da miedo, no es lo suficientemente grande
El proyecto es gigante y los beneficios se observan cada vez que un ciudadano sale con una sonrisa del evento, pero ellos no solo hacen eso. Me contó Alejandro que tratan que su apoyo sea integral, así que se extienden a las familias de todos aquellos que se acercan a la organización , realizan fiestas en hospitales y hospicios, van a las cárceles para impartir sus capacitaciones (Acá falta mucho trabajo del Estado y debemos entender que los privados de libertad también tienen Derechos Humanos).

Todo esto se logra con donaciones, pero para Alejandro lo más importante es el tiempo que se invierte en las personas, el cariño que se les brinda es lo que produce la respuesta, lo que le llega al corazón es ver como hay personas que se preocupan por ellos y que les interesa verlos bien.
Lo que te apasiona te controla
Alejandro es una persona con una visión de unidad que lo lleva a tomar grandes decisiones siempre a favor de su pasión: servir a los demás.
Me comentó que hay más de 10 grupos en la zona de Cartago que brindan alimento a los ciudadanos en condición de calle, pero que no se ponían de acuerdo entre ellos con el día y el lugar de entrega y a veces llegaban y ya había alguien más dando comida. Entonces Alejo (como le dicen sus amigos de Acción Real) los contactó a todos para establecer un horarios y así poder maximizar los recursos que tienen y no desperdiciar tiempo ni comida, claro ejemplo de la importancia de la comunicación y buscar soluciones más allá.

La vida se reconstruye
En un café de Cartago, Alejandro me contó su historia de vida llena de obstáculos y malas decisiones, pero cuando alguien le brindó la mano y lo ayudó a salir, él supo que debía de dedicar su vida para apoyar a los demás, confiando en que Dios siempre guiaría sus pasos y hasta el momento no hay día que él no se sienta pleno por el amor que da.
Solo necesitó otra oportunidad, igual que todos nosotros, cada uno tiene adentro el potencial de hacer su vida mejor, con el comienzo de un año es importante plantearnos estos retos, que nunca dejemos de aprender y que ese conocimiento nos lleve a apoyar a otras personas, esa es mi aspiración de este año ¿Cuál es la suya?
“Lo más importante es que la gente sepa que siempre podemos tener una segunda oportunidad para hacer bien las cosas y tener fe en nosotros mismo”
Alejandro Rivera, Acción Real
Información para donaciones o voluntariado: Alejandro de Acción Real

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