Fermenta Más… Enferma Menos

Los alimentos fermentados son un commodity que rara vez encontramos en una despensa habitual, pero es de vital importancia empezar a fermentar más para enfermar menos. Piensa en bebidas o alimentos fermentados que consumes regularmente. ¿Qué se te viene a la mente? ¿Cuáles se te vienen a la mente? No, la cerveza no cuenta, ya que esta es comúnmente pasteurizada en estos tiempos modernos. ¿El vino? Claro, una copa al día ayuda para esto y más, pero no vas a cambiar una copa por una botella al día para obtener más beneficios. ¿Qué? ¿Yogurt? Claro que también es un alimento fermentado, pero también con altos contenidos de azúcar, edulcorantes artificiales, aditivos y más, al menos de que acostumbres consumir yogurt natural, pero natural de verdad, no del que dice ser natural pero aún así sabe dulcecito. ¿Las bebidas con lactobacilos? El mismo caso del yogurt, mucha azúcar. ¿Ya? Si sí, es hora de ir buscando alternativas o más opciones de fermentos, pues sí son esenciales y necesarios para fortalecer nuestra flora intestinal, ese grupo de bacterias buena onda y amigables que nos ayudan a mantener todo en orden, no sólo con el sistema digestivo, sino por lo mismo, con todo nuestro organismo, pues un gran número de bacterias felices significa que van a estar dándole batalla a las bacterias que traen malicia, si no las cuidamos con fermentos, pues eventualmente irán venciendo las bacterias malvadas hasta generar alguna enfermedad crónica. ¿Ya se te ésta antojando un vaso de tepache bien frío?

Ya vimos, entonces, lo poco que sabemos y consumimos alimentos o bebidas fermentadas para echarle una manita a la tripa, pero ¿Qué comer o tomar? Pues aunque parezca broma, desde la tradicional bebida de tepache puede hacer la diferencia, o alguna bebida de fruta fermentada, ojo, reitero que no me refiero a licores y alcoholes, pues luego se agarran de pretexto que yo les dije que andar de teporochos es saludable. También podemos optar por un fresco Tejuino, Kombucha o Sidra, y cualquiera de estos se puede hacer fácilmente en casa. En cuestión de alimentos podemos optar por quesos fuertes y fermentados, panes fermentados con levadura natural, encurtidos, no hay como un delicioso sauerkraut o chukrut, una alternativa mejor al yogurt la encontramos en el kéfir o bien un yogurt hecho en casa o como mencionamos antes, natural, también nos beneficia. La salsa de soya o tamari, también es fermentada, pero hay que asegurarnos que sea así pues hay muchas marcas que es nada más jarabe de maíz con sal y agua, siguiendo con la soya tenemos el tempeh y el miso. Un chorrito de vinagre balsámico a esa ensalada. Y por supuesto, ¿quién no disfruta del divino cacao?

Sea cual sea el que se te antoje más, puedes hacer tú laboratorio de experimentos en casa y ponerte a fermentar diferentes de las anteriores opciones y disfrutar todo el proceso y la experiencia y encontrar así tu fermento favorito. Claro, se vale una cerveza de vez en vez, sobre todo si es artesanal, una copita de vino, de casas pequeñas o medianas y hablando de lácteos y productos de soya, sólo recomiendo que sea así como los consumamos, fermentados. Ahora creo que es importante que quede claro ¿Por qué consumir fermentados?
- Son de gran ayuda para tú digestión e incrementa la flora intestinal, ayudándote con la eliminación de toxinas y mantener limpia tú tubería, y el cuerpo. Esto quiere decir que son efectivos desintoxicantes, incluso nos ayuda a eliminar rastros de metales pesados.
- También le estamos echando una mano al cerebro, sí, a tu cabecita, pues una digestión saludable influye directamente en una mente más eficaz, perspicaz y perceptiva.
- Impulsa de gran manera y sana tu sistema inmunológico, pues si hay suficientes bacterias buena onda no deja que los planes destructivos de bacterias malas y hongos se expandan y enfermen o vuelvan intolerantes otras partes del cuerpo.
- Un punto clave de una adecuada nutrición, primero porque si dominan los probióticos en nuestro sistema, y está todo bajo control, estos empiezan a generar nutrientes esenciales cómo B12, B6 y K2. Además, trae consigo enzimas, por ende podemos desdoblar y digerir mejor aminoácidos esenciales, proteínas, ácidos grasos y vitaminas, y como consecuencia podemos absorber más eficientemente los nutrientes de nuestros alimentos.

- ¿Qué mejor que un alimento o bebida rico en nutrientes que puedes hacer en la comodidad de tu hogar, experimentar con sabores e ingredientes, y que va a tener una larga vida de anaquel? Insisto, ve pensando en instalar tu laboratorio de fermentos.
- Adiós antinutrientes. Lo que mencionábamos de la soya y los lácteos, productos que normalmente no nos hacen mucho bien, pero al transformarse por medio de la fermentación, transformando esas sustancias nocivas como el ácido fítico en un manjar.
- Y finalmente, otro punto clave en nuestra nutrición, la alcalinidad, el control del pH y evitar acidificar nuestro organismo, en esto también ayudan los fermentos, pues el ácido acético y fermentaciones alcalinas impulsan balancean nuestro pH.
¿Ya quedó más claro el porqué empezar a consumir fermentos de calidad y no pseudo fermentos azucarados? No nada más aplica el pancita llena corazón contento, sino tripitas sanas y todo tú estarás contento, he ahí la importancia de fermentar más para enfermar menos.
Oziel David Farias Bowlin
Healthy Chef — Healthy Coach — Trofólogo
FB: Coach Ozz — Cel. 6621661904 — Mail: ozielfariashc@gmail.com