Una lluvia


Una lluvia nos separa.
Un cielo ruge entre el viento.
Las gotas repican en un tejado.
Quiero que vengas.

Una lluvia nos separa.
Las calles se lavan de raudales.
Peatones se aferran a las cornisas
mientras los paraguas duermen en sus casas.

Una lluvia nos separa.
Y a la lluvia no le importa
si es mejor que vengas
o es mejor que yo vaya.

Pero no alimentaré el llanto del cielo
con mis propias lágrimas.
Porque nos encontraremos.
Aunque tú vengas,
o aunque yo me vaya.

Y en el medio de la lluvia
nos abrazaremos, sin palabras.