Complejidad Innecesaria
Hay al menos 3 formas de complicarnos la existencia innecesariamente.
Definir el Problema más complejo de lo que es, definir la Meta más compleja de lo que es, o que un Proceso sea más complejo de lo necesario.
-Si la definición del problema no es clara, o no es lo suficientemente simple, es muy difícil abordarlo de una manera efectiva.
Esto me pasó muchas veces a la hora de practicar batería. Quizás el problema que tenía era “este ritmo no suena del todo bien”. Lo malo de esta definición es que los motivos para que eso ocurra pueden ser miles, entonces me era imposible abarcarlo con claridad. No entendía cuál era el paso siguiente, y desperdiciaba mucho tiempo pensando de más.
Siendo un poco más observador pude notar algo más específico. En cierta parte del ritmo tengo que tocar dos notas seguidas con el bombo, como no tengo la técnica desarrollada lo suficiente para hacerlo, uso mal el cuerpo, pierdo el equilibrio, y todo se desmorona.
Una vez simplificado el problema, sé inmediatamente que lo que tengo que trabajar es ese doble bombo, y diseño una estrategia más efectiva para lograrlo.

Un artículo que está relacionado con este y podría resultarte interesante es el que escribí sobre la Espiral Negativa.
-Definición de metas innecesariamente complejas.
Me pasó varias veces la típica declaración de metas para el año. A principio de año empiezo a armar la lista de lo que quiero lograr y empiezo con: mejorar mis relaciones personales, crear mi sitio web, crear mi primer disco solista, por ejemplo. De hecho, este fue el comienzo de mi lista para este año.
Después, estando con la hoja y la lapicera ahí, empiezo a agregar cosas, y a agregar, y agregar. Y la lista termina teniendo 25 ítems que para lograrlos verdaderamente necesitaría una década, o MUCHO tiempo libre.
Una forma de complejizar la definición de metas, es extendiéndola innecesariamente. Otra forma es no definirlas de manera precisa. No es lo mismo “voy a bajar de peso” que “voy a bajar 3 kilos en 2 meses”.
Y esto pasa con las metas a corto, mediano, y largo plazo por igual.
-Procesos innecesariamente complejos.
Un proceso es un paso para lograr un fin. Cuando te tengas que detener para descifrar cómo es el proceso en sí, posiblemente sea innecesariamente complejo.
Por ejemplo, al principio para subir las hermosas fotos con texto que ven al comienzo de mis posts empecé a utilizar un programa que no era muy intuitivo. No sabía bien qué ancho de pixels usar, o cómo se vería finalmente la imagen al subirla.
Investigando, descubrí una app web gratuita que hace todo mucho más fácil, y así me puedo concentrar en el post, y no en toda la locura de pixels. No es tan profesional, eso lo sé, pero me resulta útil.
Por cierto, la app se llama Pablo by Buffer, si la quieren buscar y sí, tiene mi nombre y eso le da un plus.
Hay procesos que son complejos, sí, y su complejidad es necesaria para el objetivo que quieren lograr. Lo mismo pasa con los problemas y las metas. La cuestión es observar cuándo algo nos está paralizando y nos evita avanzar, y detectar si hay alguna complejidad innecesaria que podamos eliminar, o simplificar.