
Cero Intentos
Hace poco estaba viendo una película en donde uno de los protagonistas se presenta ante un reto, debía llevar a cabo una acción de la cual el dudaba poderlo lograr.
En eso escucho la siguiente frase que me destapa la cabeza por completo, “No lo intentes, simplemente hazlo”. En eso muchas ideas comenzaron a correr por mi cabeza.
Llegué a la conclusión de que fallamos en lo que nos proponemos hacer por un tema que esta en la mente, al nosotros programarnos que lo vamos a intentar eso provoca que haya algún margen de error o de bajar los brazos. Siento que intentarlo es como dar un golpe a una pared con un maso y esperar que se haga añicos y como no cayó, decir: “Bueno lo intenté”. Pero si lanzamos cada golpe con la mentalidad de hacerlo vamos a seguir hasta que la pared comience a rajarse y finalmente ser derribada por nuestros feroces golpes.
Decir que no alcanzamos algo pero que lo intentamos es como decir que no fuimos lo suficientemente perseverantes y esforzados. Es como querer ponerle un manto santo a nuestra mediocridad. Es que intentar para mi es como decir “tengo una oportunidad, sino lo logro a la primera lo dejo”. En cambio, hacerlo es como, “tengo que hacerlo y punto, no me detengo hasta lograrlo”. Yo me imagino que el león no intenta salir a cazar, sino que sale a cazar, no se rinde hasta conseguirlo.
La pared no se va a caer por un solo golpe, sino por varios. Y cada golpe que damos nos da una lección, que debemos tomar el maso de diferente forma, tener una postura diferente, seguir golpeando hacia el mismo punto, hasta que no soporta y cae.
Debemos hacerlo y no intentarlo.
La gacela corre feliz porque se le escapó al león, pero lo que no sabe es que lo está haciendo mejor cazador.
Pablo Monge Calvo
