2 — Para que tú seas mi buen amigo

¿Por qué el anonimato? ¿Por qué la necesidad de libertad?

¿No han estado en una etapa de la vida que todo parece una prisión? Las deudas te aprisionan en el trabajo. No lo puedes dejar porque tienes que pagar todos los prestamos que tienes y sudar el nivel de vida que tenemos ni se por qué. El trabajo lleno de responsabilidades. ¿No sería mas fácil tener menos y tener que trabajar menos? Siempre me lo pregunto y contemplo salir de lo que está de más y vivir bien sin opulencia.

La otra prisión es el matrimonio. Se que habrán muchos por ahí que estarán satisfechos con sus matrimonios pero yo no. Y la vez que escribo que no estoy satisfecho me digo que no es mala la relación que llevo. La realidad que la relación no tiene mayores problemas y no hay batallas constantes y luchas de poder. Nos respetamos, nos consideramos y no sufrimos de necesidades. Sí, hay muchas cosas que quisiera que mi pareja hiciera diferente. A veces me pregunto si fue la selección correcta. De todas las novias que tuve hasta casarme, ¿me casé con la correcta? ¿O deje pasar alguna que me hubiera ido mejor? De todos los defectos que tiene (y se que yo tengo un montón también) creo que el mayor es la falta de sexo. Mas que la falta de sexo, es el tener un matrimonio sin sexo. Sí, así mismo. Sin sexo. Por lo menos llevo seis meses así y antes de eso podría contar con los dedos de una mano la cantidad de sesiones de sexo que tuve el año pasado. La realidad es que ni se porque no lo estamos haciendo, y después de tantos años de ser el que siempre busca, ya no quiero ni tratar. Espero que a través de estos escritos y leyendo tus comentarios llegue a la razón.

Extraño esa época que se hang’ueaba con los amigos y que uno podía hablar de todas esas cosas. Hoy en día no tengo buenos amigos alrededor mío, ni hombres ni mujeres, y todo esto se que adentro. Por eso escribo, para que tú, el lector, seas mi buen amigo y me escuches.