La cuarta revolución industrial

Se apagan las luces del set, y detrás de cámaras el murmullo de los últimos meses se siente mas fuerte. Al parecer, nadie entiende porque los anunciantes ya no invierten en el programa como antes.
El micrófono se apaga. El operador cruza miradas con los conductores. En la oficina de al lado el gerente comercial se pregunta cuál será la razón de que los anunciantes ya no invierten como antes.
Cada día al finalizar la tarde, el editor en jefe de la redacción pasa por el departamento de circulación a verificar como estuvo el día. La circulación, trimestre a trimestre baja. No se entiende, el contenido es de excelente calidad, todos hacen sus mejor esfuerzo, pero no se ve reflejado en los números. Como si fuera poco los anunciantes, pareciera que van desapareciendo mes a mes.

Ésta es la situación de algunos de los medios y negocios tradicionales, día a día, semana a semana, mes a mes.

Se trata también, por todos los medios, de encontrar rápidamente algo o alguien a quien echarle la culpa. Un chivo expiatorio.

Pero el problema no es algo o alguien, es el entorno. Es todo. Es que hoy día estamos en un momento tan incierto pero a la vez tan lleno de oportunidades. Estamos en la CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL.

Ya lo viene diciendo desde hacer algunos años KLAUS SCHWAB, Fundador y Presidente Ejecutivo del World Economic Forum.

La primera utilizó el vapor y el agua para mecanizar la producción. En la segunda, la potencia eléctrica fue utilizada para crear la producción en masa. En la tercera, el nacimiento de la IT y avances electrónicos colaboraron en el gran salto de la producción automatizada. En esta cuarta, con el nacimiento de los computadores desde mediados del siglo pasado, la interconectividad y otras tecnologías, están convergiendo en logros que están borrando los límites entre lo digital, lo físico y lo biológico.

Según Klaus Schwab, ésta no es una extensión de la tercer revolución, debido principalmente a que en esta RI hay tres factores que la hacen separarse y diferenciarse de su antecesora.

  • La velocidad.
  • El alcance.
  • El impacto en los sistemas.

La velocidad. Se puede ver claramente en la gran velocidad con que las innovaciones pueden ser adoptadas hoy en día y a medida que crece la interconectividad, más veloz puede ser la adopción.

Como ejemplo, hoy en día, una aplicación innovadora puede ser adoptada rápidamente por cientos de millones de personas en todo el mundo en tan solo un para de semanas.

El alcance. Internet y la variedad de dispositivos con los que contamos son la plataforma perfecta para lograr alcances nunca vistos. Una empresa puede estar ubicada en el centro de Montevideo y sin embargo su alcance puede ser global.

El impacto en los sistemas. El impacto que han tenido estas tecnologías en las empresas y negocios tradicionales es tan profundo que ha ocasionado lo que Brian Solis llama el Darwinismo Digital, es decir el estado en donde las tecnologías y el mundo avanza más rápido de lo que las empresas pueden hacerlo entrando en un estado de desconcierto y entropía que las lleva a la destrucción, ruina y el olvido.

Sin embargo, la cuarta RI promete ser ante todo, disruptiva, rápida y profunda.

Tan solo ayer estábamos viendo a Will Smith en “Yo Robot” en un auto que se conducía solo. Sin embargo, hoy en día, agosto del 2017, si usted se encuentra en Pittsubrg EEUU puede solicitar un taxi de Uber y tal vez le llegue un Volvo sin conductor. Esto no es ciencia ficción, le puede suceder hoy en día.

Pareciera que fue ayer que mirábamos la película Inteligencia Articial de Steven Spielberg con asombro pero preguntándonos si ésto sería posible en cien años, sin embargo, la IA hoy día es una realidad. Los robots irán, poco a poco tomando los puestos donde hoy en día las fuerzas laborales humanas son caras y menos productivas. Teniendo en cuanta que un robot puede trabajar perfectamente 24 hs al día.

Sin embargo, no hay que ser apocalípticos. Dicen que el ideograma chino de CRISIS se escribe con las palabras PELIGRO y también OPORTUNIDAD.

Sin embargo, y si bien el futuro no está escrito, podemos ver las tendencias y tomar decisiones hoy para afectar el mañana.

Quienes estamos en el mundo del marketing y de la comunicación, si no logramos que el marketing cambie, y en vez de ser un marketing por la economía sea un marketing con PROPÓSITO.

Si no logramos que los canales de comunicación estén comprometidos con los PROPÓSITOS y dejen de ser esclavos de los números, entonces seguramente, terminaremos siendo destruidos, en algún lugar de la historia próxima, por un robot. Como castigo por haber dejado nuestra alma en el camino.

Te invito a que inviertas algunos minutos más reflexionando en este vídeo (puedes habilitar subtítulos en tu idioma) :

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