El retroceso en el acto de esctritura

Lo escrito tiene posibilidad de multiplicarse, de expandirse.

Es necesario cerrarse en un único camino, saberlo trascendental, mientras se

es consciente de los brotes que pueden aparecer andándolo. Es hacia atrás y

hacia adelante. Se comienza a escribir un texto y se retrocede. La idea del

retroceso puede dar sus buenos frutos.

Y no significa solo volver sobre los pasos, sino andar en sentido contrario al

avance, sin pisar por donde se anduvo. Las oportunidades están dadas hasta

para la idea más insignificante. Al pensar en el retroceso, imaginé

haciéndolo por una veredita muy angosta, lindante con el camino ya pisado.

Y lo asocio con el andar arriba de las paredes. Por ejemplo una medianera,

pared que separa una casa de otra.