Un flaco eterno

Luis Alberto Spinetta es uno de esos músicos que trascendió a lo humano volviéndose leyenda, con el legado infinito de su música. Fue un filósofo contemporaneo que veía la realidad con ojos sensibles, críticos y con un amor inmenso que lograba trasladar a sus canciones. Podría seguir mucho tiempo destacando las virtudes de quien, en lo personal, considero el mejor músico argentino. Pero prefiero contar una historia que representa su grandeza.
El Flaco, nació un 23 de enero de 1950 y su magia y talento no se hizo esperar mucho. En 1965, con tan solo 15 años de edad, compuso la canción “Barro Tal Vez”. Esta maravillosa obra de arte fue publicada en su álbum solista Kamikaze en 1982, que está ubicado en la posición nº 24 de la lista de los 100 mejores discos del rock argentino por la revista Rolling Stones.
Esta canción no solo sorprende por el hecho de que el Flaco la haya compuesto a tan temprana edad, sino también, porque se trata de un tema con un ritmo de Zamba fusionado con rock que para la época era una fusión totalmente única y novedosa. Actualmente sigue siendo una melodía totalmente disruptiva, como lo es, en realidad, toda la obra de este genio.
Lo maravilloso de esta fusión Zamba-Rock es que ni siquiera fue pensada, como todo gran artista fue una cuestión instintiva. El Flaco lo contó en una entrevista y dijo que “Barro tal vez” nació en el colegio, en la secundaria. y que en realidad no quiso fusionar nada. Simplemente deseaba que la canción en su tristeza, no fuera para un lado remanido.
Pero no solo en la melodía nos sorprende la genialidad de Spinetta, sino que cuando escuchamos la letra, resulta imposible pensar que un adolescente tenga tanta poesía para brindar. Parece que a los 15 años el flaco ya tenía claro qué quería y cual era su forma de comunicarse con el mundo. “Si no canto lo que siento me voy a morir por dentro” se puede escuchar apenas comienza, casi como un presagio de lo que fue su vida.
Como si algo le faltara a esta canción, que parecía haber alcanzado su perfección en el disco Kamikaze; en el año 2009 se publicó, en el material discográfico “Cantora” de Mercedes Sosa, la versión mas hermosa y perfecta que existe de “Barro Tal vez”. A lo anteriormente mencionado sobre esta hermosa canción, se le suma la voz de La Negra Sosa que conmueve hasta el corazón mas duro.
Personalmente desde que empece a escuchar a Luis Alberto Spinetta quedé completamente maravillado por su obra, su música es tan única y perfecta que eriza la piel al escucharla.
Cuando supe de esta anécdota del Flaco me dejó pensando que, definitivamente el talento es algo innato. Pensé que hay seres “tocados por la varita” y que el Flaco es uno de ellos. La eternidad lo abraza y lo seguirá abrazando, como así también, todas las generaciones futuras que lo escuchen. Porque su legado es tan grande, que ni siquiera el devastador olvido podrá borrar la inmensa huella que nos dejó.