Sep 3, 2018 · 1 min read
Lo que realza esta idea que también me ha «aparecido» últimamente es que siempre las personas estarán por encima de sus ideas. Puedes equivocarte o tener un mal día, pero nadie es «mataperros» por atropellar un día un perro. La personalidad de cada uno es susceptible de crecer, su ser persona es siempre eterno.
Juzguemos y perdonemos actos y no personas. La persona siempre es sagrada.
