Atorado en el pasado.

Todos tenemos momentos extraños en nuestra vida. Todos en algún punto de nuestra «vida de adultos» encontramos ese álbum de fotos que deseamos que no se hubieran impreso nunca, que siguieran siendo archivo para solo poder arrojarlo al basurero y no volver a saber nada de esas imágenes.

Y es que yo sé que no podría ser lo que soy hoy si no hubiera sido lo que fui ayer, pero no mames, de verdad, si me hubieras conocido en la secu no pensarías que soy yo y es que cuando veas la foto segurito te cagas de risa.

Mis papás siempre me dijeron que era «un caso especial», que no dejará que me molestaran los demás y luego que mejor no les hiciera caso, por qué admítelo, es muy difícil no burlarte de un niño que tiene la cabeza y el brazo atrapado en un asiento de escusado. Uno no puede andar por la vida levantando el brazo de manera chistosa y agachando la cabeza de manera pendeja todo el tiempo. Si yo no hubiera estado en esa situación, me hubiera encantado burlarme de ese pequeño desgraciado.

Y es que no era tan fácil quitar ese asiento, o al menos eso me decían mis papás, bueno cuando podían hablar, siempre que los veía se estaban riendo a carcajadas, eran muy felices.

Like what you read? Give El Pájaro a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.