¿Por qué nos cuesta tanto tomar decisiones en la vida?

Renunciar al trabajo, terminar una relación, elegir una carrera universitaria, empezar un negocio, viajar el mundo…

Todos tenemos una historia.

Estamos sentados enfrente de nuestra computadora. Pensando. Analizando. Trabajando.

Sabemos que hacemos un buen trabajo pero no estamos contentos. Algo nos desanima. Realmente no sentimos que estamos haciendo algo que nos apasiona. Algo que disfrutamos hacer todos los días.

La inercia muchas veces nos hace levantarnos de la cama.

Estamos avergonzados en no darnos la oportunidad de seguir nuestros sueños.

Pensamos todos los día en empezar lo nuestro. Soñamos con tener la libertad de tener nuestro propio horario. Realmente no queremos trabajar para alguien más y preferimos seguir lo nuestro. Nos sentimos avergonzados. No con lo que piensan otras personas. Pero nos sentimos avergonzados con nosotros mismos.

Avergonzados en no darnos la oportunidad de seguir nuestros sueños. En tomar un decisión. En trabajar para nosotros mismos.

¿Qué pasaría si mando todo a la mierda? — piensas frente a tu computadora.

Renunciar. Y empezar de cero.

Tenemos pánico en tomar un camino.

¿Tomar la pastilla roja o la azul?

Vivimos en un gran dilema. Aceptamos la dolorosa verdad en la que vivimos (roja) o vivimos en la ignorancia de nuestra propia ilusión (azul).

Así como lo tuvo que hacer Neo en la película de The Matrix.

Aun así no lo hacemos. Muchas veces no hacemos nada.

Pasamos años sentados frente a nuestra computadora trabajando. Poniendo nuestros sueños por un lado. Cómo si estuviéramos esperando que algo pasara. Esperando una señal de humo que nos avisara cuándo avanzar. Cuándo empezar a movernos. Qué nos dijera que es el momento.

El momento para tomar un camino diferente.

Nos pasa en todos los aspectos a los largo de nuestra vida

No solo en querer empezar un negocio.

Terminar una relación. Será que estamos con la persona indicada. ¿Sigo o termino?

Empezar una relación. Tener los huevos de irle a hablar a la chava en el bar. A pedir un numero de teléfono.

Elegir una carrera universitaria. ¿Medicina o ingeniería? ¿Administración o economía?

Renunciar a tu trabajo. Cambiar de trabajo para perseguir algo mejor. Menos paga pero más aprendizaje. ¿Será que vale la pena?

Decisiones que creemos van a definir nuestra vida.

Qué camino tomar…

¿Por qué será que nos cuesta tanto tomar decisiones en la vida?

Es como si nos estancamos. Esperamos a que una fuerza mágica nos indicara qué camino tomar. Nos diera una luz e indica por dónde irnos y a que velocidad.

¿Y qué si esa señal de humo nunca se aparece? ¿Cómo hacemos para dejar el miedo por un lado?

A ver la incertidumbre en la cara y reírnos.

A dejar de cuestionarnos. A hacerle huevos y tomar un camino. No es nada fácil. Pocos les gusta hablar sobre este tema.

Y a pesar de esto todos vivimos esta situación todos los días.

Es por eso que decidí escribir un libro.

Un pequeño libro con anécdotas, filosofías de vida e historias que espero ayuden a cualquiera a tomar decisiones en la vida.

#palavbra

Para los que quieran compartir. Escriban abajo cuáles son las decisiones más difíciles que has tomado o tienes que tomar en tu vida…