Cuestión de agenda: la relación con los mass-media

*foto: ali shah lakhan

Tras el verano (y como cada inicio de año escolar) las agendas de medios de las jefaturas de prensa y gabinetes de comunicación deben renovarse. De repente, de un día para otro, se ven obsoletas y desvalorizadas por las entradas y salidas de periodistas, los movimientos internos de los medios, la creación de nuevos equipos y las nuevas contrataciones. Hay que empezar casi de cero las relaciones públicas con cada uno de los redactores jefe y directores de sección para asegurarnos que por lo menos, cada vez que les enviemos una nota de prensa, mínimo nos atiendan al teléfono y escuchen nuestro breve discurso. ¿Pará qué? para que busquen nuestro email entre la marabunta de comunicaciones que reciben cada día, lean nuestro modesto, completo y trabajado comunicado de prensa. Y decidan publicarlo sin cambiar una coma. ¡El sueño de todo jefe de prensa o DIRCOM! Ni que decir, el gran número de horas que conlleva alcanzar todo esto. De ahí, que en las medianas y grandes empresas haya un jefe de prensa y un director de comunicación trabajando en equipo mano a mano. Y las PyMes se decanten por subcontratarlo.

Sin duda, si hablamos de la tarea de crear una buena relación con los massmedia, tenemos que hablar del cambio que se ha producido en este sentido durante la crisis. La GRAN “recesión económica” ha supuesto un antes y un después a la hora de relacionarse con los medios de comunicación, más en concreto con los periodistas. Tanto es así, que el éxito de publicación y el valor de las bases de datos de medios han caído en picado en esta última década. La fuga de talentos periodísticos, los despidos masivos y el estrés acumulado de los periodistas “supervivientes”, superados por las cargas de trabajo extremas por falta de personal laboral, han repercutido directamente en el modo de trabajar de las empresas con la prensa. Desde hace unos años, las agendas no se utilizan como moneda de cambio para dar valor a un profesional o departamento. Es lógico. Una buena agenda hoy, mañana ya está caduca.

¡Me explico! En el año 2007 una buena agenda de medios, y tomamos como buena aquella base de datos que contenía los nombres de los periodistas y redactores jefe con poder de decisión para publicar o difundir en un medio una información determinada, su dirección postal, el email personal-profesional, su número de teléfono directo y el grado de confianza, ¡ojo! incluso amistad, gracias al buen hacer y la relación entre ambos profesionales (redactor jefe-jefe de prensa) durante años de trabajo. Esto suponía la garantía de que cuando enviabas un comunicado o nota de prensa, o simplemente contactases con dicho profesional por teléfono, se tuviese la certeza casi inmediatamente que al día siguiente o en el número siguiente tu información se iba a publicar. Bien, pues si tenías la suerte de ser un excelente jefe de prensa, constante, con don de gentes y una refinada redacción tu base de datos alcanzó, en ese año 2007, el valor de la escalofriante cifra de 50.000 €uros. Una buena cifra para compensar las horas de trabajo bien hecho, tras el teléfono, durante años.

Recuerdo como a finales de los ´90 y primeros años del 2000 todos los profesionales que trabajábamos en jefaturas de prensa y en departamentos de comunicación esperábamos con ansia la nueva actualización de la Agenda de la Comunicación y Medios, publicada por la Secretaría de Estado de Comunicación del Gobierno. Una agenda que había que pagarla cara, no estaba al alcance de cualquier bolsillo, ya que estaba ideada para utilizarla como herramienta de comunicación, prensa y relaciones públicas dentro de una empresa. Conseguirla gratis suponía tener “muy buenos amigos” o conformarte con la agenda en desuso de años anteriores. Sé que queda anticuado contar esto, pero esto ocurría tal cual hace una década. ¡Nada más! Hoy en día podemos conseguir la versión gratuita del 2017. Aun así, si la utilizáis a fecha de hoy, tendréis que ir tachando e incorporando nuevos nombres. Y no me refiero a un borrón aquí y otro allá, como algo anecdótico. Así que olvídate de antiguos formatos, empieza por abrirte un Excel, y ser un/una excepcional relaciones públicas con los periodistas.