De formas de leer y comprender…

Una fecha quedará siempre presente en la memoria de los mexicanos, por lo menos de los que pertenecemos a la generación en la que “El Chapo Guzmán” fue aprendido, evadido, reaprehendido, re-evadido y re-reaprehendido, el 8 de enero del 2016, cuando a eso de la hora de la comida el Presidente Enrique Peña Nieto tuiteaba de manera triunfalista “Misión cumplida: lo tenemos” para anunciar la re-re-recaptura de Joaquín Guzmán Loera, uno de los hombres más buscados de todos los tiempos y quien el pasado 11 de julio puso a todas las redacciones del país que ya habían cerrado sus planas a correr cuando casi a la media noche se anunció su fuga del Penal de “Alta Seguridad” del Altiplano.

El hecho de que alguien como “El Chapo Guzmán” logre burlar la seguridad de un penal como el antes mencionado demuestra varias cosas:

  1. La poca seguridad en un penal de “alta seguridad”
  2. El nivel de corrupción que impera y que permite que funcionarios de todos los niveles se vean involucrados en un hecho de este tipo.
  3. El grado en que el crimen organizado se ha infiltrado en las altas esferas del poder.
  4. La poca o nula capacidad de algunos funcionarios para resolver y dar respuestas a los mexicanos.
  5. La fragilidad de la seguridad a nivel nacional.

Después de ser el hazmerreir mundial ante una falla de este tamaño que dio al traste con las aspiraciones de varios suspirantes presidenciables, de las quejas de todos los “haters” que esperaban que Peña Nieto (quien se encontraba en ese momento en vuelo a Paris respondiendo a la invitación de su homólogo Francoise Hollande en visita de estado)regresara de inmediato a buscar al Chapo como en el clásico juego de las escondidas, esta re,re,reaprehensión les da una nueva oportunidad a los suspirantes de sentirse en el juego para el 2018, y reposiciona al gobierno Peñista re-otorgándole legitimidad ante la opinión mundial y esperemos que también ante la nacional (por el bien del país es importante que los ciudadanos confíen y crean en la más alta figura de poder político en la nación).

Tras seis meses como prófugo de la justicia, ofrecimientos de recompensa al más puro estilo del viejo oeste y con un intento de captura durante el pasado mes de octubre, las acciones emprendidas por la Marina Armada de México, el Ejército Mexicano y el Gabinete de Seguridad en coordinación con la DEA dieron fruto al lograr por tercera vez la captura de este hombre que se ha convertido en todo un símbolo para algunos y que gracias a la cobertura mediática y a la difusión de su riqueza compite en popularidad con muchos políticos, rock stars y hasta role models para la juventud como sueño aspiracional (tema que merece ser analizado de manera particular).

De inmediato las opiniones fundadas e infundadas no se han hecho esperar, que si la captura llega como distractor justo cuando el peso se desploma, cuando el petróleo no da para más y cuando la BMV está en uno de sus momentos más críticos, que si hay que preguntarle al Chapo quién lo dejó salir (declaraciones por demás estúpidas e infortunadas que ponen de manifiesto que hay quienes hablan nada más porque tienen boca, sin analizar previamente lo que de ella sale), que si es una acción maravillosa de parte del gobierno nacional, todos hablando de acuerdo a su conocimiento, ignorancia, intereses creados o como les va en la feria…

Lo que es un hecho es que los mexicanos interesados en el tema esperamos un largo rato para conocer la postura del gobierno nacional, los pormenores de la captura y el destino que Guzmán Loera tendría posterior a su re(3)aprehensión, todo para encontrarnos con un amargo sabor de boca con la lectura por demás “extraña” que la Procuradora General de la República Arely Gómez dio de la información contenida en unas cuantas hojas, posterior a la participación del Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong y a esperar que pusieran la plataformita estilo banquito de ejercicios para que la funcionaria pudiera ser “vista y fotografiada” por los cientos de medios de comunicación que se dieron cita en el hangar dispuesto para ello. Corríjanme si me equivoco, pero la lectura realizada durante la rendición de cuentas correspondiente a la re-re-recaptura del Chapo Guzmán de esa noche en medios de comunicación demuestra el fracaso del sistema educativo nacional, al tener a funcionarios a ese nivel que ni siquiera pueden leer correctamente…
Los defensores dirán que era el frío…
Algunos otros dirán que la funcionaria estaba alcoholizada (como ya lo hicieron en redes sociales), estaba nerviosa, o estaba en shock porque en ese podium sí la alcanzan a ver…

Continuando con la crítica constructiva sobre la manera por demás mediocre en que Arely Gómez dio lectura anoche a toda la información correspondiente a la detención del Chapo Guzmán, entre las respuestas ya hubo quien culpó a los docentes que pasaron por la vida de esta mujer, su deficiente fluidez a la hora de leer (misma que podría estar afectada por varios factores: desde el temor de ser balaceada, hasta el hecho de haber olvidado sus lentes, o sencillamente el que ella tampoco haya leído más de tres libros) para ellos esta es mi respuesta:
No todo puede lograrse desde la escuela. Los niños (y los funcionarios) aprenden (o debieran aprender) desde el ejemplo. El que en las casas no se tenga una costumbre de fomentar el placer a la lectura incide en que tengamos funcionarios de ese nivel, ya lo dijo en cierta manera el Secretario Aurelio Nuño, la educación de los hijos es también responsabilidad de los padres… Dejemos de lado la manera terrible en que leyó la señora… Habría que preguntarle ¿qué fue lo que entendió? y ahí entenderíamos los resultados de los exámenes de PISA que nos dejan en lugares poco halagadores en cuanto a comprensión de la lectura, si ni siquiera se es capaz de comprender lo que se lee o se expresa, ¿cómo serán capaces este tipo de funcionarios de cumplir con su labor?

Mientras tanto “El Chapo” ha regresado a casa, o a lo que fue su casa durante un año y ciento treinta y nueve días después de su segunda reaprehensión, habrá que ver si de verdad se le dejará ahí, lo cual en primera instancia pareciera ser una locura… (recordando como ya lo dijo Einstein que “locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados distintos”).

De hecho hay quienes ya promueven quinielas para saber en cuántos días volverá a escapar “El Chapo” y quienes ofrecen sus servicios como ingenieros, topógrafos y hasta arquitectos para la realización de un nuevo túnel (que por lo visto es el hit del señor).

Mientras tanto hoy se ha destapado la entrevista que Guzmán Loera dio el año pasado a Kate del Castillo y Sean Penn…

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