Locura

Creo que estamos locos, pero no locos de “Uy, que loqui” si no de locos con alguna patología mental. La primera yo, obviamente, si no ¿De dónde iba a sacar una persona totalmente sana las cosas que os voy contar?

Pues obviamente de otra gente con el mismo problema. Leo, leo mucho y no siempre cosas que me hagan plantearme la existencia, el que somos, de donde venimos y a donde vamos, si no cosas absurdas, que me ayudan o bien a sobrellevar el aburrimiento, a darme ideas para escribir el siguiente guión o sin más fin que despejar la cabeza de otros temas más serios.

Sabréis todos, ilustres moradores de redes sociales, páginas de contenido cultural y gentes de internet, que hace un tiempo saltaba a la palestra una web con el título “El mundo Today. La actualidad del mañana” (Gracias creadores, gracias) página, que por si estáis un tanto desubicados se publican con mucha ironía y grandes dosis de sentido del humor, noticias siempre falsas que realmente, pese a quien pese, podrían ser verdad.

Al poco tiempo de salir la página anteriormente citada, salía otra web con el título “Parece del Mundo Today” solo que en este caso, las noticias eran reales, cómo la vida misma, cosas que pasaban y rozaban el límite del surrealismo.

Pues bien, ahora después de unos cuantos párrafos, hablando por hablar, a modo de chascarrillo, me meto de lleno en el tema.

¿Por qué estamos locos?

Fácil respuesta, o por lo menos muy fácil después de ver artículos con titulares como “Los gatos son espías alienígenas”, no es noticia del mundo Today, es artículo de una de las revistas más fetiches del ¿Movimiento cultural? conocido por todos como “hipsters”. Sigamos en esta línea, no me voy a meter a criticar o dejar de criticar esa forma de vida, hoy no, pero vamos a seguir en la línea editorial elegida por este sector (Aunque posiblemente en menor cantidad), en este caso revista Yorokobu, artículo de esta misma tarde “Un palo por el culo”, no, no nos va a hacer una disertación acerca del origen de esta expresión, ni nos va a dar ejemplos de gente que parece que tiene metido un palo por el culo. En este caso nos ofrece una opción de regalo, sí, cómo lo estáis leyendo, unas mentes creativas del norte de España decidieron crear tal objeto de regalo. ¿Qué no sabéis cómo regalar a alguien un palo? Pues aquí el tema está claro, un buen diseño, un palo, sí un palo de madera, tallado de forma redonda etc, etc…

¿Qué no tenéis a nadie a quién regalar tal cosa? Mentira. Pero no quiero finalizar con esta pregunta incómoda.

Lo que quería decir es que, efectivamente estamos locos, no de la manera despectiva, no de la manera sana (si es que existe tal cosa) si no de la manera que según la RAE define esta palabra “persona que ha perdido la razón” efectivamente, estamos perdiendo la razón, pero es necesario.

Es necesario, ya que bastante casos reales vemos a diario, bastante normalidad tenemos en nuestra vida, y bastante rutina. No digo que vayan ustedes regalando un palo para meterse por el culo, ni por supuesto, que vayan creado una legión de conspiranoicos que siguen a gatos (los hay, no miento) ni nada de eso. Simplemente, desencorsétate, y por qué no, añade un poco de locura (en dosis adecuadas, obviamente) a tu vida.

Al fin y al cabo es tu vida, no duraremos mucho, recuerda que un ejército de gatos espías alienígenas nos vigila, el ataque es inminente.

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