¿Puede mejorar la democracia las tecnologías sociales?

La democracia se define como la soberanía del pueblo y el derecho de ejercer control sobre sus gobernantes, y en nuestra sociedad moderna, el periodismo juega un papel importante en su preservación.

El periodismo es denominado como el cuarto poder del Estado por su importancia como agente observador y crítico de la sociedad en la que se ejerce. Hoy, las nuevas tecnologías han permitido a los periodistas desarrollar productos comunicacionales más completos para presentar sus noticias y opiniones de una manera más atractivas para sus audiencias. Incluso han aparecido nuevos modelos de periodismo como el periodismo 2.0 y el periodismo ciudadano, que son cada vez más activos e influyentes. Plataformas como los blogs, Twitter y Facebook hoy permiten a sus usuarios la difusión en tiempo real de las noticias, sin restricciones ni censura previa, lo que incluso ha generado cambios de conducta y llamados a la acción de la ciudadanía.

Las nuevas tecnologías se han convertido en espacios donde se manifiesta la opinión pública e incluso, gracias a contenidos virales y campañas online, se han convertido en agentes de cambio en las políticas ciudadanas. Un ejemplo de esto son las movilizaciones ciudadanas que inician como convocatorias redes sociales y tienen como consecuencia una alta participación ciudadana.

Así también, dentro de las nuevas tecnologías, las páginas web institucionales han permitido conectar a las autoridades con los ciudadanos. Espacios de difusión de documentos y comunicados oficiales, hoy permiten facilitar una gestión más transparente y una comunicación más directa entre gobernados y gobernantes. Incluso cada vez más las autoridades utilizan las redes sociales para transmitir de manera directa los acontecimientos del Estado.

Existe mucho potencial para las nuevas tecnologías y la democracia. Es cuestión de que tan lejos y que tan creativos seamos como ciudadanos y si las autoridades están dispuestas a escuchar.