Mira a tu alrededor y dime si hay algo que te falta, vuelve a mirar y dime si eso que te falta en verdad lo necesitas.. Es muy distinto necesitar a querer algo, por ejemplo, la computadora en la cual estoy escribiendo en estos momentos fue un capricho!! dinero que tendré que dar por 20 meses gracias a los (BENDITOS???) meses sin intereses y después de su compra me puse a pensar: ¿era algo que necesitaba realmente? la repuesta es NO y claro caí en el consumismo, capricho de niña chiquita pero ya no hay vuelta atrás.
Así pasa con todas las cosas, situaciones, personas que se encuentran en tu vida, puede que a lo mejor tu quieras algo mejor, desees una situación perfecta, pero ¿eso que quieres es únicamente un deseo exterior? ó ¿en verdad te hará mejorar como persona?
Todas las situaciones en las que nos encontramos, sean buenas o malas, tienen una enseñanza, NO SON NADA MÁS PORQUE TODO ESTÁ EN CONTRA TUYA, hay algo que aprender en cada una de ellas y si no te pasara probablemente seguirías haciendo ese hábito el cual no te dejaba madurar, desarrollarte, amar, etc.
Siempre hay que estar agradecido con todo lo que nos pasa, desde el momento que despertamos, respiramos y escuchamos la alarma, tenemos que agradecer el tener vida, el poder respirar, el tener todos nuestros sentidos bien desarrollados, existen muchas personas que desearían despertar en una cama, poder abrir los ojos, estar con una familia!! y sin embargo, esas personas agradecen eternamente la nueva oportunidad que se les da de estar en la tierra otra vez.
Así que agradece hasta el más mínimo detalle, agradece el empleo que no te gusta por que te da de comer, agradece el problema en la familia porque te hace maduro, agradece la enfermedad porque nos hace más unidos. Ve el lado positivo de la cosas siempre!
ACLARO: agradecer no significa quedarte con los brazos cruzados sin hacer nada o resignarte a que las cosas pasen, es dar gracias porque sin esas cosas que pasaron no hubiera aprendido de la vida, de mis errores o de Dios.