Entre la influencia y los influenciados

Una de las cosas que hacen Puerto Rico tal, es la virtud vergonzosa en la que todas las semanas afinamos la versión horrorosa del país, esa que debería ser pesadilla y sólo aparecer en películas de comedia satírica.

Como ya todos se han enterado, en estos días se llevó a cabo una actividad en La Fortaleza con el fin de obsequiar computadoras y reconocer a jóvenes por su excelencia académica. Tremenda iniciativa. Todo chévere. Pero, para bien y para mal, siempre tiene que salir nuestra ambición de lucirnos y perfeccionar una vez más nuestra versión de Macondo.

Resulta que el gobernador Alejandro García Padilla invitó a El Molusco para que asistiera como ejemplo ante las y los estudiantes, compartiera su historia de superación y todas esas cositas lindas. Habemus issue –siempre lo hay- tenemos que entenderlo. Todos tenemos nuestras opiniones y versiones de lo que se hace en nuestro pedacito demente de tierra.

Foto: Twitter / @SecPrensa

Después de leer algunas publicaciones en Facebook y conversar sobre el asunto, el consenso era la interrogativa del por qué. Otra vez, habemus issue.

Según mi chulería de novio, tenemos que entender la parte de que el Molusco es un personaje. Un personaje que no representa quien es como ser humano y al igual que otros se ha fajado por estar donde está y por tener lo que tiene. De eso no le resto duda. Nadie surge de la nada a tener un programa radial a la hora pico de la tarde en una de las emisoras con más audiencia entre jóvenes en Puerto Rico. Como señaló un portavoz de La Fortaleza, el Molusco fue invitado por ser ejemplo de luchar para obtener éxito en su carrera.

Pero ahora, aquí mi meollo.

Quizás mi novio, varias amistades y compañeros entienden que todo se trata de un personaje, y lo toman a la ligera. Pero desafortunadamente, en este no tan paraíso ilustre caribeño, no todo el mundo entiende lo que deberían. Se viven las novelas y se creen todo lo que se les enseña. De seguro unos cuantos escuchan al Molusco, quien usualmente habla en tonos sexistas y homofóbicos, y no diferencian, no analizan, se lo creen, y se lo viven.

La semana pasada fue atacada una mujer por unos cuantos hombres al salir de un restaurante, sin una razón aparente. Hace meses un joven homosexual fue asesinado, también sin razón aparente. Estos son solo dos situaciones de las muchas que vemos en las portadas de nuestros escandalosos periódicos. El hecho de que personajes como el Molusco sigan propiciando lenguaje y actitudes ofensivas, seguiremos viendo ese tipo de influencia en nuestra sociedad, no tan solo en la juventud. Que echemos de un lado este tipo de conducta para celebrar el simple hecho de que alguien ha luchado por lo suyo, es imprudente. Si es por eso, conozco muchos que debieron ser invitados a la Fortaleza.

No estoy culpando a Molusco de ser la pestilencia del país. Claro que no, de eso hay otros y otras. Lo que sí quiero señalar es el por qué esta joyita no aprovecha el espacio y la audiencia que tiene e influye de mejor forma a la juventud que lo escucha. No es que se convierta en el más benévolo ahora. Ni pa’ tanto. Pero creo que sería cool, pensando yo acá, que de la misma forma que llegó a influenciar en La Fortaleza a unos cuantos jóvenes, decida afectar positivamente a los miles que le escuchan y le siguen desde el micrófono que lo acompaña.

Nuestro Macondo se lo agradecería.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated papelesdelimon’s story.