Una sociedad sin libertades cívicas, esenciales, no puede fundamentar la “libertad de empresa” que se sostiene mediante la iniciativa humana individual y libre, ausente de la complicidad de negociar con los opresores de los hijos de Cuba. Todo lo contrario es una traición a la patria cubana como un hijo que vende a su madre.
“El Hermano Obama” SUTIL ESCRITO DE FIDEL CASTRO DESINFORMANDO AL PUEBLO
Este escrito responde a las incoherencias del escrito de Fidel Castro al Presidente Obama
FIDEL CASTRO:
“No necesitamos que el imperio nos regale nada”. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Parece el, usted, haber dicho; “no necesitamos que el imperio nos regale nada” no se ajusta a la realidad objetiva y motivo de la reciente y muy amable, y sincera visita, del Presidente Barack Obama. La visita del Presidente Obama se ha tratado del inicio de un intercambio, donde el país Estados Unidos — y no el “imperio” como usted despectivamente lo ha calificado — y Cuba, (y aparentemente así ambos países lo desean) mediante previos acercamientos mutuos, preparan las bases para abrir una nueva ventana de progreso en beneficio de ambas naciones Cuba y Estados Unidos, orientadas a producir nuevas oportunidades, forjando y promoviendo el intercambio de recursos a nivel educacional, comercial, científico, turístico y cultural. Ignoraremos el calificativo de “imperio”, ya que Estados Unidos, si se analiza con detenimiento la geografía política, no puede considerarse — en lo, más, mínimo — ser un imperio como una vez lo fue el imperio Romano expandido por la geografía de Europa. En contraste, le invitamos a reflexionar sobre los múltiples millones de cubanos quienes han emigrado de la isla de Cuba, un país cuya población nunca ha contado con más de doce millones de habitantes. Consideramos esa cifra emigratoria masiva millonaria, como pocos países, en proporción, sufren; apunta muy claro respecto a cómo se siente un gran porcentaje de la población de seres humanos — como usted los ha mencionado — en Cuba, acerca de la patria y las condiciones, casi infrahumanas, de vida en Cuba. Y máxime, ese porcentaje aunque es, y representa — de por sí — una cuantía substancial, en su fondo y a tenor de mayores, es el genuino manifiesto humano general de lo que consiste ser el sentimiento mayoritario del ciudadano cubano, acerca de la trayectoria de la revolución cubana y sus pobres logros y beneficios para Cuba. Pero sin tampoco, entrar a expandirnos para refutar la materia propagandista revolucionaria y desenfocada con todo aquello lo cual es, verdaderamente, la realidad socio-económica, socio-política y cívica-humana de Cuba. Consideramos esas son la claves del por qué Cuba no se sostendría como nación en el ámbito del siglo veintiuno, ni a nivel humano, ni a nivel socio-político y económico, en ausencia de la constante y perenne vigilia y del constante micro control de parte del gobierno. Es de esa manera que el gobierno mantienen reprimidas las actuaciones de sus ciudadanos en contra de lo que se define ser una existencia libre, cívica de seres humanos cubanos donde — hoy — no garantiza el gobierno de Cuba a su pueblo de seres humanos. Por eso, no nos cabe duda para poder expresar sobre seres humanos en el planeta, debemos primero respetar a los seres humanos, sin cuartar sus libertades cívicas como se hace en Cuba hoy. Digan lo que digan las pancartas y la maquinaria e infraestructura política mediática controlada por el gobierno de Cuba, como todos bien sabemos desde hace medio siglo. Eso no representa la voz de un pueblo, sino es el padecimiento por el estado de pleno desgaste social, humanitario y económico. Es donde se clama propaganda sobre la buena infraestructura de salud médica, pero donde no se tiene medicinas, ni hospitales con el equipamiento adecuado por el territorio nacional, donde se clama propaganda del progreso, pero donde se raciona hasta el derecho básico como es el tener una alimentación diaria suficiente y no de bajo estandarte como existe. Todos los cubanos lo sabemos, pero mal vivimos con ello, cubiertos detrás de una fachada de excusas sobre los percances y dificultades de una revolución cubana que se ha convertido en la revolución de palabras vacías. Una nación afligida y plagada por la falta de libertad de expresión, la falta de empleos y de pago de jornales decorosos para el pueblo, la falta de trabajo y la abundante y constante represión a los cubanos quienes disientan con el gobierno represivo de Cuba como usted una vez disintió. Esos no fueron los ideales por los que luchó José Martí, ni tampoco Maceo para la patria cubana. Por eso el libelar y disfamar a los Estados Unidos llamándole un “imperio” para desviar la vista a la precariedad tan enorme que ha sufrido, y sufre Cuba, bajo la revolución cubana, no es manera de hacer una patria del progreso. Es, mancillar a Cuba con demagogia muy cansada y de alto coste humano.
FIDEL CASTRO:
Los reyes de España nos trajeron a los conquistadores y dueños, cuyas huellas quedaron en los hatos circulares de tierra asignados a los buscadores de oro en las arenas de los ríos, una forma abusiva y bochornosa de explotación cuyos vestigios se pueden divisar desde el aire en muchos lugares del país.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Esta explicación suya carece de equidad histórica y es carente del entendimiento antropológico cubano sobre las diferentes fases de la evolución humana de quienes fueron los primeros cubanos dentro de la historia de la civilización humana, en Cuba, y sobre cuál era la forma en que se evolucionaban esos primeros cubanos en aquella época antes de la llegada de la conquista española. No solo en la isla de Cuba, sino respecto a las islas vecinas del caribe. Primeramente, como usted sabrá, antes de España entrar a colonizar el caribe, existían las diferentes clases de indios localizadas, geográficamente, a través de las Antillas menores y las Antillas mayores. Las diferentes clases de indios — mucho antes de llegar la conquista española — ellos se conquistaban entre sí, a través de los territorios del caribe. Se pudieran clasificar en tres clases: 1.) Los pacíficos (Taínos) 2.) Los guerrilleros (Caribes) y 3.) Los selváticos (Siboneyes). Los Taínos vinieron de América del Sur descendientes de los indios Arahuacos, los Caribes de las Antillas menores y los Siboneyes se ha considerado vinieron de la Florida a Cuba. O sea, mucho antes que llegaran los conquistadores españoles, enviados por los Reyes de España, ya entre sí, las diferentes clases de indios, eran provenientes de otros territorios en la geografía de las Antillas. Como tal, fueron ellos, los indios, los primeros conquistadores de Cuba y no solo llegaron de diferentes territorios en el Caribe, sino, eran los conquistadores de unas clases de indios sobre las otras clases de indios. Los indios Caribes empujaron a los indios Taínos y los aniquilaban rápido, matándolos (aunque solo a los hombres). Los indios Taínos empujados por los indios Caribes hacia el occidente de la isla, a la vez, conquistaban a los indios Siboneyes y los empujaban hacia la punta del occidente de la isla de Cuba haciéndolos sus súbditos o criados. Ya los indios se abusaban entre sí de esta forma. Pero ninguna de estas clases de indios contribuyó, adentro de sus sociedades, tipificadas, a lo que se define ser el avance de una sociedad posteriormente llamada la nación cubana. Ni tampoco los indios contribuyeron a la formulación de gobiernos cubanos, ni al desarrollo de la agricultura de la nación Cuba. Esto que quede claro. Cuba era una isla muy diferente antes de llegar España a conquistarla. Su territorio completo era una continuidad de bosques verdes intensos, muy tupidos sin apenas una agricultura, en comparación a la típica agricultura posterior de Cuba durante la conquista española. Para empezar, en Cuba no había; caña de azúcar, mangos, naranjos, aguacates, limones, mameyes, café, ni una multitud de otros productos agrícolas — aunque cabe resaltar que después de la revolución cubana tampoco ahora existen a plenitud — como, sí, los había antes de la revolución cubana. Ni siquiera las yerbas para el ganado vacuno existían antes de la conquista española, como lo es la yerba Guinea, la Carmela, la Don Carlos. No existían en Cuba animales útiles como el ganado vacuno, caballos, burros, mulos, cerdos, el lanar, gallinas, perros, gatos entre otros animales más. Tampoco existía la abeja en Cuba, pieza clave para echar adelante la propia agricultura en cualquier lugar. Los indios se alimentaban de la pesca, de plantas y sus frutos directos y la dieta mayor era los cangrejos y los caracoles de tierra. No tenían conocimiento y destrezas en agricultura. Por eso, el usted remitirle a España y a los españoles conquistadores de ser abusivos, es carente de la realidad histórica — integral — sobre lo que consistió, en Cuba, ser una cadena evolutiva de conquistadores. Y claro, casi siempre, quienes eran conquistados tendían a sentirse abusados — de muchas formas — por quienes se conquistaba, como así sucedía. Ese ha sido el alto precio y el sacrificio humano a través de la Historia del hombre, dentro de la historia del mundo. Consideramos, usted mismo conquistó el poder de Cuba bajo manipulación de todos los grupos anti-Batistianos (porque no eran grupos Fidelistas seguidores suyos, o del Movimiento 26 de julio) para usted eliminarlos del mapa político de Cuba y treparse al poder. Ahora su gobierno abusa de su poder en Cuba, cuartando de libertades básicas a los cubanos que disientan. Napoleón y Hitler conquistaron en diferentes momentos Europa. Finalmente, perdieron el territorio conquistado dando paso al progreso humano y el beneficio de la libertad a muchos seres humanos del planeta. Por otra parte, los pocos frutos que producía Cuba de forma natural para los indios, no se podían vender hacia Europa. Primero, porque no llegarían frescos, o en buen estado a su destino. Segundo, porque no se consumían en Europa. Sin embargo, el oro sí. El oro representaba para los indios la inmortalidad y el poder. Los conquistadores españoles, exclusivamente, solo una quinta parte del oro se les entregaba en pago a los Reyes de España y el diezmo a la iglesia. El 70% restante, los conquistadores, lo utilizaban para reinvertirse y edificar lo que después, más adelante en la historia, se convirtió en la patria cubana contemporánea y avanzada. Esa misma patria cubana que usted encontró, en 1959, al usted formar gobierno consolidando el vacío de liderazgo por la salida del Presidente, dictador, Fulgencio Batista Zaldívar, otro cubano de Banes como usted también. O sea, las divisas del oro, a los conquistadores, y de la cantidad captada en explotación en la arenas de los ríos, solo se le abonaba una quinta parte al Rey, el diezmo a la Iglesia y el otro setenta por ciento iba destinado a reinvertirse para construir la patria cubana. Cosa que los indios no supieron construir, ni lo hubiesen realizado tampoco. Que quede claro. En contraste, si usted Fidel Castro, hubiese tenido el mismo buen juicio comercial con y para Cuba que tuvieron los conquistadores españoles y de los comerciantes cubanos de generaciones pasadas — quienes contribuyeron a construir a Cuba dignamente, hasta el 1959 cunado usted llegó — y sobre todo con lo bien que estaba Cuba posicionada en ese entonces (los vestigios de la silueta celeste — skyline — de la Habana es testigo viviente hoy) — Cuba, hoy día, fuera más grande como potencia que el imperio del Japón, una nación que había quedado aplanada en la segunda guerra mundial, solo unos años antes de la dictadura pujante de Batista y de su entrada al gobierno en 1959. Se puede decir, España hizo más para construir Cuba que los indios y mucho más que la revolución cubana. España formó las primeras infraestructuras de gobierno en Cuba. Fueron los primeros municipios con sus regidores, cabildos, alcaldes, gobernadores. O sea, hubo mucha historia humana evolutiva en Cuba antes de la conquista de España. Cuba fue conquistada, primero, por los indios, quienes — por antropología — no eran oriundos de Cuba y quienes igual a los españoles, los indios fueron primeros en la conquista de Cuba y con ello se conquistaban una clase de indio sobre la otra clase de indio, conquistada y abusada. Tuvimos que aprendernos la historia de nuestra patria Cuba, afuera de la patria desde niños — muchos con menos de diez años, otros nacimos fuera de la patria — y amamos nuestra patria con toda nuestras almas, nuestras mentes y los buenos deseos para los cubanos. Consideramos es más que hora — ya — de no tergiversar la historia de Cuba, en todos sus sentidos, para acomodarla a las ideas fracasadas de la Revolución Cubana, acerca de la cual usted hace un tiempo atrás dijo: “El modelo cubano no funciona ni siquiera para nosotros”.
FIDEL CASTRO:
El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestros mares, y siempre que se comparta con el capital privado de las grandes corporaciones extranjeras, cuyas ganancias si no alcanzan los miles de millones de dólares per cápita no son dignas de atención alguna.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Usted expresa sobre las “exquisiteces alimentarias de nuestros mares” como si Cuba estuviera en pleno apogeo — siendo isla rodeada de la mar — de una industria pesquera exitosa. Es, desfortunadamente, todo lo contrario. Primero, la comercialización de pescado en Cuba ha caído de unas 200.000 toneladas en los años ochenta a menos de 37.000 toneladas. No hay esperanzas de incremento a mediano plazo. Esto es lo que han advertido los funcionarios del sector en Cuba. Entre las causas de la caída se menciona la pérdida de las principales zonas de pesca en aguas internacionales. Consideramos en esto se debe volver a hacer hincapié para revertirse, al menos re-negociarlo. Adicionalmente, la disminución de importaciones y la sobre explotación de la plataforma cubana. Esto lo informó el propio diario oficial Granma en un extenso reporte. Armando Posada Loriga, quien estuviera de director de la División de Pesca, del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, dijo que las operaciones de los años ochenta incluían aguas internacionales y zonas cubanas. Él recalcó: “Hoy solo disponemos prácticamente de las pescas de nuestra plataforma y las provenientes de la acuicultura”. También señaló: “la crisis económica de la isla y el incremento de los costos de la actividad pesquera llevaron a la desaparición de las flotas atuneras, arrástrelas y — en casi su totalidad — la del Golfo de México, que hoy solo cuenta con cuatro barcos, de los 57 que llegó a tener”. Imaginamos usted sabrá que, en general, la reducción de las embarcaciones es algo demasiado notorio para no haber hecho nada al respecto. De las 700 que había en los años ochenta, hoy Cuba solo dispone del 40%, debido al deterioro y la obsolescencia tecnológica, entre otras causas. Así lo han indicado los funcionarios. Como usted también sabrá, esto es sin contar el hecho que algunos productos, como la langosta, el camarón y las mejores especies de pescado, siempre han estado prohibidos para los cubanos porque el gobierno de Cuba los destina a la exportación y al turismo. Usted hace referencia al turismo, al mismo tiempo que usted amonesta al Presidente Obama, siendo el propio gobierno de Cuba quién no puede producir para abastecer lo que un el turismo, posterior por la iniciativa de Obama pudiera consumir. El suministro de pescado a la población ha caído de manera drástica en las últimas décadas y las autoridades lo han sustituido en el sistema de racionamiento por pollo. En cuanto a las importaciones, el propio Posada Loriga dijo que se redujeron de 61.000 toneladas en 2004, a unas 5.000 en 2013. Esto lo consideramos algo inconcebible para Cuba. Y casi un tercio de este volumen, fue destinado al turismo. El pobre pueblo de Cuba, siempre le toca “bailar con la más flaca” (y no que se le tenga parcialidad a las más gordas). solo para expresar un poco dentro del argot cubano. Al presente, en la plataforma cubana se pescan actualmente alrededor de 54 especies de interés económico, pero en una composición totalmente diferente a etapas anteriores, ya que más del 80% ha sido víctima de un uso indiscriminado. Según estudios del Centro de Investigaciones Pesqueras (CIP), el potencial de captura de pescado estimado para la plataforma cubana, que incluye la gestión estatal y privada, asciende 12.300 toneladas. Por otro lado, también quiero compartir con usted que la acuicultura no compensa y mayormente por la forma en que se lleva. La acuicultura no ha logrado compensar la contracción de la pesca, aunque ha pasado de unas 6.000 toneladas a 25.600, al menos hace treinta seis meses, en 2013. Una de las razones es porque — como dijo Jesús Rodríguez Rull, director del Departamento de Acuicultura de la División Pesquera — “las instalaciones empleadas para la actividad tienen más de 30 años de explotación y sufren deterioro. Producen principalmente carpas (chinas, amura, manchadas, blancas), carpa común, tilapia y claria, esta última especie muy peligrosa para el ecosistema”. Además, de las 122.000 hectáreas de espejos de agua existente, en la actualidad se explotan solo unas 90.000. “Durante varios años se nos aprobó un financiamiento” para la reparación de infraestructura, “pero no hemos encontrado en el país quien se encargue de hacer el trabajo”. Eso lo dijo propiamente Rodríguez Rull y señaló también problemas con el pienso para alimentar a las especies. Las fábricas encargadas de proveer a la acuicultura arrastraban al cierre de mayo “un déficit de 450 toneladas, debido a problemas tecnológicos”. Abel Hidalgo, director del Departamento de Industria en la División Pesquera dijo que unas 10.000 +/- toneladas se destinarán a materia prima para croquetas y masas muy criticadas por la población por su mala calidad. El propio diario del Partido Comunista culpó de ello a las “afectaciones tecnológicas”. Pese a la caída de los suministros para los cubanos, el Gobierno exporta 680 toneladas de tenca, dijo Maritza Linares, directora de Ventas y Mercado. Además, destina 1.344 toneladas de pescado a las tiendas en divisas, donde se venden a elevados precios. Solo 6.323 llegan al sistema de racionamiento para dietas médicas y el “consumo social”, indicó Linares. A las pescaderías, a altos precios en moneda nacional, llegan 16.436 toneladas en todas las formas de presentación del pescado (croquetas, picadillos, filetes de claria, etc.)”. La libra de filete de claria cuesta unos 15 pesos. En Cuba nada funciona.
FIDEL CASTRO:
Ya que me vi obligado a mencionar el tema, debo añadir, principalmente para los jóvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condición en este momento singular de la historia humana. No diré que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que no estamos suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos y las conciencias que debiéramos tener para enfrentar las realidades que nos desafían. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fracción histórica de segundo, que hay que compartir además con las necesidades vitales de todo ser humano. Una de las características de este es la tendencia a la sobre valoración de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el número extraordinario de personas que encarnan los sueños más elevados.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
En esencia, la información hoy sí se tiene, aunque en Cuba no, porque no se permiten las infraestructuras tecnológicas de información pública para que la ciudadanía pueda actuar (progresar) sobre ellas. Eso usted lo ha hecho para mantener desinformado y atrasado en el tiempo al pueblo cubano, pero ya es muy tarde. El pueblo cubano poco a poco se ha ido enterando lo que es la “Yuma” (como le llaman a Estados Unidos), lo que es Cuba y lo mucho que como seres humanos cubanos les abusa sus derechos humanos y los reprime el gobierno represivo de Cuba.
FIDEL CASTRO:
Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por sí mismo. Ninguno de nosotros está diseñado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria. En parte, los cubanos tuvimos el privilegio de contar con el ejemplo de José Martí. Me pregunto incluso si tenía que caer o no en Dos Ríos, cuando dijo “para mí es hora”, y cargó contra las fuerzas españolas atrincheradas en una sólida línea de fuego. No quería regresar a Estados Unidos y no había quién lo hiciera regresar. Alguien arrancó algunas hojas de su diario. ¿Quién cargó con esa pérfida culpa, que fue sin duda obra de algún intrigante inescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jamás indisciplinas. “Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”, declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Máximo Gómez, el jefe militar más disciplinado y discreto de nuestra historia.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Consideramos, José Martí murió en Dos Ríos como producto final de las diferencias entre José Martí y el virtuosísimo estratega militar; el General Antonio Maceo. José Martí no supo internalizar el hecho que cada cubano tiene su talento para construir la patria y el de Martí — propiamente — no era su talento en el sector militar. Consideramos, José Martí quiso demostrar su valía valiente en lo militar conjunto a su valía intelectual. Consideramos, Maceo tampoco supo aquilatar que cada hombre puede contribuir a construir la patria con otros talentos, que sean además del militar. Cuanto mejor hubiera sido el haberse unido Martí y Maceo para formar gobierno en campaña, juntos entre Maceo y Martí. Esa hubiera sido la unión donde hubiera radicado la verdadera fuerza — que no se obtuvo — para vencer nosotros los cubanos la independencia de España. Necesitamos en aquellas fechas históricas de los norteamericanos para lograr nuestra independencia, y a nosotros, eso nos molesta de la historia. Porque, en contraste, sin la ayuda de España originada desde Cuba, Estados Unidos, hoy siendo el país más poderoso del mundo jamás, hubiese logrado su propia independencia sin la ayuda de las damas de Cuba. No obstante, aprendimos en Estados Unidos una insigne frase; E Pluribus Unum (de muchos uno). Esa es la verdadera esencia del ser humano para construir y edificar, todos juntos, como si fuéramos un solo cubano representado por la bandera y el escudo cubano y no sobre Karl Marx o Lenin, u otra doctrina extranjera intelectual de turno eslava que no representa lo cubano. En contraste, cualquiera que llegue a la Florida, en Estados Unidos, inmediatamente, se dará cuenta del gran asentamiento socio-político hispano que allí prevalece fundamentado en lo cubano. O sea, en nuestra patria nos imponen — por culpa de dos cubanos, usted y su hermano Raúl Castro — la metralla ideológica demagoga, eslava rusa, mientras nosotros los cubanos exiliados hemos conquistado a los norteamericanos, adentro del territorio de nuestro éxodo cubano, precisamente adentro del país más poderoso del mundo. Hoy los propios norteamericanos — y son tan nobles — en su propia patria, han sido una especie de inter-emigrantes dentro de su propio país anglo-sajón. Igual que los Siboneyes en Cuba quienes fueron moviéndose hacia el occidente de la isla con la llegada de los Taínos y los indios Caribes, en la Florida, los norteamericanos se van moviendo hacia el norte, rumbo a Fort Lauderdale y Broward county. Los cubanos, los colombianos, los argentinos, los salvadoreños, los ecuatorianos, los mejicanos etc., ahora presiden el estandarte de la población demográfica del sur de la Florida en el país más poderoso del mundo. Hasta dos candidato a la Presidencia de los Estados Unidos hemos producido los cubanos aquí en estas tierras. Eso no lo produce un imperio. Lo produce una verdadera democracia. Nos quedamos maravillados de ver a la juventud cubana llegar desde Cuba a la Florida y de ver como en unas semanas después de llegar atienen las bases del éxito que los guiará para su futuro, el mismo que desgraciadamente no tiene la juventud en Cuba debido al gran fracaso de la revolución cubana. El tiempo todo lo puede y lo descubre a la luz del mundo y lo revela a la historia. Poco a poco a medida que pasan los días, los meses con los años, el mal desvanece porque el ser humano — como usted ha querido referirse sobre ese término — busca el bienestar y descarta al final todo lo malo que le causa ese malestar. En Cuba es ya es bien sabido lo bien que se vive a solo noventa millas de las costas cubanas y eso ya no lo puede detener nadie. Nuestra patria Cuba puede ser adelantada en todos los aspectos y el mundo sí cambió. La información sí llega, y cuando llega todo lo cambia. Ese ha sido el gran regalo de la tecnología pionera de la juventud de Estados Unidos en las personas jóvenes de Steve Jobs y Bill Gates, los fundadores de “Apple” y “Microsoft” desde los Estados Unidos para avanzar los cambios que antes solo las revoluciones gestionaban por la falta de la información precisa e inmediata. Así fue que se hizo la Perestroika, Solidarność, Solidarnost, la Primavera Árabe etc. Cuba obviamente, por su mal gobierno se quedó estancada en el tiempo y es ahora precisamente por iniciativa de Barack Obama y de Raúl Castro que Cuba pueda nuevamente avanzarse. No es momento para disuadir — negativamente — sobre lo positivo que ha sido el gran esfuerzo del Presidente Barack Obama y del pueblo norteamericano quién mayoritariamente apoya a que las relaciones con Cuba se abran. Es momento de anudar los esfuerzos por la patria cubana, en la cual ojalá hubiésemos nosotros crecido cuando salimos — como muchos más — con apenas diez años cumplidos. Queremos regresar a nuestra patria como un cubano más. Lo vemos de esta forma. Cuba ganó un condado en la Florida que sirve de base, no solo para los cubanos, sino, para todos los hermanos latinoamericanos. Finalmente, usted ha escrito la insigne frase de Antonio Maceo que dice: “Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”, declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo añadió usted. Pues aplíquesela esa frase a usted mismo, como si su lengua haya sido su propio látigo de la historia. Y por cierto, se equivoca — además — porque Maceo, no era negro, era mulato de padre venezolano quién era también mulato. Y si lo expresó usted equivocamente — aunque de forma premeditada, porque usted bien lo sabe — es para intentar congraciarse con el Presidente Obama, quién su madre era blanca, sus abuelos blancos también, lo cual hace al Presidente Barack Obama, mulato también.
FIDEL CASTRO:
Mirándolo desde otro ángulo, cómo no admirarse de la indignación de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcación que lo traía de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declaró: “Mi bandera es aquella que no ha sido jamás mercenaria…”, para añadir de inmediato una de las más bellas frases que escuché nunca: “Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día… ¡nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía!…”.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Bonifacio Byrne escribió ese poema — motivado únicamente — al divisar la bandera Americana ondeando en la bahía a su llegada a la Habana desde Tampa, ciudad de su preferencia para su exilio. Irrevocablemente, cuando los cubanos fracasamos en aras de conseguir la libertad debido al fraccionalismo entre cubanos como Martí y Maceo — aunque mediado por el Generalísimo Máximo Gómez — y sin haber logrado la independencia de Cuba, los americanos vinieron a nuestras tierras cubanas liderados por los Rough Riders bajo el mando de Teddy Roosevelt durante la guerra Hispano Americana y se emprendió guerra contra el gobierno español que no tuvo otro remedio que abandonar la isla de Cuba. No hay duda de esto. Byrne como cubano era nacionalista, a lo igual que nos sentimos nosotros — justamente — y Byrne se sentía mal por el hecho de ver la bandera norteamericana ondeando a su entrada en la bahía de la Habana. Cualquier cubano digno, así mismo se hubiese sentido. A pesar de todo, Bonifacio Byrne, no emigró a Rusia, ni mucho menos. Sino, todo lo contrario, emigró a Estados Unidos a la ciudad de Tampa, donde allí estuvo hasta que los españoles abandonaron a Cuba para regresar a su patria. ¿Qué hubiese exclamado Byrne si hubiese visto la bandera de la Unión Soviética? — aunque simbólicamente por las injerencias que tuvo la USSR en Cuba, ondeando (o influenciando) en su entrada a la Habana? Seguro lo mismo de las últimas estrofas del maravilloso poema de Byrne. Diferimos con usted y lo que intenta inferirle al Presidente Obama, porque la verdad histórica es, que los norteamericanos bajaron la bandera norteamericana, para izar la bandera cubana cuarenta y ocho meses después cuando Cuba tomo el mando de su nación y su gobierno republicano en su independencia el 20 de mayo de 1902. Entonces porqué usted intenta alterar la historia de Cuba como si Estados Unidos quisiera tomarse a Cuba como suya, cosa que no es así. Más bien, los cubanos hemos tomado una parte de los Estados Unidos, hasta el punto que los cubanos hemos desplegado fuerza política y con arraigo suficientes que llega hasta la propia Casa Blanca en los Estados Unidos. Porque alucinar, como usted lo hace, sobre la historia de una forma mítica irreal, cuando la historia ya está escrita y muy comprobada. Es más, los cubanos fuimos la piedra angular para lograr que las colonias norteamericanas lograran su propia independencia del Reino Unido en 1776. Un cubano en Estados Unidos, personalmente y a su propio costo, produjo un documental que claramente demuestra la ayuda — indispensable de Cuba a la independencia de los Estados Unidos — y fue presentado en Washington DC en el año 1992, durante la conmemoración del quinto centenario del descubrimiento de las Américas. Cuba no estuvo en guerra contra Estados Unidos, sino era contra España. El fracaso cubano de los criollos en lograr su propia independencia — en medio de entre las evidentes divisiones entre los propios cubanos como José Martí y Maceo — hizo que Cuba fracasara en su primera gesta de independencia, hasta tanto los norteamericanos nos apoyaron — con la ayuda de los Rough Riders junto con los mambises — para lograr una Cuba libre, pero sin organización para poder dirigirla hasta más tarde una vez establecida la Asamblea Constituyente de 1901.
FIDEL CASTRO:
Tampoco olvidaré las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estábamos parados. Obama había nacido en agosto de 1961, como él mismo explicó.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Si va usted a referirse sobre Camilo Cienfuegos; ¿Por qué no hablar también de Frank País? Estos dos hombres eran gallardos y sensibles a los ideales patrios. Ahora bien, que quede claro, ni Camilo Cienfuegos, ni Frank País jamás hubiesen estado de acuerdo con entregar parte del diario vivir del gobierno de Cuba a la Unión Soviética, bajo ningún concepto. Sobre todo, con el buen futuro que le deparaba a la nación cubana posicionada en 1959 desde el punto de vista socio-económico y contando con las bases de la excelente ley laboral y la Constitución de 1940, de una nación cubana, como pocas existían en la América Latina. Los datos están en los libros a través de todas las bibliotecas del mundo que lo constatan ciertamente. Sería un hecho imposible tapar estas verdades históricas e irrefutables. Desde ese momento en 1959, en adelante, Cuba ha sufrido una cuenta regresiva y muy negativa en todos los aspectos como nación. No hay que “comerle el coco” (como se dice en el argot cubano) a nadie. Cualquier fraseología y demagogia estarán ausente de la razón de peso y peor muy bien documentada por la innegable historia de Cuba. Los hombres nacemos a nuestro propio tiempo, como nació Barack Obama en 1961. No obstante, eso no quita que la historia, mientras Barack Obama crecía, ya se escribía y escrita está. Además del hecho, que Barack Obama ha sabido dar un paso hacia adelante en bienestar de las dos naciones; la norteamericana y la cubana. Otros también han nacido y nacerán después de Barack Obama. Ese es la continuidad de los seres humanos. Lo vemos así: Los gobiernos de este planeta deben estar destinados bajo el poder de mandar para servir y no de auto-servirse bajo el poder del mando.
FIDEL CASTRO:
Más de medio siglo transcurriría desde aquel momento. Veamos sin embargo cómo piensa hoy nuestro ilustre visitante: “Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”. De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos para la mayoría de nosotros: “Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos”. Prosiguió el Presidente norteamericano. “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”. Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana. Esta pasaría a la historia por la batalla que libró en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de más de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Lo que ponemos aquí ahora, lo hacemos bajo el precio que hemos pagado, algunos entre nosotros de forma personal, mediante la experiencia propia en haber trabajado y vivido muy cercanamente con nuestros hermanos negros en los Estados Unidos, como si fueran nuestra propia familia, en Estados Unidos, en momentos que tal vez eso era poco común (sobre todo siendo nosotros cubano-americanos), ya que los prejuicios raciales eran materia de subrayar en esa época a lo igual que hoy, aunque menos tolerado. Hubo inclusive un cubano quién fundó junto a Frank Mingo y Caroline Jones, dos profesionales negros y amigos, una compañía firma de publicidad llamada MINGO-JONES-GARRIDO. Estaba destinada a proveer servicios de mercadotecnia y publicidad a las comunidades Hispanas para organizarlas mediante la comunicación en los medios a nivel nacional en Estados Unidos. Llegaron a facturar, conjuntamente, $100 millones de dólares colocados en los medios nacionales anualmente. Los clientes figuraban entre las compañías más grandes en los Estados Unidos, las cuales se posicionaban para el cambio demográfico que se avecinaba en la nación norteamericana, como así ha sido. Hicieron la campaña de publicidad a Jesse Jackson, en el año 1986 cuando ganó el estado de Nueva York en su aspiración a la candidatura presidencial. Eran verdaderos pioneros en esa industria hacia los mercados negros e Hispanos en Estados Unidos. Sabemos muy bien — y por eso diferimos con usted — que el problema racial es uno universal y no uno local como usted opina, que en Cuba no existe el racismo. Nosotros opinamos, y sabemos, no es así. Hay mucho que se puede hacer siempre para reducir el prejuicio racial, y se ha hecho. Pero es prevalece aún en muchos lugares y entre muchas personas. No crea usted, ni por un momento, que el Presidente Barack Obama no está consciente de esto, ni tampoco lo ignora. En Cuba es — inclusive — peor las consecuencias y secuelas patrias de los prejuicios raciales, porque los prejuicios raciales se han atrincherado en la mente de un segmento amplio de la población negra. También en ciertas instituciones del Estado. Aunque no existe ninguna letra jurídica que pueda despertar suspicacia racial. Aparentemente, todos tenemos los mismos derechos. Pero más fuerte que las obsesiones por el color de la piel, es la segregación estatal que juzga a los cubanos de acuerdo a su lealtad con el régimen. Se considera que en la esfera oficial y en la vida cotidiana, como la mala yerba, proliferan diversas variantes de racismo. La peor de esas variantes, es la de los negros que odian, en Cuba, ser negros. Esto, en Estados Unidos no pasa, porque Estados Unidos — bajo su democracia evolucionó el prejuicio racial para decantar las secuelas humanas de otra manera — sabiendo elevar el auto estima del negro — vis-a-vis — a su imagen propia como raza humana, para que se sienta orgulloso de sí mismo como negro y humano, aunque sea injustamente prejuiciado por otros. ¡En Cuba no! Si en Cuba ya es un problema el racismo sutil y no tan sutil en las empresas con capital foráneo, turismo y élites intelectuales, igualmente lo es el sentimiento de inferioridad que ha ido creciendo entre los negros y que los medios de prensa, en Cuba, no tienen el valor de abordar. Entonces se observa en Cuba a mujeres y hombres negros que gastan elevadas sumas de dinero para alisarse el pelo y parecer mulatos. Y llegan a usar apodos y hacer comentarios denigrantes hacia los de su propia raza negra”. Habituales se han vuelto motes racistas como “negretillo” y “cara de mono”. O referencias cargadas de racismo como “es un negro con alma blanca”. El racismo no lo trajo usted, pero tampoco lo ha quitado usted. Consideramos que cuando en enero de 1959 llegó al poder a punta de carabina, implantó un sistema que no le ha funcionado, una economía que hace agua, un partido único y una especie de apellido caudillista vertical. Pero no el racismo. Los prejuicios raciales en Cuba vienen desde mucho más atrás. Cuando en 1886 se abolió la esclavitud, se pretendió solucionar el problema. La mayoría de los negros esclavos pasaron a ser jornaleros y obreros de bajos salarios. En su inserción social partían en desventaja. No poseían bienes y su instrucción era escasa. Durante la Guerra de Independencia tuvieron un loable desempeño. Machete en mano y desarrapados, aportaron innumerables hazañas. Las diferencias se acrecentaron con el surgimiento de la República, el 20 de mayo de 1902. En 1912, tras una sublevación comandada por el albañil Evaristo Estenoz y el Coronel Pedro Ivonet, el gobierno de José Miguel Gómez desató una carnicería que según cálculos conservadores costó la vida a 3 mil negros. Hubo sectores intelectuales y políticos dentro de la República que trabajaron por abolir las diferencias raciales. Se fraguó una correcta y progresista Constitución en 1940 donde todos los cubanos tenían iguales derechos. Pero en ciertos sectores católicos, empresariales, intelectuales e institucionales, prevalecían los prejuicios por el color de la piel. Existían clubes solo para blancos, o solo para negros. La mejor manera de parar y eliminar el mal racial es construyendo el interior del ser humano negro a sentirse bien consigo mismo y no dejarse influenciar por los prejuicios raciales de otros. En Cuba después de la revolución existían barrios exclusivos donde los negros habían trabajabado de criados o caddies de golf. La revolución intentó solucionar las diferencias, vistiendo a los negros de milicianos y refrendando normas que terminaron convirtiéndose en letra muerta. Las estructuras del Estado y los mejores puestos laborales siguieron en manos de blancos. A pesar de ser una isla mestiza, la televisión promocionaba patrones de moda y belleza caucásicas. Todavía hoy, la iglesia católica sigue mirando con cierto desdén la proliferación de sincretismos religiosos como la santería, el palo o los abakuá, donde predominan negros y mestizos. Ninguno de los dos Papas que han visitado la isla, ni Juan Pablo II en 1998, ni Benedicto XVI en 2012, se reunieron con líderes de esas creencias, pese a que por la cantidad de sus seguidores, la religión yoruba es el culto número uno de Cuba. Los negros siguen viviendo en las peores casas y devengando los salarios más bajos. La carta de triunfo es el deporte, la música y los bailes africanos. O prostituirse con extranjeros. En las cárceles de la Cuba profunda, el ochenta por ciento de los reos son negros o mestizos. Cualquier etnólogo o sociólogo que realice una encuesta, notará que muchos negros cubanos aspiran a escalar posiciones sociales blanqueando su ascendencia. Como muchos dicen: “Mi meta es casarme con una blanca o una mulata blanconaza, para que mis hijos sean menos oscuros y tengan el pelo mejor. Espero que ellos harán lo mismo”. Es la única forma de escapar — para los negros cubanos hoy día — a esa desgracia social que hace siglos nos acompaña en Cuba, a nuestro hermanos negros, pobres y olvidados”. Hasta en la disidencia también existen prejuicios raciales. En tono despectivo, algunos opositores blancos llaman “los tiznados” a sus homólogos negros. Y la policía política los trata con mayor brutalidad. Desde que estuvo encarcelada, Sonia Garro le negaron todo contacto con Ramón, su marido. Juliet Michelena, joven de la raza negra perteneciente a la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, fue encarcelada por tirar fotos durante una actuación policial en la calle. De una forma u otra, a los negros en Cuba siempre les ha tocado ocupar el escalón más bajo de la sociedad. Los prejuicios les llegan desde todas partes. Incluso de los propios negros. Uno de los mitos sostenidos por el gobierno totalitario en la isla es el de la igualdad racial y política de la población negra y mestiza, mito que no resiste el más mínimo análisis. En el momento de las supuestas nupcias entre la raza negra y la revolución, en los años sesenta en que el discurso oficial hablaba de la eliminación de la discriminación racial en Cuba, las autoridades cubanas estaban reprimiendo las expresiones culturales y religiosas afrocubanas como la santería, la regla de palo monte y a los Ayacuá. Siempre que los negros intentaron articular algún tipo de discurso propio fueron reprimidos o encontraron una gran resistencia oficial. La política exterior cubana de apoyo a los movimientos de liberación anti-coloniales en África distrajo la atención de los problemas internos y ayudó al ascenso de los negros en la burocracia estatal y las fuerzas armadas. La polaridad del discurso totalitario en la isla identificó racismo con Miami y revolución con integración racial. La creencia de que el surgimiento de una nueva “conciencia social” haría desaparecer cualquier vestigio de noción de raza llevó al auto engaño de que el problema se solucionaría por sí solo. La llamada integración racial a partir de plantear el problema desde la perspectiva clasista trajo como consecuencia una forma diferente, pero no menos injusta, de discriminación. Incluso más terrible, porque entonces cualquier reclamación, cualquier intento de discurso autóctono desde el punto de vista de la raza negra puede ser visto como un acto contrarrevolucionario. En el Comité Central del Partido creado en 1965 los negros y mulatos no significaron más del nueve por ciento de los miembros, un siete por ciento en 1975 y un doce por ciento en 1980. Entre los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular en 1976 era del veinte cuatro por ciento. Podríamos comparar esas cifras con las de la criticada y vilipendiada “República neo colonial”. En 1908, la proporción de negros y mulatos en el Congreso — Cámara de Representantes y Senado — era del quince por ciento En Matanzas, de diez representantes, tres eran negros; en Oriente siete de los dieciocho representantes elegidos eran negros. También eran negros el cuarenta y seis por ciento de los Consejeros Provinciales, diecinueve por ciento de los Alcaldes municipales y el cuarenta y seis por ciento de todos los Concejales de la isla. Aunque no existen oficialmente barrios exclusivos, la nueva élite de poder ocupó los antiguos barrios residenciales de la alta burguesía criolla, y los negros y mulatos ocuparon las áreas más deterioradas de las grandes ciudades y pueblos. En Centro Habana y Habana Vieja, dos barrios de la capital del país, se concentraba ya en 1981 el cuarenta y cuatro por ciento y el cuarenta y siete por ciento, respectivamente, de la población negra de la ciudad. En esos municipios se agrupaba también el cuarenta y siete por ciento de las casas en mal estado, con daños serios en su estructura, y la mayoría de los llamados solares o cuarterías. Esas áreas se caracterizan por la alta densidad de la población, y son percibidas como zonas de alta actividad delictiva. La policía daba, como áreas catalogadas focos delictivos, los municipios de Centro Habana, Habana Vieja y Marianao, los de más densidad de residentes negros. En la población penal cubana también se reflejan las diferencias: Ocho de cada diez cubanos presos son negros. El Código Penal de 1979 establece la definición de peligrosidad, y aboga por la represión de individuos con una proclividad especial para cometer crímenes. Una persona cuya conducta sea juzgada como contraria a la llamada “moral socialista” puede ser condenada a privación de libertad sin haber cometido actos definidos como crímenes por la ley. Incluso un individuo acusado por los Comités de Defensa de la revolución cubana como potencial delictivo y conducta contraria a los principios de la revolución puede ser condenado a una pena mayor, por el delito que es posible que cometa, que un individuo que ha cometido el crimen. Según datos de la Fiscalía General cubana, en 1987, de un total de 647 casos juzgados bajo ese principio entre mayo y diciembre de 1986, 465 eran negros. Según este estudio, uno de cada 713 negros era socialmente peligroso. El Período Especial agravó las cosas. Bajo estas condiciones sumamente desfavorables, las tensiones sociales y la desigualdad social se incrementaron sustancialmente. La legalización del dólar dividió a la sociedad cubana entre los que tienen acceso a esa moneda y los que no. Sólo había dos formas de acceder a ella: por las remesas familiares o trabajando en los sectores dolarizados de la economía cubana. Esta situación afectó a negros y blancos, pero no por igual. Las remesas familiares constituyen, aún hoy, la fuente principal de entrada de divisas para los cubanos comunes. Si tenemos en cuenta que la mayor parte de la emigración cubana en los Estados Unidos está integrada por blancos -83% según el censo de 1990 — es muy probable que el peso de las remesas en la economía de los negros sea menos de la mitad que en la de los blancos. Entonces, las posibilidades quedan reducidas al acceso de los negros al sector turístico. Sin embargo, los negros hoy en día están muy poco representados en ese sector. En muchos de los centros turísticos es difícil encontrar a un negro, y si le encuentras siempre es como camionero o en los almacenes, pero nunca en contacto directo con el turista. Es común escuchar de boca de los gerentes y representantes de las corporaciones que ellos no quieren negros en su firma. Cuando se despiden trabajadores, siempre la mayoría de los que quedan sin empleo son negros. Los negros son discriminados no sólo por los representantes extranjeros de las corporaciones, que encuentran aquí facilidades en ese campo que no tienen en sus propios países, sino que los gerentes y empleadores cubanos son los que con más frecuencia se muestran negados a emplear negros. Otra fuente de ganancias en Cuba son los “paladares”. Un breve recorrido por la ciudad permite ver que la gran mayoría está en manos de blancos. Igual ocurre con los taxis particulares, y en la agricultura privada los blancos representan el 98% de los agricultores privados y el 95% de los miembros de las cooperativas agrícolas. Son el 90% de los artesanos. La ausencia del negro en el turismo no está dada por razones de calificación profesional o de experiencia, pues antes del Período Especial ocupaban la mayoría de los puestos en el sector de los servicios. Esta discriminación está dada por una ideología racista que considera al negro como vago, feo, incapaz, sucio, ladrón y perverso. Esta consideración racista ha servido para justificar la exclusión de los negros del sector más importante de la economía cubana. Es común escuchar el criterio de que los negros son menos inteligentes, no son decentes, no tienen los mismos valores morales de los blancos. El juicio esgrimido de que la prueba está en que la revolución les abrió las puertas de la educación y les dio igualdad de oportunidades que a los blancos, y “miren cómo están”. Señalar su estado lo único que prueba es la ausencia total de esas posibilidades en la realidad. Los negros están ausentes de los medios masivos de comunicación. En la TV apenas aparecen, el cine los emplea en papeles de esclavos o caleseros o criados. El humor criollo siempre les asigna el papel de perezosos, criminales, tontos. Los cubanos negamos enfáticamente que seamos racistas, pero en el fondo nuestra actitud muestra lo contrario. La resistencia de la raza negra se ha expresado en la búsqueda de actividades económicas lucrativas ligadas a la actividad informal, muchas veces ilegal. La prostitución y el mercado negro han sido dominados en buena medida por ellos, una mayoría de las jineteras son negras o mulatas. Este incremento del racismo ha generado resentimiento en una población que no cuenta con los recursos ni con las instituciones que protejan a los negros. El lenguaje oficial sigue reiterando la existencia de un paraíso interracial en Cuba, y cualquier intento de resistencia a partir de la creación de instituciones u organizaciones que defiendan los derechos de la raza negra es considerado contrarrevolucionario, y severamente reprimido. En la Cuba de hoy los negros viven en las peores casas de los peores barrios, engrosan la población carcelaria, tienen los peores empleos, muchos viven de la economía informal, no están representados equitativamente en los órganos de poder político ni en la burocracia estatal, viven en un medio hostil que les discrimina, que les considera inferiores. En Cuba, donde no existe el derecho a la protesta, los negros ni siquiera cuentan con el derecho al pataleo de los ahorcados. A 130 años del fin de la esclavitud en Cuba y a 55 de la llegada de Fidel y Raúl Castro al poder, los negros ocupan puestos de trabajo de baja calificación, reciben menores ingresos que los blancos y representan el 80% de la población carcelaria. Hoy, los afrocubanos que reclaman por la igualdad son considerados disidentes del régimen. Eso lo saben muy bien los integrantes del Comité por la Integración Racial (CIR), asociación que funciona en el primer piso de una casa particular ubicada en la populosa avenida 23 de La Habana. Perseguidos, realizan sus encuentros bajo estricto control policial y todos sus miembros, sin excepción, han estado presos alguna vez. ¿Por qué motivo? El problema es que para el CIR, la cuestión racial no puede resolverse desde las posiciones del actual Gobierno. “Las últimas reformas económicas han reflotado las grandes diferencias sociales y son las mayorías de la población, compuestas por negros y mestizos, las más afectadas”. Eso es lo que dijo Manuel Cuesta Morúa, opositor negro, socialdemócrata y miembro del Comité. El problema de la discriminación racial es, sin duda, el menos debatido en Cuba. Los negros hablan de un “racismo cordial”, que comienza con ironías del tipo “ser blanco es ya una carrera” o “este negro es mi amigo pero nunca será mi cuñado”. O cuando se evita llamar a los negros por lo que son y se utilizan términos políticamente correctos como “morenos” o “afrodescendientes”. Al mismo tiempo, el Estado se niega a reconocerlos como mayoría. El Censo de Población, en 2002, reportó que el 65% de los cubanos se identifica como blanco, el 24,9% como mestizo y sólo el 10,1% como negro. Los datos, elaborados por el estatal Centro de Población y Desarrollo (CEPDE), de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), confirmaron que en las últimas 50 décadas el incremento de la proporción de población mestiza ha sido de 10 puntos, con la consecuente disminución de blancos y negros. Con todo, desde la disidencia no toman muy en cuenta estas cifras, simplemente porque la presunción de “negritud” depende del entrevistado. Basta girar la cabeza en la calle para darse cuenta de que los números oficiales no son ciertos. Los negros son hoy más de la mitad de la población en Cuba. Es un hecho la mala relación entre la revolución cubana y los descendientes de esclavos africanos hoy día es funcional. En 1959 se derogaron por ley las desigualdades por motivos raciales y todas las personas, sin distinción de origen, tuvieron acceso libre a la educación, la salud y el empleo. En 1962, la Segunda Declaración de La Habana estableció que el problema racial había sido resuelto. Pero la proclama choca contra la realidad. Si se ingresa a un hospital, se verá que los trabajos de camilleros, auxiliares de limpieza y mantenimiento son realizados por negros y mulatos. Los médicos son blancos. Lo mismo pasa en las empresas de turismo, hoteles y taxis estatales, donde los criollos tienen a su cargo la atención de los turistas. La versión oficial, a modo de mea culpa, es que la revolución cubana no tuvo en cuenta que las diferencias sociales heredadas determinarían el aprovechamiento de las nuevas oportunidades otorgadas. Los blancos llegaron a Cuba como colonizadores y los negros como esclavos. Los primeros tenían mejor educación, contactos más fluidos con el poder recién instalado y, sobre todo, más dinero acumulado. Los segundos eran en su mayoría analfabetos pobres, dependientes de su trabajo en el campo. Siglos de discriminación racial, originada en la esclavitud impuesta por los españoles durante el período colonial, habían dejado un legado difícil de superar. En otras palabras, el problema del racismo era consecuencia de situaciones heredadas. Estos argumentos chocan de frente con los de — por ejemplo — Juan Antonio Madrazo, descendiente de esclavos congoleños y coordinador del CIR. “Ya antes de la Revolución, en nombre de la unidad nacional no se discutió el problema de los negros, que eran mayoría. Todos recuerdan aún la masacre en 1912 de los integrantes del Partido Independiente de Cuba, formado por negros y sin duda el más progresista y moderno de América Latina, explica. El argumento de que asumir el racismo como un problema atenta contra la unidad de los cubanos ha permanecido intacto. “Los negros apoyamos en los primeros años la llegada de Castro, porque se nos prometió igualdad. Pero pronto nos dimos cuenta del engaño. Hoy el Gobierno nos dice “tú eres un malagradecido, porque gracias a la revolución cubana te has convertido en persona”. “Pero lo que no dicen es que la Revolución no solo desmanteló los partidos burgueses, dice Madrazo, “sino que también destrozó las sociedades de negros, que eran muy activas. El pretexto fue que los negros habían sido leales a las dictaduras de Gerardo Machado (1925–1933) y de Fulgencio Batista (1940–1944 y 1952–1959)”. Mientras las organizaciones negras y sus sindicatos eran desmantelados, el Gobierno revolucionario permitía el funcionamiento de antiguas sociedades de españoles, italianos y hasta chinos. Al mismo tiempo, se desterró a importantes intelectuales y activistas negros, como Carlos Moore y Juan René Betancur. Para Madrazo, en Cuba hay “un racismo oculto” y dar por superado el tema con una declaración no hizo otra cosa que convertirlo en tabú. Pero la cuestión volvió a resurgir en los años 90 del siglo pasado. La lucha por la supervivencia en el llamado período especial, posterior al fin del padrinazgo de la Unión Soviética, y los primeros contactos con el capitalismo de mercado propiciaron un resurgimiento del racismo. Así quedó demostrado con un estudio realizado en 1995 por el Centro de Antropología de la Academia de Ciencias. El 58% de los blancos consideró entonces a los negros menos inteligentes y el 65% dijo que no tenían iguales valores culturales ni decencia. La cifra ascendió a 68% si se trataba de repudiar los casamientos interraciales. La situación tampoco mejoró al relevar datos objetivos. En el año 2000, una investigación del Centro de Estudios Demográficos estableció que los blancos controlaban 57,4% de los puestos gerenciales del sector estatal, contra el 18,9% de los negros. Para el sector emergente de la nueva economía, el de las empresas mixtas desarrolladas tras la crisis, los blancos ocupaban el 74% de los altos cargos, contra el 5,1% de negros y el 19,5% de mestizos. Lo más notable es que las diferencias educativas entre grupos eran, y lo son aún, insignificantes. En 2007, entre los blancos había 8,7% de egresados universitarios, contra 7,8% de negros. Hoy la crisis golpea más en el sector que es al mismo tiempo el más relegado. Los negros son los que menos pueden equilibrar sus ingresos familiares por medio de las remesas provenientes del exterior, al ser la menor población representada en la emigración. Un fenómeno particular en Cuba es que el 83,5% de los emigrantes son blancos. Para nosotros, en esencia, el prejuicio racial, es el segundo mayor problema que tiene Cuba hoy mismo y en el futuro cercano si no se aborda. Muchos tenemos la propia abuela descendiente de la raza negro y de indio Taíno. Es tema de gran interés profundo. Hubo pocos entre los cubanos quiénes ayudamos al Presidente Barack Obama, siendo algunos pocos “Fellow” de su campaña, en Miami, Florida. Ahí, en Miami, adentro del bastión de los Republicanos radicales, Barack Obama gano 62% versus 38% para Mitt Romney. Resultó ser un porcentaje de victoria inclusive mayor comparado a la cifra del porcentaje obtenido nacionalmente por Barack Obama del 51% versus 47%, inferior al que alcanzamos en Miami, Florida.
FIDEL CASTRO:
En 1961, apenas dos años y tres meses después del triunfo de la revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y porta aviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país. Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto pro yanqui, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yanquis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Cuba era el paraíso que, anteriormente, muchos alrededor del mundo codiciaban conquistar en muchos sentidos. Era donde la apatía de acción de la mayoría de los cubanos, estaba basada en la plena confianza general basada en las buenas relaciones históricas entre Cuba y los Estados Unidos — a solo 90 millas de distancia litoral. Algo que sorprendió al mundo con una certera e inesperada traición de ese mismo apreciado vecino, yanqui, al no darle el apoyo mínimo militar pactado y el cual haría falta — mínimamente — para la victoria durante la contienda de Playa Girón, Bahía de Cochinos, a lo que eran solo un puñado de jóvenes cubanos de la brigada 2506. Ocasionalmente, se podían escuchar — al caer las tardes después del trabajo momentos cuando se reunían y se agrupaban los cubanos exiliados en las calles de Miami — durante los años sesenta, que Playa Girón resultó ser una contienda de fallos tácticos políticos múltiples e inesperados además de una patente asquerosa traición propiciada por los norteamericanos. –“No, Fidel no gano allí en Playa Girón. Venció la gasolina y las municiones agotadas sobre las arenas de la playa llena de sangre cubana libre. Allí lo que había era el desolamiento de un aeropuerto en playa Girón, que lo tomo victoriosamente la brigada de asalto 2506. Después de ese primer paso planeado, ningún avión militar norteamericano aterrizó para cumplir la misión pactada ni tampoco re-abastecieron a los cubanos de la brigada de asalto 2506 donde muchos habían sacrificado sus vidas, y todos poniéndolas en juego, para devolverle la libertad a todos los cubanos” Era un señor de edad avanzada. Explicaba su opinión a otro en una conversación bastante agitada en la Calle Ocho en Miami. Raro era el día que un comentario u otro no se escuchara sobre cuáles eran los factores y las razones de esa marcada traición de los yanquis en Playa Girón. Al cabo de los años de estar viviendo en Miami, un artículo de la revista Reader’s Digest, “Selecciones” publicado también en su versión en Español para América Latina, narraba que la aparente liberalización de Cuba; “La invasión de Bahía de Cochinos había sido minuciosamente planeada por el presidente Eisenhower, quien era un consumado militar enormemente exitoso y nada menos quién lideró la gran victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial”. Según la prestigiosa revista Reader’s Digest; el presidente John FitzGerald Kennedy, después de haber ganado las elecciones presidenciales — “Fue asesorado del plan de la invasión, por el propio Eisenhower” — continuaba explicando el artículo publicado en aquella revista mundial. La conclusión de ese artículo básicamente contendía que; “el hermano del presidente; Robert Kennedy le asesoró — que — en vez de invadir a Cuba, le diera marcha atrás a ese plan acordado, aunque ya los Estados Unidos estaba en medio de la fase de su implementación y de lo que hubiese resultado ser un sencillo objetivo militar en Cuba en ese preciso momento”. Coralariamente, muy fuertes implicaciones posteriores estratégicas nucleares hacia Estados Unidos se suscitaron, en muy corto plazo, después de esa fallida contienda en “Bahía de Cochinos”. Y como si eso fuera poco, el impacto inmigratorio sociológico-cultural general — tan trascendental — sobre los Estados Unidos que se originó y posteriormente resultó, a largo plazo, fue causado primordialmente e iniciado por el éxodo cubano hacia la nación norteamericana. Ciertamente, estos no fueron factores neurálgicos de previsión o de consideración de parte de los “yanquis” en ese, preciso, momento. ¡Los norteamericanos prefirieron y decidieron dejar allí a los cubanos de la Brigada 2506 tristemente abandonados sobre la playa en Bahía de Cochinos! De haberse, los norteamericanos, percatado de las consecuencias posteriores socio-culturales que impactaron años después a la propia nación norteamericana — y que, ciertamente, han servido para transformar la identidad norteamericana — y que, además, solo ocurrieron como consecuencia del éxodo cubano inicial hacia Estados Unidos, jamás usted hubiese prevalecido en Bahía de Cochinos, en playa Girón. Usted, solo contaba con un estado militar — en ese instante — de menos de una docena de aviones viejos y varias aeronaves de propulsión a chorros jet y varias aeronaves de combate ruso. Tampoco Cuba tenía una infantería organizada. Usted había básicamente heredado el poder del gobierno de Cuba — dejado en un vacío político por la ida de Batista — y de forma premeditada después, usted magistralmente logró, consolidar al mismo tiempo, a los diferentes grupos revolucionarios de esos momentos y a los militares al mando instituyendo el terror del paredón cubano a mando de Ernesto “Che” Guevara, un Argentino. Es de recalcar que todo esto se hace, solo posible, después de la inesperada huida del dictador Batista — la noche del 31 de diciembre de 1959 — cuyo dictador fue exhortado a dimitir de la presidencia de Cuba por los mismos “yanquis” del Departamento de Estado de los Estados Unidos. A Batista lo visitó en Kuquines el embajador Smith el día 11 de diciembre y le dijo abandonara el poder. El 31 del mismo mes Batista obedeció y abandono Cuba. Hoy, en contraste histórico, los cubanos exiliados, de la Florida, no solo han acaparado el poder político y el bienestar que brinda las grandes influencias a través del estado de Florida, sino que también los cubanos allanaron el camino abierto a otros millones de otros inmigrantes hispanos y a más cubanos que hoy día emigran — con una alucinante facilidad — anualmente. Es Miami la compuerta principal de entrada sin ninguna necesidad, ni gran esfuerzo de integración cultural o socioeconómica para millones de hispanos. Esta diversidad de culturas hispánicas que ha florecido en el sur de la Florida, jamás había ocurrido en el proceso de inmigración norteamericana anteriormente, cuyo aspecto demográfico está afectando — se puede decir y probar — hoy día, al centro del vernáculo para la sobrevivencia de la propia cultura autóctona Anglo-Sajona adentro de los Estados Unidos, cuya cultura Anglo-Sajona es la fundadora de la nación norteamericana. La labor inicial de cimentaciones culturales y de sacrificios por una forzosa inmigración de exiliados cubanos, ya la hicieron aquellos primeros cubanos refugiados que llegaron a la Florida en los años sesenta y setenta. Los tales “gusanos”; transformados y evolucionados en poderosas mariposas libres y de gran producción económica, poder político y vigencia cultural. Aunque para esos tiempos, como niños, no hubiesemos podido aquilatar estos factores preponderantes demográficos que estaban en juego desde aquel entonces, años después de adquirir la madurez de raciocinio, hemos llegado al frío y pausado discernimiento sobre lo mucho que le ha costado — y lo que le sigue costando de forma política y económicamente, todos los años — al propio pueblo cubano hoy. Pero, peor más — aún — le está costando a los propios “yanquis” y a otras naciones del continente Latinoamericano. Aquella decisión de aquel inexperimentado joven — Robert Kennedy — quien había asesorado al presidente John FitzGerald Kennedy durante el periodo de la contienda en Bahía de Cochinos, solo, por virtud de haber sido su hermano y por nada más. El nepotismo político no es necesariamente sabio, no, porque no funciona — inherentemente — sino, porque la interacción nepotista en la política está basada fundamentalmente en el factor familiar, no en el buen raciocinio de la capacidad intelectual. Ese nepotismo practicado por los Kennedy, en factores de juicio cruciales de política exterior hacia Cuba, por las propias decisiones de ellos, ciertamente, representan un ejemplo clásico por excelencia. Solamente hay que vislumbrar, meridianamente, para darse cuenta que muy poco tiempo después del asesoramiento de dejar sin apoyo militar a los jóvenes cubanos de la brigada 2506 en las playas de Girón, fue en el propio suelo de los norteamericanos, donde se desató la crisis de misiles nucleares llevando a la nación de los Estados Unidos — y al mundo entero — al borde del precipicio nuclear. Y ha sido una amenaza inmensa, la más cercana que ha existido históricamente, para que surgiera una guerra trans-nuclear de proporciones globales. Además, sin dudas, América Latina, como si fuese una mujer hermosa, escultural y bella por sus riquezas y recursos naturales, después de esos instantes históricos — difíciles — nunca ha dejado de ser políticamente enamorada y tentada bajo aquellos aspectos político-sociológicos que traen consigo el desorden cívico que muchas veces preside una revolución que al final de la cuenta se convierte en un estado dictatorial con superficialidad e inmadurez con aspecto sudo-socialista, idealista de la genial figura teórica, aunque no pragmática, suya. Considero, usted ha sido el mejor predicador del socialismo y lo que sistemáticamente realiza en práctica es el totalitarismo represivo. No obstante, toda la retórica ideológica genialmente sublime suele ser — y es — una plataforma fantasiosamente política, que en realidad, no lo practican sus colaboradores quienes han llevado a la revolución cubana al fracaso gubernamental administrativo solo aferrado al liderazgo partidista pero sin buenos equipos de trabajo de ejecución socio-económica civil. Ha sido todo lo contrario, usted y su hermano Raúl, jovencitos los dos — con escasamente un poco más de treinta años de edad y sin experiencia práctica ninguna — se arroparon en esa ideología, que ustedes no crearon, para demagógicamente servirse de ella y han producido como su finalidad, el acaparar, controlar y mantenerse sobre sus poderes dictatoriales totalitarios en Cuba. Es parecido a como si la nación sea su propia finca y su propiedad económica y de los suyos cercanos a nivel muy unipersonal. El pueblo cubano ha sido marginado durante dicho proceso, de una vida productiva, económicamente prospera y libre. Primero, usted lo declaró dentro del vacío del poder dejado por Batista; “La Revolución Cubana” y posteriormente llamándolo “Comunismo” cuando fue conveniente hacerlo. Después, cuando el comunismo feneció en Rusia — la antigua Unión Soviética — no se sabe bien, por decirlo así, el cómo usted y su hermano Raúl Castro le llaman, ahora, a la entidad de gobierno totalitario, omnímodo y dictatorial que se ostenta en Cuba. La moneda de referencia de uso — irónicamente — ha sido, precisamente, basada bajo el mismo dólar norteamericano hasta muy recientemente. En Cuba se utiliza el dólar norteamericano como camuflaje sobre el porcentaje de cambio con la moneda de Cuba, cuyo valor es nulo mundialmente. No cotiza en los mercados. En Cuba a no ser que produzca dólares en divisa o donde el uso del trueque de materias primas es ahora una práctica de supervivencia, aun así, la moneda cubana no es confiable en ninguna parte del mundo. En 1959, el modelo por experiencia — comunista — a través de la imagen de suya, para los Latinoamericanos ahora ya no estaba en Moscú. Repentinamente estaba en la Habana en las personas de usted y el Che Guevara, no en los personajes de Lenin y Karl Marx. Este improvisado y catastróficamente novedoso sistema de gobierno, adentro de la zona Latinoamericana se podía, inmediatamente, interpretar en el idioma español. Un verdadero sortilegio político dirigido hacia las masas que ignoran la realidad histórica y el conocimiento educacional formativo acerca de la consecuencia devastadora a la propia naturaleza humana donde el comunismo haya existido. En la mañana de septiembre 11 del 2001, se pudo ver el segundo avión estrellarse contra la segunda torre del Worl Trade Center a toda velocidad. Segunda vez que le pasa lo mismo a los “Yanquis”, después de la Segunda Guerra Mundial. Si, efectivamente, Septiembre 11 de 2001 demostró, sin dudas, la vulnerabilidad pública mundial de los norteamericanos adentro de su propio suelo en el siglo veintiuno. Pero, ya cuarenta y cuatro años antes, el 17 de abril de 1961, en el siglo veinte, Playa Girón había demostrado para toda la América Latina y el tercer mundo árabe y asiático, de ser la primera señal clara histórica de la vulnerabilidad norteamericana. Usted les había ganado rotundamente a las peripecias de una contienda planificada por los “yanquis” en Playa Girón, en “Bahía de Cochinos”. Es algo verdaderamente inconcebible lo que paso en Cuba, y solo quince años después de la Segunda Guerra Mundial cuando supuestamente los “norteamericanos” demostraron ser indomables con su poderío militar. Sobre todo con el desarrollo económico y militar que destelló en la nación norteamericana consecuencia de la etapa de pos guerra que designó a los Estados Unidos los “Midas” del mundo. Los “yanquis” reconstruyeron a Europa y el Japón después de la segunda guerra mundial y propulsaron la economía doméstica norteamericana a niveles multidimensionales. Precisamente — y por el contrario a esa imagen de “Midas” de los norteamericanos — ahora un cubano generalmente desconocido a fondo; usted, quien era un inexperimentado rebelde cubano, sin un ejército, sin armamentos, ni equipamientos militares de importancia, y con solo un grupo de guerrilleros cuasi-idealistas e improvisados, sin planearlo, se había convertido en héroe intercontinental, producto de su victoria contra los planes militares y estratégicos de los poderosos “yanquis” en Playa Girón, “Bahía de Cochinos”. El periódico New York Times publicó un artículo muy favorable a la revolución cubana. Fueron los “Yanquis” después, finalmente, quienes no apoyaron a los libertadores de la brigada 2506. Los mismos “yanquis” por recomendación de Robert Kennedy a su hermano el Presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy ambos dieron marcha atrás a los planes de apoyo militar en Bahía de Cochinos — planificados por el anterior Presidente Eisenhower. Era Dwight D. Eisenhower el mismo General militar de cinco estrellas quién fue el líder de los aliados y el Comandante en Jefe quien entregó una victoria tan rotunda a los aliados en la segunda guerra mundial y quien se convirtió en Presidente. Así viraron sus espaldas los hermanos Kennedy al estatus que existiese nuevamente una Cuba libre y prospera. Todo esto ocurrió, como resultado de las amenazas veladas, pero genialmente instigadas y manipuladas, realizadas por usted entre Nikita Krushev, de la Unión Soviética comunista y John F. Kennedy de los Estados Unidos Capitalista. Cuba muy pronto se había convertido en un factor, como una especie de eje internacional, de referencia de negociación para evitar una catástrofe nuclear con unas repercusiones globales durante la crisis de misiles. Cuba ciertamente se había convertido en la ficha de garantía ante las negociaciones con el gobierno norteamericano para los rusos y por ende para el gran beneficio a todo lo que advendría para Cuba manipulado genialmente por usted. Kennedy tuvo que acceder. Firmó un pacto de no-agresión militar contra Cuba. Perpetuó así a usted y a su hermano al timón del gobierno de la isla de Cuba bajo un sistema totalitario de represión, omnímodo, gobernado bajo el capricho personal de un solo hombre, el suyo, durante años. La crisis de misiles fue una especie de carta blanca — Carte Blanche — que los “Yanquis” tuvieron para después viabilizar así bajo acuerdo diplomático, a Fidel Castro, a poder ocupar, por más de cinco décadas, el gobierno de Cuba al pueblo cubano. Fue el famoso pacto de los yanquis de no agresión hacia Cuba. Todo esto fue concedido por los “yanquis” a cambio de que Rusia — supuestamente — retirase los misiles nucleares del territorio cubano localizados a solo breves minutos por aire de la costas norteamericanas. Usted, ciertamente, no había ganado en el escenario real militar, sino en el militar-político-psicológico. ¡Una genial astucia suya! Pero, fue este último escenario lo suficiente para que Fidel Castro pudiera salir airoso de un combate político final aún — considerablemente — más difícil de lograr. Un conflicto donde usted propicio y maniobro una provocación de consecuencias mundiales a los yanquis — sin disparar un solo tiro hacia ellos — y ese desafío se desenlazo a la plena vista de todos los Latinoamericanos y el tercer mundo. Comenzando esa amenaza en el 1959, desde Cuba, estando a solo 90 millas de la Florida y posteriormente en la década de los sesenta y setenta, en adelante, esa misma amenaza de Fidel Castro entonces se extendía — y se ha extendido en influencia — desde más abajo del globo terráqueo, a través de la propia frontera del vecino natural de los norteamericanos — México — al sur del Rio Grande. Con el curso de los años se ha podido palpar la desolación política-económica y el evidente subsiguiente deterioro a la imagen norteamericana adentro de los países cuales pretenden funcionar como satélites — “Quasi-Socialistas” — que han existido y existen en Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Ecuador y en Centro América y en otros países del cono sur. En un momento u otro, estos numerosos países Latinoamericanos, en esa región, se han encontrado minados de las mismas influencias ideológicas “Fidelistas”, como respuesta natural a la más leve señal de inestabilidad socio-política que pueda surgir en esas zonas latinoamericanas. El cúmulo del resultado de estas repercusiones, están divididos en dos polos ideológicos políticos. Un polo ideológico, constituido por los países latinoamericanos; aquellos que alegan que la revolución cubana puede ser vitoreada y puede ser duplicada hacia otros países, teniéndose como punto de referencia de haber sido un cambio positivo para Cuba. No obstante, Cuba es un país que, ciertamente, mucho antes de la revolución cubana, “Fidelista”, ya estaba posicionada, conjunto a otros pocos países, a la cabeza económica de América Latina, mucho antes del 1959. Era por eso, que Cuba antes de usted llegar al poder, como nación ya representaba “un modelo económico viviente” adentro de esa zona latinoamericana del mundo denominada por sus diferentes partituras. La zona del Caribe, la zona de Centro América y la zona América del Sur. El otro polo ideológico está constituido por aquellos latinoamericanos que consideran que usted como gobernante en Cuba es un evidente fracaso. Estos saben que Cuba se ha ido al abismo socio-económico y al abismo moral y político a consecuencia de la propia revolución cubana. Cuba no ha sido lo que una vez ha sido llamada ser la revolución cubana — del movimiento 26 de julio de 1953 — y cuyo loable movimiento de la juventud cubana puede considerarse, murió — en gran parte — conjunto a las muertes de Frank País y de Camilo Cienfuegos, y la manipulación del poder omnímodo del gobierno, de único partido político de Cuba. Sin embargo, la opinión pública prevalente — a través de la América Latina — es que el cambio dictatorial totalitario, aunque con superficialidad e inmadurez sudo-socialista y posteriormente evolucionada en Cuba, sea algo positivo también para otros países del continente latinoamericano. Por eso, algunos países hoy día, adoptan temporalmente muy similares posturas de plataformas con tendencias socio-políticas como lo hace Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina. El continuado y patente testimonio a estas percepciones falsas, durante décadas, ha causado el resultado final de una dislocación poblacional, provocada por las constantes emigraciones hacia el país de los “yanquis”, cuales han surgido en casi toda América Latina, como una tendencia de eventos originales, similares, al exilio inicial cubano. Son ya decenas de diferentes revoluciones supuestamente ideológicas en Latinoamérica que se han hecho ecos de Cuba Castrista. Las poblaciones Hispanas — con estas emigraciones — han sido afectadas y se han transformado en una serie de grandes asentamientos poblacionales Américo-latinos radicados hoy en los Estados Unidos. La Florida, California, Texas, Nueva York, Illinois, Nuevo México, Arizona, Colorado y otros ya sufren estas graves consecuencias. Ciertamente es por esto que la población Hispano-Americana ya ha sobrepasado a la población Afro-Americana en cifras en Los Estados Unidos y en solo unos años será la influencia indispensable político-partidista adentro del país, aparentemente, más poderoso del mundo. Ese ha sido el verdadero resultado final neto por el solo hecho de no haber apoyado en Playa Girón en 1961 — en “Bahía de Cochinos” — como fue recomendado por el inexperimentado joven Robert Kennedy, a su hermano presidente. Irónicamente, la desolación creada por los reveses socio-políticos y económicos en Latinoamérica, influenciados por el modelo cubano “Fidelistoide”, han promovido una invasión constante humana a los Estados Unidos en las personas de otros emigrantes Latinoamericanos. Cada día, más, serán los hispanos la piedra angular en los procesos electorales norteamericanos para elegir un presidente en el país catalogado como el más poderoso del mundo. Un proceso eleccionario que se repite cada cuatro años con mayor volumen de votantes Hispanos, cada vez. Una verdadera paradoja que se pudiera considerar — entonces — una doble victoria pírrica en “Bahía de Cochinos” para usted, aunque haya sido una victoria cuestionable bajo el aspecto militar, o no. Usted, verdaderamente fue el victorioso, porque al cabo de más de medio siglo, ha llegado también a repercutir su victoria en favor de la preponderancia extensa de las poblaciones Hispanoamericanas en su camino hacia adentro del propio suelo del territorio Yanqui. Una especie de nuevo reto llamado no “Bolivariano”, sino, Castroniano hacia las América del norte, e indirectamente latino-expansionista, e imperialista-ideológico. Sin embargo, la expansión socio-cultural Hispana ahora incluye y abarca a los Estados Unidos. ¡Algo impensable antes! El fomento, indirectamente, de las emigraciones constantes de los latinoamericanos desde la comunidad de los países latinos hacia los Estados Unidos de América, origina en gran parte por la continuada existencia de condiciones de inequidad socioeconómica y de inequidad de justicia social y política en América Latina. Usted ha sido la figura imprimátur de ese movimiento revolucionario — aparentemente sin serlo, o sea, una farsa — con perfil de supuesta “justicia social”. Es en este sentido que usted, Fidel Castro, es aceptado mundialmente y entendido bajo una percepción en ser una especie de “Don Quijote Revolucionario Latinoamericano”. Benevolentemente ahora interpretado, por su don de imagen pública e ingenio y ahora, más, por su edad muy avanzada y por su salud física muy deteriorada. Pero, no obstante, donde usted se ha reflejado y se ha proyectado de una forma tajante unipersonal y omnímoda en su lucha política, sobre la necesidad predominante de su alegada transparente gestión de gobierno, pero donde — al fondo de la estructura de su gobierno — es un sistema con inexistente justicia social. Ha servido para haberle robado al pueblo cubano sus libertades cívicas básicas. Esto es lo que constituye ser una violación nodular crasa de los principios que definen lo que verdaderamente es la “justicia social”. Para mayor ironía, usted proyecta esa imagen desde un lugar geográficamente muy céntrico, al estar en longitud y latitud a tierras del norte de un país capitalista todopoderoso — el de los yanquis — lo cual aumenta exponencialmente el contraste culturalmente imaginario tan diferente entre Cuba y los Estados Unidos. Es, simultáneamente contradictoria la omnimodidad característica del modelo de gobierno. Está disfrazado con una inmadurez sudo-socialista, que resulta ser — en la realidad — una dictadura totalitaria hacia el pueblo cubano. Esta es la combinación de estos factores dentro del régimen Castrista suyo, sin embargo, ha valido para que ya el sistema implantado por usted se haya convertido en el equivalente a una especie de “Caballo de Troya” imaginario invisible contra los norteamericanos. Poco a poco ha sido piedra angular causal de las emigraciones que han invadido a los Estados Unidos al haber creado interminables poblaciones de hispanos que se reproducen en medio de una poderosa nación norteamericana, con una cultura e idioma muy diferente. El hispano norteamericano ya tiene su propio “apartheid” de infraestructura socio-política cultural por lo que no le hace falta la cultura de los “yanquis”, Anglo Sajona, para vivir en el propio país de los norteamericanos. Hoy día, esa infraestructura Hispánica cultural cuenta con más de tres grandes cadenas de televisión nacional Hispanas — a través de los Estados Unidos — las cuales tienen más de 1,200 estaciones de televisión afiliadas combinadas y miles de estaciones de radio y periódicos en Español. Los hispanos están cambiando el tablero socio-cultural de la nación norteamericana en forma masiva y decisiva. Miami, Los Ángeles y Nueva York son sus compuertas. Aunque usted no lo haya concientizado, ni tampoco lo internalicen, por ahora, los burócratas “yanquis” — quiénes son verdaderamente los que dirigen la maquinaria político administrativa de este país — el régimen de suyo, en su fondo, se ha convertido en un verdadero Caballo de Troya, a la puerta de E.E.U.U. Los países que desean un sistema y modelo de gobierno como el suyo, repentinamente, padecen de emigraciones masivas que sumadas a través del tiempo representan la invasión silente de los Hispanos y la paulatina transformación del idioma Ingles y la erosión de su cultura propia norteamericana. Se pudiera decir que es una especie de “Jaque-Mate” demográfico-sociocultural y económico, lento pero seguro. Según el Buró del Censo de los Estados Unidos, los hispanos estamos llamados a ser la mayoría de este país. Ya el 49% de los niños de entre uno y cinco años son hispanos al igual que el 50% de los recién nacidos todos los años.
FIDEL CASTRO:
Es de sobra conocido la experiencia militar y el poderío de ese país. En África creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sería puesta fácilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudáfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este país. Ahí se inicia una lucha que se prolongó no menos de 15 años. No hablaría siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Los norteamericanos no combatieron allí en África. De haberlo hecho hubiesen aniquilado al enemigo, el que fuera incluyendo al ejército de Cuba. De hecho, hay una carta escrita por Henry H. Kissinger, el Secretario de Estado al Presidente Gerald Ford para invadir a Cuba, después de usted ordenar la incursión de Cuba en el África. Ahí en esa carta Henry H. Kissinger se refiere a usted como un “pips squeak”, lo que quiere decir algo pequeño, insignificante. Gerald Ford perdió las elecciones contra Jimmy Carter, el demócrata. Gerald Ford había estado en acuerdo con la recomendación de Henry H. Kissinger para invadir a Cuba, nuevamente, y esta vez a nombre de los propios Estados Unidos de América. Olvídese usted del poderío militar que ahora no tiene Cuba, ni lo ha tenido nunca.
FIDEL CASTRO:
No intentaré tampoco dar detalles, solo enfatizar que allí se escribió una página honrosa de la lucha por la liberación del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se había convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un día llegó a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y ¡oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo ojeé rápidamente. Era increíble el tamaño de la minúscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
La situación de los negros en Cuba es precaria desde el punto de vista racial, como explique anteriormente con todo lujo de detalles. Inclusive, contactamos en el pasado con la oficina de Nelson Mandela para preguntar acerca de la opinión de la Fundación Mandela, respecto a la situación de la población de ciudadanos negros de Cuba y no quisieron elaborar en el tema. Sus razones, o no, tendrán. En el año 2013 uno de nuestros miembros fue invitado a una boda de un reverendo pastor evangélico de la raza negra y resultó ser uno de solo tres blancos allí en la boda. Entre los invitados estaba un Senador negro, y primo del novio, miembro del Senado de los Estados Unidos. Pudo ese miembro nuestro hablar con él y exhortarle que hablara con el Presidente Obama para que se estableciera relaciones con Cuba y le abordara sobre la situación de los ciudadanos negros en Cuba. El Presidente Obama además de ser “humilde” y poseer “inteligencia natural” como usted ha indicado, también está muy preparado profesionalmente, y muy bien asesorado e informado y conoce a fondo la situación de la gente como él; los ciudadanos negros y mulatos de Cuba en medio de la horripilante tiránica y represiva gestión de gobierno hacia la ciudadanía en general.
FIDEL CASTRO:
Sobre el episodio de Sudáfrica debo señalar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer más detalles sobre la forma en que los sudafricanos habían adquirido las armas nucleares. Solo tenía la información muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sería el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien había redactado el texto de “Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959–1976”; un trabajo excelente. Yo sabía que él era la fuente más segura de lo ocurrido y así se lo comuniqué; me respondió que él no había hablado más del asunto, porque en el texto había respondido a las preguntas del compañero Jorge Risquet, quien había sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localicé a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidió con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro país; le había advertido a este que Risquet tenía ya algunos años y su salud no era óptima. A los pocos días ocurrió lo que yo temía. Risquet empeoró y falleció. Cuando Piero llegó no había nada que hacer excepto promesas, pero ya, yo había logrado información sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudáfrica racista había recibido de Reagan e Israel. No sé qué tendrá que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qué sabía o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Estaremos enviando al Presidente Obama estos pliegos que compartimos con usted, sobre nuestra opinión a los asuntos que usted ha abordado y traducido estará al inglés que hablamos perfectamente. Así que él sabrá sobre este tema al cual usted se ha referido. O sea, por qué mejor no le escribió al Presidente Obama directamente si usted quiere decirle algo. O es, que ya no se recuerda de su carta al Presidente Lyndon Baynes Johnson (ha sido desvelada por los archivos Presidenciales) con fecha de febrero 12, 1964. Ahí usted — claramente — quería realizar un acercamiento con los Estados Unidos, inclusive llegó al punto de enviarle el siguiente mensaje al Presidente Lyndon B. Johnson a través de Lisa Howard; “Si el Presidente considera necesario hacer declaraciones de tipo belicosas contra Cuba o hasta tomar algún tipo de acción hostil — si me lo informa de manera confidencial que una acción especifica es requerida por consideraciones políticas domesticas, yo entenderé y no tomaré ningún tipo de acción seria retaliatoria”. La política no se maneja a través de “mensajitos” mezquinos donde al parecer se escribe una cosa, pero en el fondo se quiere decir otra, porque ese es el verdadero mensaje como usted intentó hacer con LBJ dejándole saber que si él tomaba acción en contra suya, usted tomaría acción belicosa y retaliatoria. Eso constituye ser lo que se define como un velo de amenaza. El Presidente Obama no es para nada Lyndon B. Johnson. No le arrendamos las ganancias, a usted, a que se inmiscuya en ese tipo de juegos con el Presidente Obama. Sabemos muy bien, a él — personalmente — no le gusta los juegos aparatosos de ese tipo y lo ha demostrado fríamente. Tampoco al Presidente Obama le gusta que nadie le instrucciones frívolas como cuando usted le dice al Presidente Obama que “no trate de elaborar teorías”, como si el Presidente Obama fuera un neófito pensando en lo que en el argot cubano se dice son “pajaritos preñados”. Siendo el Presidente Obama — como usted sabe — un demócrata, él ha realizado, con hechos palpables — y no con teorías desarrolladas — lo que los propios republicanos no han sabido hacer. Y esto resulta ser, además, muy diferente a como según usted mismo pensaba, en febrero de 1964, que eran los republicanos, a quienes usted siempre ha acreditado tienden a realizar posturas contra Cuba. Sino, es tal cual como el demócrata Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama ha realizado concretamente y que los propios Republicanos no han sabido hacer. Si pudiesen hablar se los pudiese preguntar a Bin Ladin, pregúntele a Gadaffi, pregúntele uno-a-uno de los últimos líderes de ISIS y pregúntele a Putin, después que el Presidente Obama realizó una coalición de los países de la Unión Europea e impusieron sanciones graves a Rusia que llevaron al rublo ruso al piso conjunto a la economía rusa por la invasión de Rusia a Ucrania. Eso no es teoría desarrollada en lo más mínimo. O sea, el Presidente Obama, no es “elaborador de teorías” como usted piensa lo pueda ser el Presidente Obama. El lleva la estrategia pensada a la acción y tampoco se vanaglorea del éxito rotundo que ha experimentado. Estamos seguros el Presidente Obama práctica el viejo axioma que dice: “Lo cortes no quita lo valiente”. El Presidente Obama no actúa en su gobierno como un sábelo-todo, como intentan hacer muchos gobernantes bajo la indigna e ilegal represión cívica, el nopotismo y el abuso a los derechos humanos de la ciudadanía a quién le pertenece el gobierno. La peor forma de desarrollar teorías es intentando de manipular a los seres humanos y pensando, al mismo tiempo, que los seres humanos no se dan cuenta que están siendo horriblemente abusados y que no puedan hacer nada — momentáneamente — porque se les hace a punta de rifle con bayoneta, prisión, represión violenta y paredón y bajo un sistema de gobierno donde nada funciona en porvenir de la ciudadanía que el propio gobierno quién abusa a su pueblo, sin embargo, está obligado a servir y no a aplastar de manera represiva.
FIDEL CASTRO:
Hay una cuestión importante: Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: “Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, miresmoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos”. Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Cuba y Estados Unidos, como un pueblo y otro, están compuestos de “seres humanos”. Este es el término que usted ha utilizado para expresar lo que en este sentido son los ciudadanos; “seres humanos”. Entonces sirvamos a estos “seres humanos” a los cuales nos incluimos y miremos hacia el futuro del que habla el Presidente Obama, un hombre capaz y sensible con buen desempeño en este país al cual lo sacó de su período más desastroso, creado por la Presidencia de George W. Bush. El desempleo rozando el 5% y con una aprobación de más del 53% para un Presidente saliente. Como usted sabrá, en Estados Unidos solo se permite gobernar ocho años al Presidente. No más. Reflexione sobre los Congresos Tricontinentales que se han celebrado en la Habana, desde la década de los ´60, con la asistencia de países reconocidos, mundialmente, como países terroristas y reflexiones sobre los entrenamientos que se han documentado que fueron llevado a cabo en la playa de Guaynabo, contratados por el fallecido General Gadaffi. Sería materia suficiente, no solo para que el presente Presidente norteamericano o quién sea el Presidente norteamericano de turno, sino para que además el propio pueblo norteamericano — como el gigante durmiente — se despierte, ya que llegado a ese consentimiento informado, no habrán palabras ni juegos de carácter político que valieran. Hay países en la América Latina que se pudiesen dar por dichosos de nunca haber enfrentado a la opinión pública norteamericana. Usted sabe bien halagar la opinión pública norteamericana (como diciendo que es un pueblo noble, pero no se merece a sus políticos) para intentar separarla de su gobierno y prevenir la furia de un pueblo norteamericano que cuando algo se le mete en la mente, después de llegar al fondo de un asunto, no hay astucias contraídas, las palabras huelgan.
FIDEL CASTRO:
Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Si nos permite el parafrasear de forma diferente lo que usted ha dicho aquí servirá para darle nuestra opinión al respecto. “Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que aún no ha llegado a pesar del aparente desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura que Cuba siempre ofreció mediante la educación”. Cuba ya en años antes que usted era el país que más invirtió en la educación que cualquier otro; 23 centavos, en aquella época, de cada dolar del Producto Interno Bruto (PIB). Que nadie o pocos seamos quienes les hayamos refutado, a usted, no le haga pensar — ni por un instante — que nadie se haya creído lo que usted pretenda exagerar sobre el desarrollo en la educación, la ciencia y la cultura.
FIDEL CASTRO:
Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Efectivamente, los cubanos somos capaces de realizar muchas cosas para el bienestar de la nación cubana, sobre todo, cuando disfrutan de un estado de plena libertad cívica carente en Cuba hoy y donde se ha mal pervivido durante 55 años, bajo las restricciones y las represiones cívicas sufridas por los cubanos. Esto consiste ser contrario a los más nobles preceptos y fundamentos de la Independencia de Cuba del 20 de mayo de 1902.
FIDEL CASTRO:
Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO:
Lo tomaremos en nota.
PARTIDO IGUALITARIO CUBANO
30 de marzo de 2016
3:00pm