El peronismo puede terminar como Blockbuster

Cuando no se llega a tiempo al cambio

Un día un tipo decidió subirse a un avión rumbo a Dallas a probar su suerte. Era el año 2000. Tenía una idea y una manera distinta de ver las cosas. Y una intuición: creía que podía funcionar.

El avión llegó a horario, pasó por los controles aeroportuarios como de costumbre, tomó un taxi y se dirigió a una reunión que le generaba mucha expectativa. Iba a ver al CEO de Blockbuster. Se acomodó el pelo, varias veces. El taxi frenó frente a un edificio moderno, pagó rapidamente y subió algunos pisos en el ascensor.

-Vengo a ver a John Antioco.

-¿De parte de?, contestó la recepcionista.

-Reed Hastings.

-Muy bien, Sr. Hastings pongáse cómodo porque el Sr. Antioco se encuentra un poco demorado. Ni bien se desocupe lo recibirá.

Fue media hora de espera para una reunión de cinco minutos pero contundente. Los primeros dos minutos fueron las formalidades típicas para que luego Reed tomara la palabra:

Sr Antioco lo he venido a ver porque hemos desarrollado un proyecto que perfectamente podría fusionarse con su negocio para potenciarse mutuamente. Tenemos que darle la posibilidad a las personas de poder ver películas a través de internet, un método menos burocrático y más cómodo para aquellos que lo prefieran frente a ir a buscar una película hasta un local de Blockbuster. Esto les daría más tiempo para hacer lo que quieran.Además tiene una ventaja: una película puede ser vista simultaneamente en forma ilimitada por muchos usuarios al mismo tiempo. Lo cual genera un beneficio para todos. Le propongo lo siguiente: nosotros nos encargamos de gestionar su marca online y ustedes de gestionar nuestra marca en sus locales.

Antioco se quedó en silencio por un momento, lo miró, levantó su ceja izquierda, se tiró para atrás en su sillón personal y después de un suspiro profundo, estalló de risa. Sus colaboradores se rieron aún más fuerte, un poco porque también les parecía delirante lo que escuchaban y otro poco para agradar al jefe.

Las risas duraron dos minutos, casi el mismo tiempo que el resto de la reunión.

Antioco se puso serio y en un gesto entre soberbio y cariñoso se inclinó hacia adelante y le dijo:

Muchacho llevo muchos años en esto, tomalo como un consejo lo que te voy a decir: no va a funcionar. Las personas no van a ver películas de esa manera nunca. Y sino fijate lo rentable que es mi compañía. Las personas quieren ir a un lugar, sentirlo, caminarlo, elegir entre un rango de opciones que les brindamos, comprarse un chocolate mientras esperan en la fila a ser atendidos, quieren una tradición, quieren mística y ser parte de un club. La única verdad es la realidad.

Dicho esto se levantó y se fue.

Blockbuster quebró. Netflix factura millones. Ambos en sus respectivos momentos lograron un vínculo afectivo con sus clientes. Ambos en sus respectivos momentos fueron exitosos. Son momentos. La variable tiempo altera las realidades.

Netflix no es el cambio, el cambio existe independientemente de Netflix.

Lo que Netflix hizo bien es entender el cambio de la sociedad para luego poder representarlo (con algunos intentos fallidos mediante el famoso y antiguo método de prueba y error). Posiblemente sin un Reed Hastings creador de Netflix, Blockbuster hubiera seguido en pie, aunque tampoco andaba tan bien. Pero Netflix desafió fuerte. Y Blockbuster leyó mal el escenario.

El peronismo más allá del resultado de la elección necesita volver a preguntarse cosas en lugar de dar todo por sentado. Pero el eje no está en los culpables, ni en mirarse a sí mismos. Mucho menos en atacar al adversario. La pregunta debería dejar de ser la autorreferencial ¿en qué nos equivocamos? y dejar lugar para abrir el horizonte y empezar a pensar: ¿cómo son y que quieren los argentinos hoy? ¿qué necesitan? No vaya a ser que quizás la mayoría ya no quiere lo mismo que antes. O quizás están cobrando muy caras las películas y pocas veces uno encuentra el estreno que está buscando.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.