¿Qué nos depara el 2016?

Me gustaría compartir algunas reflexiones sobre este nuevo año, empezando por entender de manera sencilla en que arquetipo nos encontramos de acuerdo al Tarot y para ello debemos hacer una simple suma con los números que comprenden el presente año: 2 + 0 + 1 + 6 = 9.

En el Tarot el arquetipo 9 corresponde al “Hermitaño”, ermitaño con “H” por Hermes Trismegisto el “Tres Veces Grande” sabio egipcio. Este arquetipo se ve representado por un viejo sabio de barba blanca, larga capa, acompañado de un bastón y levantado una lámpara con una poderosa luz. En la naturaleza humana también podemos encontrar como el número 9 simboliza luz, son 9 meses los que pasamos en el vientre de una madre antes de venir al mundo, por lo tanto el 2016 es un año para “dar-a-luz” o “levantar-la-luz” de grandes proyectos que teníamos guardados en nuestra mente.

El “Hermitaño” representa a una invitación profunda para adentrarnos a nuestro universo interior, antes de salir a conquistar el mundo nos pregunta primero ¿Por qué estamos aquí? Una vez logremos responder a esta pregunta con la vocación y misión de nuestra vida, podemos levantar la “Lámpara de Luz” Luz primaria que guía nuestro camino, que nos muestra el destino, las direcciones correctas y que nos ayuda a no tropezar para de esta manera alcanzar con éxito nuestro propósito de vida.

Determinismo, causalidad, astrología, sincronicidad, aparentes teorías con ideas diferentes y contrapuestas pero que un punto al igual que cualquier antagónico “vuelan” a reconciliarse, tenemos un camino trazado pero al mismo tiempo estamos llamados o tentados a re-escribirlo a nuestro antojo.

Recordemos la primera Ley Hermética del Kybalión: “El Todo es mente y el Universo es mental” con la fuerza en los pensamientos, la perseverancia y la disciplina en las acciones, los pensamientos se materializan en verdades reveladas ante los ojos de todos y todas.