La Asociación Francófona de Elda rescata la cultura y el idioma francés
El pasado 14 de Julio la AFE celebraba el Día Nacional de Francia poniendo así el broche de oro a la labor que llevan haciendo dos años
El 14 de Julio el Consulado Francés de la provincia de Alicante celebraba por primera vez la Fiesta Nacional de Francia en una localidad del interior. Este año los anfitriones de esta festividad han sido los integrantes de la Asociación Francófona de Elda, una comunidad muy peculiar y diferente al resto de comunidades de habla francesa de la provincia. Fueron estas características las que animaron a Sènakpon Gbassi, el Cónsul Honorario de Francia en Alicante a celebrar esta festividad en la ciudad zapatera.
La Asociación Francófona de Elda (AFE) fue consolidada como una asociación sin ánimo de lucro en 2016, creándose así la primera asociación de habla francesa formada integrada también por españoles. Pepi Jover, la presidenta, emigró junto a sus padres a Francia cuando era una niña y vivió allí durante más de diez años. Desde su regreso a España a los 20 años, siempre había tratado de no perder el idioma y la cultura de este país. Hasta 2015 lo único que se lo había permitido había sido estar matriculada en la Escuela Oficial de Idiomas. Fue entonces cuando conoció a María Poveda (actual vicepresidenta de la AFE), cuya hija vive en Lyon. Ella también estaba interesada en recuperar el francés que había aprendido durante sus estudios primarios. Fue así como iniciaron un pequeño grupo de conversación que un año después acabaría convirtiéndose en una asociación que enriquecería sus vidas y las de muchos otros.

Todos los Lunes por la tarde Pepi, María y cada vez más compañeros se reunían en el Café París para conversar en Francés. Los anuncios en los medios locales atrajeron a un gran colectivo de francófonos de la comarca. Algunos de ellos son franceses, belgas o suizos jubilados que residen en la zona, para los cuales estas reuniones son unos de los pocos momentos en los que pueden hablar su idioma nativo.
Pasado un año ya eran más de 50, por lo que tuvieron que consolidarse como asociación con el beneplácito del cónsul francés en Alicante, Sènakpon Gbassi. Trasladaron las reuniones a las instalaciones de la Fundación Paurides y ampliaron las reuniones de conversación también a los martes. “Los últimos lunes de cada mes ponemos una película, anteriormente en el centro cívico, pero a partir de este año queremos retomarlo aquí en la fundación, sin mover a la gente de un sitio a otro. Nos pone todas las facilidades del mundo”, agradece la presidenta.
Las sesiones de cine no son las únicas experiencias que comparten más allá de las conversaciones. Los integrantes de la asociación han podido disfrutar a lo largo de estos dos años de visitas guiadas a lugares como las Bodegas Bocopa, el Museo del Calzado, el Castillo de Sax o el Tesoro de Villena. Estas visitas han sido en su mayoría en francés, pero en las que no han sido posible, Jover se ha encargado de traducirlas para aquellos que no hablan español.
Además, también celebran las fechas señaladas en el calendario. Por ejemplo, en Navidad hacen una cena, cantan villancicos en francés y disfrutan de la gastronomía francesa.

El 14 de Julio
La provincia de Alicante es una de las más arraigadas a la cultura francesa de todo el territorio español. Cuenta con 20 asociaciones francófonas y con más de 20.000 franceses afincados en ella. Desde los inicios del consulado francés en Alicante se ha celebrado la Fiesta Nacional Francesa. Sènakpon Gbassi afirma que hasta hace unos 10 años esta celebración era algo más privado: Un cóctel con los representantes de las asociaciones pero su predecesor quiso transformarlo en una fiesta con la población. Esta idea le gustó tanto que ha decidido seguir haciéndola.
Desde entonces, esta festividad se ha realizado en distintas poblaciones de costa con un alto porcentaje de francófonos como Polop, Campello o Denia. Dicha celebración consiste en el encuentro de todas las comunidades francesas de la provincia en el que cada uno ha de llevar algo para comer y compartir. Cada año, dependiendo de la entidad organizadora, se pueden contemplar una serie de espectáculos distintos. Lo que sí es común para todas las ediciones de esta festividad es que se debe acudir de blanco.


Elda se ha consolidado este año como la primera localidad no costera en la que el consulado celebra el 14 de Julio. El motivo por el que Gbassi se vió atraído por este lugar es porque hay una comunidad bastante activa, que acoge a la cultura francesa sin necesidad de haber nacido allí. “Hablamos de personas que viven en Elda, la mayoría de nacionalidad española, que no son franceses pero que aprecian, abren sus mentes y quieren a la comunidad francesa”, comenta el honorario.
Sènakpon Gbassi: “Hablamos de personas que viven en Elda, la mayoría de nacionalidad española, que no son franceses pero que aprecian, abren sus mentes y quieren a la comunidad francesa”
En esta ocasión la velada comezó a las ocho de tarde en la plaza de la Ficia. En primer lugar, la banda Santa Cecilia interpretó el himno español, europeo y francés en este orden, seguido de los discursos del Alcalde de Elda Rubén Alfaro, el cónsul honorario Sènakpon Gbassi y la presidenta de la Asociación Francófona de Elda, Pepi Jover.

A continuación, los 400 asistentes pudieron disfrutar y compartir la gastronomía francesa que cada uno había preparado en una cena de confraternización. Mientras tanto, el grupo de baile DazatTres interpretaba el musical Los Miserables de Víctor Hugo en el centro de las mesas. Tras la cena, los miembros de la AFE pusieron voz a las canciones “Je veux” y “On écrit sur les murs” que habían estado ensayando las últimas semanas.

Los integrantes de la Asociación Francófona de Elda
La AFE es un reflejo de la hermandad entre las culturas española y francesa pero la esencia de esta asociación es la diversidad de personas que la componen. La mayoría de los integrantes son hijos de españoles que en los años 40 y 50 tuvieron que emigrar a Francia en busca de un futuro más próspero. Cuando se fueron sufrieron el desarraigo de dejar la tierra en la que habían nacido para integrarse en una sociedad más clasista y desarrollada económicamente. Allí vivieron la mayor parte de los recuerdos que hoy tienen de su infancia y juventud. Así es como lo siente Pepi Jover, la presidenta de la asociación.
Cuando quisieron volver a España se fijaron en un lugar en el que se pudiesen incorporar rápidamente al mercado laboral. En aquella época Elda tenía una boyante y atractiva industria del calzado, por ello, muchos la eligieron como el lugar en el que continuar sus vidas.
Una vez aquí, sufrieron otra vez ese desarraigo al incorporarse a un país que, aunque les había visto nacer, no sentían culturalmente. Muchos de ellos no querían perder las tradiciones y el idioma que le transportaban a los años vividos en Francia. Varias décadas después, la Asociación de la Francofonía permite a este colectivo sentirse como en casa otra vez.
Algunos de ellos son hijos de exiliados políticos durante la guerra, como es el caso de Abril y Lolita, que se conocieron en Argelia, un protectorado francés por aquella época. Los padres de Abril tuvieron que emigrar durante la guerra cuando él tenía apenas 3 años, dejando aquí a sus hermanos mayores pero llevándoselo a él.

Allí montaron una fábrica de zapatos a la que fue Lolita a trabajar cuando tenía 18 años. A finales de los años 50, con la independencia de Argelia, tuvieron que volver a Elda dejando atrás el idioma y la cultura en la que vivieron sus primeros años juntos. Ahora, recuerdan esta época cada lunes y martes por la tarde en la Fundación Paurides. Lolita se arrepiente de haber dejado de hablar francés.
Pero no todos fueron obligados a irse o venir a España. Algunos como Dominique y su marido decidieron venir porque les gustaba el país y, en especial, el mediterráneo. Cuando se casaron, antes de formar una familia decidieron que preferían hacerlo aquí. Él se introdujo en la industria del calzado mientras que ella estudió para ser profesora de valenciano. Ahora, 26 años después pueden disfrutar de haber echado las raíces de su familia a 38 kilómetros de su lugar de vacaciones favorito.
Sin embargo, muchos otros integrantes de este colectivos son simplemente enamorados de la cultura y el idioma francés a los que les gusta disfrutar de conversaciones y actividades relacionadas con ellas. Aprender, compartir y abrir la mente a otra cultura son los principios básicos para formar parte de esta agrupación. Sean cuales sean sus procedencias o los motivos por los que acabaron en Elda, el pasado 14 de Julio, todos los miembros de la misma pudieron gozar de ser los anfitriones de un emocionante encuentro cultural.
