
¿Qué les dirás de mi?
Ahora que no estoy ya junto a ti…¿qué les dirás de mi? Cuando llegamos a nuestro fin, tomamos caminos diferentes, con personas diferentes, aun sintiéndote más cerca que nunca. Aún me doy la vuelta en los momentos de debilidad, esperando encontrarte detrás de mí, tratando de detenerme.
Pero no estabas, no estás y me temo que no estarás. Las cosas se acabaron en el momento en el que, ése abrazo, sería la última vez que estaríamos juntos. Aún puedo sentir tus manos en mi espalda, el calor de tu pecho, tu respiración haciendo bailar mi cabello.
Admito que muchas veces pensé en buscarte, ya ves lo necio que es el corazón, pero por alguna que otra razón lo necesitaba. Lo necesito. Aún necesito coger tu mano y salir corriendo a cualquier lugar. Sé que es un acto algo kamikaze y que no merezco salir más lastimada, pero es la decisión que tomo cada vez que tu sonrisa se pasa por mi cabeza.
Me pregunto qué dirás o pensarás cada vez que escuchas mi nombre. Cada vez que sale una anécdota en la cual me veo envuelta. O si alguna que otra vez vas a contar una historia en la que salgo yo, me pregunto si la contarás o te la guardarás. ¿Qué les dirás de mí ahora?
Algunos días me planteo decirte que no te preocupes, que te dejo “libre”, en el sentido de saber constantemente cómo estás, qué necesitas, si piensas en nosotros, en volver. Que te dejo libre de mis inseguridades, de mis bromas tontas o de la manera que tenía de mirarte, ojalá pudieras mirarte con mis ojos.
Verías lo increíble que eres para mí.