ÚLTIMA HORA: Carteros en huelga por Gmail

Dada las circunstancias de las últimas semanas entre los taxistas y Uber, los paradores y Airbnb, los carteros del patio han decido unirse a las protestas y declararle la guerra a las plataformas electrónicas de correo electrónico como Gmail, Outlook y Hotmail. ¡Así de cierto como lo oyen!
¿Se imaginan que esta hubiera sido una realidad hace diez años atrás? Así de atónitos nos sentiremos en el futuro cuando miremos la controversia actual. Para bien o para mal, nos tocó vivir en la era de la tecnología, la cual ha acelerado el proceso normal de innovación y cambio que tienen las empresas. Ahora todo se mueve a velocidades luz, y los que no se monten en el bote se van a quedar atrapados en un círculo vicioso de conformismo, parálisis económica y sin darle la oportunidad a las nuevas tendencias generacionales.
Tan ridículo como suena que los carteros le estén declarando la guerra a los correos electrónicos, así mismo suena para la generación de milenarios el hecho de que los taxistas, su unión y el gobierno local estén impidiendo que le demos paso a una nueva tecnología mundial en el mercado de libre competencia en el cual vivimos.
Los caballos fueros reemplazados por los trenes, los trenes por el automóvil y ahora los taxistas por Uber. En un futuro cercano, si esta empresa no dedica tiempo para innovar, van a ser reemplazados por una nueva modalidad que los desplazará. Así continuará moviendose el mundo hasta el final de los tiempos.
Es por esto que, en vez de enfocarnos en lo negativo, en lo que se pierde o deja de ganar, lo ideal es que los taxistas comiencen a emplear su tiempo reinventar su modelo de negocio actual, en experimentar nuevas tarifas, en cambiar sus rutinas y aplaudir –en conjunto con el pueblo- una nueva oportunidad que ha de emplear a sobre 6,000 personas -de todas las clases social y partes de la isla- en su etapa inicial.
Llegó el momento de cambio en nuestro país y Uber ha sido el primero en dar un paso adelante. Como pueblo debemos aceptar la transición que ayer comenzó y, por primera vez en la historia del país, comencemos a reconstruir el país de la misma forma en que funciona la plataforma de Uber, colectivamente.