Notas urgentes para una comunicación democrática

En el 2013, tras cuatro años de bloqueo, la Asamblea Nacional expidió la Ley Orgánica de Comunicación, como un instrumento jurídico orientado a democratizar la voz de la sociedad ecuatoriana, erradicar los patrones culturales de discriminación contra grupos sociales históricamente excluidos, desarrollar la producción nacional y nacional independiente en las industrias mediática y publicitaria, y promover la música nacional.

Adicionamente, la Ley Orgánica de Comunicación tuvo como finalidad promover la redistribución equitativa del espectro radioeléctrico de radio y televisión a fin de incorporar en el pastel a los medios de comunicación públicos y comunitarios, estos últimos, de propiedad de organizaciones de la sociedad civil. El mecanismo de redistribución por concurso, a más de los aspectos de telecomunicaciones y de rentabilidad económica, desarrolló el criterio de calidad de contenidos, tanto en medios comerciales como comunitarios. Con esta medida, los derechos de las audiencias a recibir contenidos diversos y plurales, adquieren un valor dirimente en la concesión de frecuencias, un recurso limitado del pueblo ecuatoriano.

A cuatro años de aprobada la Ley Orgánica de Comunicación y en medio de la coyuntura política que promueve reformas, urge reivindicar el debate profundo de la democratización del espectro radioeléctrico, así como la defensa de los derechos a la libertad de expresión, comunicación e información, más allá de intereses particulares, tensiones, disputas por la gestión, o las resistencias a un nuevo orden más incluyente. Urge sostener una comunicación diversa y plural. Urge resistir a la concentración de medios, si queremos la plena vigencia de la democracia formal y sustancial.

Por ello, me sumo e invito a respaldar iniciativas como aquella de la Coalición por una Comunicación Democrática de Argentina, quienes aprobaron en marzo de 2016, una nueva plataforma de 21 Puntos por el Derecho a la Comunicación, que son los siguientes y cuya defensa hoy en día, es imprescindible en nuestra América:

  1. La comunicación es un derecho humano que incluye todos los soportes y plataformas.
  2. Limitación de la concentración para promover la diversidad y el pluralismo.
  3. Rol activo y presente del Estado como garante de la libertad de expresión como derecho constitucional de todas y todos, sin discriminación.
  4. Reserva y sostenibilidad de la comunicación social
  5. Servicio e interés público
  6. Acceso universal y no discriminación
  7. Gobernanza de las comunicaciones e internet
  8. Distribución justa de la publicidad pública y privada
  9. Propiedad diversificada
  10. Licencias locales y nacionales
  11. Contenido nacional, propio, local e independiente
  12. Enfoque plural e inclusivo en la gestión de medios y producción de contenido
  13. Privacidad de los datos
  14. Neutralidad e interconexión transparente
  15. El acceso a internet es un derecho humano
  16. Acceso a la información pública
  17. Soberanía en las comunicaciones
  18. Derecho de acceso a contenidos de interés relevante
  19. Derechos del público y los usuarios. Rectificación
  20. Producción y trabajo digno
  21. Regulación con enfoque de derechos

Sobre todo se puede negociar, menos en los principios. La comunicación democrática es un derecho de la sociedad ecuatoriana y latinoamericana al que no podemos claudicar.