#TECNED criticando a la Web 2.0

Hace una semanas, comenzó el cursado de la cátedra de Tecnología Educativa en el Profesorado Universitario, en UCSF. En el primer trabajo encargado, Luz planteó Por qué un blog como registro de la praxis, y ahí mismo argumentó algunas cuestiones básicas acerca de la apertura de la propuesta para esta cátedra en particular.

Fuente de la imagen, en Calle Imágenes.

Creo conveniente matizar algunas cuestiones que planteó Luz. Por un lado me parece muy interesante que de un planteo de los alumnos el docente pueda retrabajar, enriquecer, o profundizar en lo que no pueda haberse dicho en clase. Como decían Battro y Denham hace mil años, el sentido de la clase presencial es celebrar el encuentro y todo lo demás, la información por ejemplo, la podemos dejar a los medios electrónicos. En este caso, tomó forma de argumentación pero bien podría ser (como de hecho lo hacemos) que deleguemos en lo digital la bibliografía, los datos, el temario ¿Quién no recuerda alguna clase en la que el profesor “dicta” un párrafo? Una consigna vaya y pase, una frase, una idea, una supersíntesis de un tema, o los tópicos, los ejes principales; todo eso vale ser dictado, tiene sentido, pero dictar un párrafo (o varios) no tiene sentido, eso lo resuelve mejor, más rápido y económico la tecnología, y si es digital mejor aún.

Entonces, tanto este post como el de Luz hacen eso para lo cual está destinada la tecnología, o mejor dicho, hacen lo que nosotros queremos que haga, extender el aula.

En la primera consigna el pedido fue de trabajo sobre las “bondades de la Web 2.0" y desde una mirada crítica pero con un matiz claramente positivo.

En la segunda consigna les pedimos que: Revisen esos conceptos, que revisen la pregunta, la imagen que hayan elegido y la enriquezcan, la contrasten, amplíen, o bien profundicen a partir de las ideas críticas a la web 2.0; y lo hagan en un nuevo post.

Estas ideas críticas de la web 2.0 tomaron forma desde algunos planteos que transpolamos en este caso, desde el capítulo 4 del libro Planeta Web 2.0.

Entonces, desde la obsolescencia programada, pasando por la idea de servicio web accesible online (contrapuesto al software empaquetado en CD) pasando por el enriquecimiento de los aportes de la Inteligencia Colectiva y la Sabiduría de las Multitudes, la idea de Curaduría y el problema de los derechos de autor (o la forma de licenciar el conocimiento), hasta el fenómeno Wikipedia y datos de la Cultura Mainstream, como el surgimiento de los nuevos perfiles, y la crítica a la supuesta horizontalidad de la Red.

Todos esos tópicos fueron transversalizados por una visión crítica pero esta vez con un matiz más negativista, que en todos los casos extendimos con algún material que no está en el libro.

Todos estos aportes tienen el sentido de completar de la manera más acabada posible, una postura en relación a la Web 2.0 como fenómeno. Si hablamos de Tecnologías en Educación, y de Tecnología Educativa en particular, ya no podemos atarnos a los viejos modelos de integración en el aula, tenemos que pensar en fenómenos culturales, en problemáticas de la vida cotidiana, no podemos ignorar el fenómeno cibercultural que nos rodea, se entremezcla y muchas veces confunde en Educación. Entonces pensar en clave ACCESO ya no es una opción. Si alguien habla de Brechas Digitales por ejemplo, tenemos que comprender que no pueden ser leídas estas si no son en contexto.

Buscamos no sólo decir nuestro texto, sin aporta contexto y ayudar a que todos y cada uno pueda realizar su propia lectura.

Hacerlo en abierto es un riesgo, porque podemos ser vistos, criticados, leídos por otros que tal vez no sabemos quienes son. Pero es esta una decisión pedagógico-didáctica fuerte.

Yo sí creo que hay cosas que pueden y deben ser privadas, en sentido de íntimas a los procesos de enseñanza y aprendizaje, y para esto tenemos muchas formas, como la clase presencial para conversar cara a cara, o el el mail para comunicarnos sin intermediarios, en otro formato. Ahora, y volviendo sobre la idea de delegar en la tecnología aquello que nos insumiría demasiado tiempo y espacio áulico innecesariamente, o que nos retrasarían en la posibilidad de celebrar un encuentro entre personas, sí creo que debemos publicar, abrir, como forma de aprender-enseñar y compartir.

Acuerdo totalmente con la tendencia histórica, y casi cultural de MOSTRAR lo perfecto, lo correcto, el trabajo final y no el borrador. Sin embargo nos cansamos de hablar y escuchar sobre lo importante del proceso, “yo evalúo el proceso, no sólo el final”, “la educación es el camino no sólo el producto” y tantas otras ideas hiper-arraigadas en el discurso docente, no se condicen con la realidad. “Valoramos mucho el proceso” “Evaluamos procesualmente” pero mostramos la práctica terminada, el producto final… como si eso fuera realmente lo único y más valioso. Acá estamos entonces, no sólo enseñando y aprendiendo Tecnologías Educativas, sino también dándole una segunda oportunidad al camino, dejando y leyendo nuestras huellas.

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