De Networking con los colegas

Hace dos semanas edité con Notegraphy (lo descubrí por Risto Mejide y me encanta) la siguiente imagen.

Se aceptan apuestas

Evidentemente era la b).

Le estoy cogiendo gusto a los networkings. A fin de cuentas es como todo, la palabra guay que ha sustituido tomarse unas cañas, encuentro, o mi favorita y con mucha más solera: ambigú.

Aunque para la RAE ambigú sólo hace referencia a la comida.

Para estos eventos recomiendo ir con algunos deberes hechos: quién va a estar, quién podría estar y qué estas buscando.

Una vez en el evento, improvisa sobre la marcha. Por empezar con alguna estrategia os recomiendo leer este breve artículo.

Recordad además que es un acto un poco más informal y desenfadado que una entrevista de trabajo, sabiendo además que es en estos networkings funcionan mucho mejor en cuanto a resultados de empleabilidad o nuevos proyectos.

Así que ante todo, estad relajados.

Y volviendo al artículo de antes: la última clave es la más importante, “cómo acabar las conversaciones”. Es el matiz de que los networkings no se acaban cuando llegas a casa. Los networkings acaban los “lunes tempranito” conectando a través de linkedin o twitter.

Y ojo con la redacción del mensaje: aprovecha para sobresalir un poco del resto y no mandéis el clásico mensaje por defecto.

Que se note que sois humanos.

Humanos y profesionales.

Como decía el compañero Cilo Martínez en el 1er Taller de Linkedin de la Escuela Superior Politécnica: se trata de vuestra marca personal.

Así, con ese cierre del evento “el lunes tempranito” podréis distinguir sin problemas un networking de unas cañas el sábado con tus colegas.