Movimiento LGTB: En lucha continua contra la opresión

Si bien es cierto que, paso a paso, en el terreno social y la consecución de derechos, el colectivo LGTB ha ido abriéndose camino, todavía quedan muchos estigmas enraizados de años de expolio y discriminación normalizada. Acabar con los delitos de odio por condición sexual es el fin, pero todo hace indicar que no será sencillo.

Las cifras que año tras año recogen todas las organizaciones encargadas de denunciar la situación no son nada alentadoras. El Observatorio Redes Contra el Odio presentó el año pasado el estudio más completo realizado hasta el momento: La cara oculta de la violencia hacia el colectivo LGTBI. A través de su lectura podemos enmarcar el odio que subyace en nuestras fronteras: 629 delitos de odio por orientación sexual o identidad de género fueron recogidos por los diferentes observatorios autonómicos en el año 2017. Prácticamente dos víctimas diarias que se ha cobrado un problema estructural al que todavía se le busca solución.

Muestras de homoerotismo. ¿En qué momento empezó a ser tabú?

A pesar del tabú que supone la muestra del erotismo masculino, no siempre fue así en la sociedad. Antes de la censura para evitar pensamientos impuros impuesta por un pensamiento religioso principalmente dominante, era normal la muestra explícita del deseo y del placer en sociedad. Así lo demuestra esta serie de evidencias que recogen evidencias de que el deseo y la búsqueda del placer son algo inherente al ser humano desde su existencia más antigua.

Contexto internacional

El colectivo LGTB lleva años luchando contra la opresión sufrida a lo largo de la historia, y con esta lucha ha conseguido grandes avances en la adquisición de sus derechos. Desde que se produjeran los disturbios de Stonewall en 1969, los avances a través de la lucha política y cultural han sido decisivos.

Los Estados de todo el planeta han ido reconociendo lentamente los derechos de la comunidad LGBT, dando lugar a que en muchos lugares la discriminación legal contra el colectivo ya no sea tal. Estos son los países del mundo que han legalizado el matrimonio homosexual a lo largo del tiempo:

España: Cara y cruz

En nuestro país el colectivo es muy fuerte, y cada vez gana más terreno a la opresión. De hecho España fue el tercer país del mundo en legalizar el matrimonio homosexual. Desde la llegada de la democracia, el colectivo ha crecido mucho y ha conseguido grandes hitos a través de movimientos políticos y culturales, situándose hoy en día, junto al feminismo, como una de las luchas sociales más importantes. Sin embargo, a la vez que crecen estas luchas, las políticas anti-feministas y lgtb-fóbicas también ganan partidarios. Si bien es cierto que no es algo exclusivo en España, y se puede ver claro en países como Estados Unidos o Brasil, en nuestro país empiezan a cobrar importancia los discursos políticos de ultraderecha que, entre otras muchas cosas, fomentan el odio al colectivo LGBT.

Transfobia

Muchas veces cuando se habla del colectivo LGTB, la gente solo se centra en la mayoría de casos en la visión de gays, lesbianas y bisexuales y se deja de lado la visión de las personas trans. Pocas veces se tiene en cuenta que ellas tienen que lidiar con disforia de género, el sentir que su cuerpo no es como desearían y a parte de esto, tienen que aguantar que la sociedad tenga ideas erróneas sobre ellas y que esto traiga consecuencias fatales como: problemas burocráticos para poder validar su identidad, la pérdida o no obtención de un trabajo digno hasta agresiones, prostitución (mujeres trans en la mayoría de casos), bullying en los colegios por una mala educación sexual, homicidios o suicidios.

En este proyecto no queremos dejar atrás grandes figuras femeninas que lucharon y siguen luchando por la aceptación de la diversidad sexual, la transexualidad y por los derechos LGTB que tanto cuesta de conseguir por parte de los gobiernos y autoridades que todavía viven con la mente cerrada al cambio:

Una agresión desde dentro

En estos tiempos nos enfrentamos a nuevos cambios, ya sean tecnológicos o ideológicos, pero hay a veces que no sabemos aceptar estos cambios, ya sea porque no lo vemos normal, o simplemente porque lo extraño no nos gusta, o que tal vez tengamos esa franqueza de sentirnos superior a alguien, aunque la realidad no sea así, solo porque no piensa o no actúa, o no piensa igual que lo hacemos nosotros, lo que para algunos puede ser considerado como una lacra para la sociedad, o para otros puede ser considerado que se está restableciendo el la normalidad en esta. Por eso hoy os venimos a contar la historia de Destat, una joven bisexiual, que fue agredida por el simple hecho de ser bisexual, y estar tranquilamente andando por la calle, así nos lo explica ella misma.

Aquí podemos ver como Destat, ha sufrido en su vida varios tipos de agresiones hacia su persona, ya sean agresiones físicas o verbales, ahora nos toca a nosotros decidir cómo reaccionar, decidir como hemos nosotros de solucionar estos problemas sociales que parecen que nunca van a tener fin. Tener la capacidad de poder pensar, amar, o actuar como queramos, sin que nadie intente cambiarnos, porque nadie tiene que sentir ni miedo ni presión por parte de nadie por el simple hecho de querer hacer lo que uno quiere con su propia vida.

Visión de los jóvenes

Los jóvenes son los principales receptores de las agresiones. En más de la mitad de las registradas, según FELGTB, la víctima se sitúa en la horquilla de los 18 a los 35 años. Ni siquiera en los centros educativos se puede acabar con esta lacra. Más del 50 % de los jóvenes admite haber presenciado algún tipo de violencia por condición sexual. Insultos y amenazas son lo más repetido.

Como vemos, la mayoría de ellos señala en una dirección: la única respuesta es la educación. Tanto en casa como en el colegio, educar en el respeto y en la aceptación de la diversidad es clave.

Las organizaciones a nivel estatal y autonómico de defensa de los derechos de la comunidad LGBTI también se han dado cuenta. Además de las más conocidas, entre las que destacan, entre otras, Cogam y la FELGTB, merece la pena destacar la cantidad de grupos que han surgido en los últimos años para proteger y educar a jóvenes y adultos en este terreno.

Desde la Fundación 26, encargada de defender y educar a las personas mayores dentro del colectivo, hasta It’s Get Better España o Xega Xoven en Asturias, centradas en proteger a los jóvenes del bulliyng. Destacan en el mundo Trans dentro de la juventud tanto la Fundación Daniela en Madrid como Errespetuz en Euskadi. Acathi, por su parte, dirige sus esfuerzos desde Barcelona trabajando con y para las personas de orígenes diversos, migradas y refugiadas LGTBIQ+.