1 año viviendo entre volcanes.

Llevo ya unas semanas pensando en como coño contaros lo que ha sido primer año de aventura… Pensé en hacer un vídeo musical, pero sinceramente no tengo tiempo para hacerlo de la manera adecuada y al final he optado por hacerlo de manera más prosaica y por escrito, sin ser la “palabra” mi fuerte.

Para los que no sepáis nada de mí… soy una de esas almas que huyó de la cotidianidad, el confort y del hastió de su vida hacia la absoluta aventura. Hace un año deje mi empresa, mis amigos, mi familia y mis ligues por un sueño, por un proyecto que plasme en una web, en el que he invertido toda mi energía, dinero y tiempo durante este año. Y ahora os digo: Sí, ha merecido la pena. Sin duda ha sido la mayor aventura vivida en mis 31 años de vida, un salto al vacío en el que a día de hoy no parece que vaya a tocar el suelo y que me sigue produciendo casi el mismo vertigo que el primer día de viaje.

Aquí el día de mi despedida con mi “amigui” Sonia y yo con aproximadamente 10 kg más de los que tengo ahora.

El 5 de Enero de 2014 llegué a la isla de mis sueños, una isla llamada Camiguin, la provincia más pequeña de Filipinas, una de las areas más rurales del país y el lugar del mundo donde hay mas volcanes por kilometro cuadrado. Conocí este lugar gracias a Ted, cuando llegamos en 2014 a este paraiso nos quedamos totalmente enamorados y decidimos que algún día esta isla sería nuestro hogar.

Yo lo tenia todo “super” pensado: “LLego, me construyo una casa en 2 meses, hago mis proyectos creativos y vivo de puta madre en el trópico.” Evidentemente no tenía ni puta idea de a donde iba, ni lo que me esperaba.

Llegué en plena época de lluvias, de hecho llegue al mismo tiempo que un tifón llamado Agatón que se “posó” sobre la isla durante un mes entero en el que no ví la luz del sol…

Esta carretera esta en lo alto de la montaña, así que os podéis imaginar como estaba el resto.

Cuando llegue al terreno donde se suponía que tenía que construir nuestra casa no podía ver más allá de 3 metros por que una espesa niebla lo cubría absolutamente todo… Ni hablar de la maravillosa vista del mar que me habían prometido. Que el terreno estuviera en mitad de la jungla me pareció algo encantador en las fotos, pero una vez allí me pareció una verdadera putada. Por no hablar de la alimañas, que obviamente, habitan en este tipo de entornos como largartos monitor, insectos (que podrían llevarse a un bebe volando) y cobras.

Foto del día más despejado que tuve durante el primer mes.
Esto es una “Samar Cobra” una de la cobras más venenosas del mundo y la hierba que veis es mi jardín. Una delicia vamos…

Yo traía unos planos maravillosos de España, de una casa que habíamos planificado construir… No es que el edificio fuera inviable de construir, pero basicamente era imposible llevar materiales de construcción hasta mi terreno en otra cosa que no fueran búfalos. A esto hay que sumarle que jamás había construido nada que no estuviera hecho de LEGO y por lo tanto mi conocimiento sobre materiales nativos, infraestructuras, o como llevar agua corriente y electricidad hasta el terreno eran nulas. El proyecto de mi casa que se suponía que iba durar 2 meses, no bajaba de 9 meses de construcción y el doble de presupuesto de lo que había estimado.

A todo esto mi terreno esta situado en la ladera de un volcán activo, llamado Hibok-Hibok, a menos de 3 km del crater y por lo tanto en una zona considerada de alto riesgo, con lo cual los permisos de construcción se demoraron un poquito más de lo normal.

Pese a todo nos pusimos manos a la obra. ¿Quién dijo difícil?
Primer “palo” de la casa.

Asumí mi “pequeño” fallo de calculo, y me dije, venga a por ello. En esta isla hay mil cosas que hacer mientras te construyes la casa.

Cuando llegué a la isla me acogió una familia humilde en un barrio todavía más humilde, Gang-Gang, Opaw y Azena se convirtieron en mi nueva familia…

Me alojaron en un pequeño cuarto con una ventana por la que solo veía un cerdo (que me despertaba por la mañanas). Llegue a esta casa con un iMac de 27 pulgadas que no entraba por la puerta del cuarto y todos mis gadgets y wearables de última tecnología.

Pasado el shock inicial la verdad que me di cuenta que no necesitaba tampoco mucho más.
El tema del baño fue un poco más de reto la verdad… Pero al final me hice a ducharme con un cazo. Levantarse por la noches a mear era una aventura en toda regla… nunca sabias que tipo de insecto gigante o roedor ibas a encontrar. Sólo deciros que cagaba con la puerta abierta por si tenia que salir corriendo.
Mi ordenador era la sensación del barrio. Cada vez que tocaba la pantalla del iMac descalzo me daba una descarga, recordándome así que debía sentarme y levantar los pies en alto para encender el ordenador.

En principio sólo me iba a quedar unas semanas, pero viví aquí 9 meses, en los cuales os puedo asegurar que apenas eché nada en falta y que esta familia me trató como un auténtico hijo. Sólo puedo decir que vivir aquí me abrió los ojos sobre tantas cosas que podría escribir 100 post diferentes y no lograría explicaros la belleza de mi experiencia en esta casa en el barrio de Mercy Village.

Y entonces un fin de semana de febrero, salió el sol… y prácticamente no se fue hasta diciembre. Era el momento de empezar a explorar la isla… y pude compartir mi primer vídeo…

http://vimeo.com/85086846

Volé mi parapente por primera vez y fue un momento mágico…

Volar en la isla había sido un sueño que había tenido desde hace tiempo así que me acerque al ayuntamiento del municipio principal de la isla, Mambajao, para preguntar si tenían un mapa topográfico, me atendió un travesti que resulto ser la “secretaria” de la alcaldesa; le debió parecer un poco rara mi petición de conocer la orografía de la isla para volar en parapente y me hizo pasar a ver a la alcaldesa. La alcaldesa de Mambajao es un ser bastante encantador conocida por todos como “Mayor Baby”, con la que estuve más de una hora hablando sobre mis planes en la isla, le conté que tocaba el piano y que estaba buscando comprar uno… Ella me dijo que en su casa tenía uno que nadie tocaba y me invito a su casa a tocarlo. Al siguiente día aparecí en su casa y comprobe que el piano era una auténtica castaña comido por las termitas, así que me recital duro más bien poco… acto seguido pasamos a cenar a la mesa en la que estaba su marido que resultó ser el gobernador de Camiguin (aka Gov. JJ), un hombre muy campechano que me recordaba a Jesus Gil.

En la cena, puedo decir que, me lie la verdad… y acabé prometiendo dar clases de piano y coro a los niños de la isla. La idea de enseñar piano me encantaba, pero yo no tenía ni idea de cantar, pero era la gran ilusión de la alcaldesa no supe decir que no. Me fui a la ciudad más cercana y compré un piano e hice una convocatoria para dar clases piano y coro gratis en la isla, el resultado: más 250 niños haciendo cola para inscribirse.

La llegada del piano en plena tormenta en barco desde Mindanao (la isla más cercana a Camiguin).

Empece mis clases durante el verano de la isla, en las que daba clases musicales a más de 50 niños a la semana de lunes a sábado. Sorprendentemente enseñar a los niños a cantar me flipo, al principio pensaba hacer un coro clásico con canciones como el Aleluya de Haendel o el himno nacional de Filipinas… Pero a los niños y a mí nos parecía un coñazo, así que les dije que trajeran sus canciones, así que basicamente me pasaba las clases enseñandoles a cantar como Katy Perry o a rapear con Jason Derulo… al final se convirtió en una especie de Glee, y todos los días tenía niños de todas las edades rogándome entrar a cantar en el coro (Si hay algo que le gusta a los filipinos es cantar). Yo también les dí canciones y al final terminaron cantando canciones de Björk y Bat For Lashes.

En el coro tenía gente desde 5 años a 21 años.

https://www.youtube.com/watch?v=Ma00JrYM6rQ

Durante estos meses (Marzo — Abril) la verdad que no paré un minuto, daba clase hasta la tarde y luego me iba por la isla con la moto a descubrir lugares, y de hecho descubrí unos cuantos lugares bien espectaculares que os enseñaré de buen gusto si venís a visitarme a la isla.

En una de esas excursiones me di una buena “ostia” con la moto… El color negro que tienen mis heridas no es por me estuviera pudriendo, es que la familia antes de llevarme al médico me intentaron curar con métodos tradicionales echando hierbas y ungüentos selváticos que funcionaron bastante.

En este tiempo empece a tener las primeras visitas; jamás pensé que nadie fuera a venir a verme estando tan lejos, pero debo tener unos amigos muy de puta madre, o que los cautive muy bien con mis historias sobre la isla. .

Soni y Ori.
Lauri.
Silvi.

La bonito es que tras esta inmersión en la cultura Filipina más rural de los primeros meses empece a conocer gente más “internacional” que vivía en la isla, y la verdad que fue una auténtica sorpresa por que empece a conocer a gente realmente interesante como Andrés (el otro español loco que vive en la isla), Marika, Cocoy, Elden, Moto & Miho, Johny, Valerie, Diggy, Thimo, Oliver, Roxanne, Louisa, Paolo, Heinz…

Aquí durante el cumpleaños de Cocoy en White Island, con el fondo del volcán Hibok-Hibok.

La verdad que nunca esperé en encontrar tan buenos amigos en tan poco tiempo, amigos que se preocuparan tanto por mí y que me llenarán tanto a nivel intelectual; sin duda esta ha sido una de la grandes sorpresas de la isla.

En los viajes de los diferentes amigos que vinieron a verme la verdad que me moví bastante por Filipinas descubriendo sitios espectaculares con ellos…

Roca en mitad de una pequeña cala en Caramoan… Llegar aquí me costo perder a mis amigas en mitad de Filipinas.
Laura y yo nos alojamos en el Tara Resort en una de las islas más virgenes en las que he estado llamada Socorro. Poco había que hacer aquí más que bañarse y remar al atardecer con una piragua.
Bañarse en el lago del volcán Pinatubo fue la recompensa a un día de locura por carreteras en el que casi mato a mis amigos por mi conducción temeraria.
Corón, uno de mis lugares preferidos en Filipinas. (Norte de Palawan)
Horas y horas en barquitos… eso desde luego.
Palawan.
Romblon, otra isla también bastante perdida que conocí cuando visité a mi amigo Maki en su eco comuna llamada Tuburan.
Y por supuesto… jungla, mucha jungla… Jamás pensé que un tío tan de asfalto como yo pudiera a llegar a orientarme en los rainforest de la isla… Esta foto no es un buen ejemplo de todas formas, aquí lié a mis colegas a buscar un lago perdido en la mitad de la jungla al que nunca llegamos y por el que casi perdemos a más de uno en el camino. Creo que mi amigo Alberto Ferriz aun se esta acordando de mí después de aquella maravillosa caminata a ninguna parte.

https://www.youtube.com/watch?v=ncc_VIMIn3w

Bueno parece que lo no lo he pasado mal no? Bueno… pues volvamos por un momento a la pesadillla de la construcción de mi casa en la montaña….

Mi casa durante este tiempo se siguió construyendo bajo el mando del constructor al que había contrato, la casa debía esta terminada en julio… pero nada más lejos de la realidad…

Así lucia la casa en Julio cuando debía estar ya terminada.

Al final tuve que despedir a mi constructor, tras explotar las tuberias de agua y darme cuenta que la estructura de la casa no estaba bien realizada… Asigne a Opaw la supervisión de la obra y decidí continuar con la construcción de la obra yo mismo. Esto sin duda trajo una serie de daños colaterales como una amenaza de muerte por parte de mi constructor y un montón de dinero más del que esperaba en arreglar todos los desperfectos de la casa. // Un consejo: Jamás os construyáis una casa vosotros mismos y si lo hacéis que no sea en mitad de la puta montaña.

Por si fuera poco trabajo acabar la casa, el gobierno local me contrato para asesorarles en toda su estrategia de marketing de la isla, tras muchas vueltas se aprobó un plan: Nueva web, video promocional con drone, nuevas fotos… Me compré un drone en Nueva York, que se envió a España y de España viajo hasta Camiguin, y el cual estrellé en el primer vuelo que hice en la isla contra una palmera pulverizándolo por completo… (os hubiera gustado ver mi cara en el momento en el que el Drone caía desde 30 metros totalmente sin control con las helices rotas…). Pero no pasa nada; todo tiene arreglo, aprendí un poco de electronica y hardware por internet, pedí más $600 en piezas de respuesto y tras dos días de reparación el drone pudo volar otra vez…

El resultado del trabajo aquí:

La verdad que el video fue un rotundo éxito… no sólo en visitas, también en repercusión nacional. El periódico Inquirer (como El País en Filipinas) hizo un artículo en el que además hablaba de mi historia en la isla.

Pero además la campaña gráfica encantó al Departamento de Turismo de Filipinas y se usaron todas mis fotografías para la campaña publicitaria de Filipinas en Londres durante el WTM (una de las ferias más importantes de Turismo del mundo)

Mis fotos en los autobuses de Londres.

Pues en mitad de toda esta locura llego mi familia desde España a visitarme a la isla y a ayudarme a terminar la casa.

Aquí mis señores padres, mi hermana y su novio.

Mis padres se vinieron con toda la ilusión del mundo a ver que coño se le había perdido a su hijo en la otra parte del mundo. La verdad que todo el mérito del mundo para mis padres: su primer viaje fuera de Europa es venirse a una de las provincias más rurales de todo Asía. Y os puedo asegurar que no hubo nada que no hicieran: snorkelling, bucear con el tiburón ballena, conducir de una lado al otro de la isla en un camioncito Filipino, tirarse en tirolina, meterse en la jungla, ir en barquitos de un lugar para otro… y esto con un nivel inglés aprendido en el Duolingo en el último año. Mis padres se merecen un 10 vamos, por no hablar de todo lo que me ayudaron para terminar la casa. Espero que la próxima vez que vengan no les haga currar tanto.

Pero este es el resultado de su paso por la isla:

Aun nos faltan muchas cosas por terminar a Ted y a mí, ahora mismo estamos con los jardines internos de la casa que están sin terminar. Pero pese a los miles de detalles que faltan ya empieza a parecer una casa.

Ahora acabo de pasar la época del lluvias, que son solo dos meses aquí, pero que os puedo asegurar que se ha hecho duro en algunos momentos por vivir tan aislado en la montaña rodeado de lluvia y niebla. A cambio la lluvia me ha devuelto tiempo para pensar, proyectar, entender cuales deben ser los siguientes pasos en esta aventura que ya no tiene vuelta atrás.

Ha pasado un año, pero me parece que han pasado 10; son tantas las cosas que he aprendido en tan poco tiempo, tantas las aventuras, los altos y los bajos que me doy cuenta que esta inocente aventura me ha cambiado por completo y me ha hecho madurar más que ninguna otra experiencia previa .

Si tuviera que deciros que es de lo que más orgulloso me siento de este año sería, sin duda, el haber desarrollado mi capacidad de adaptación; dejar atrás los miedos para aceptar y adaptarme a lo que venga, abrazar el vertigo de cada día y disfrutar de su belleza.

Si has leído hasta aquí te felicito. Espero poder seguir contándote más aventuras muy pronto.

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