Sabotaje femenino

Paris Fashion Week
26 de septiembre 2013. Paris Fashion Week. Desfile de la reconocida Nina Ricci. Dos integrantes de la agrupación feminista ucraniana FEMEN irrumpen en pleno desfile para dar su statement contra la moda y ese tipo de belleza, digamosle, comercializable. Mostrando las tetas, usando vinchas de flores y unos chupines negros tiro bajo -probablemente comprados en H&M, Zara, Mango o Bershka-, estas chicas no piden justicia sino que reclaman su tipo de justicia.
Establecidas en Francia, la agrupación interviene y ha intervenido en diversas ocasiones eventos y programas televisivos (Germany’s Next Top Model conducido por Heidi Klum, entre otros). Bajo los valores de la República, las FEMEN comparan al fascismo con la moda, levantan pancartas contra la bulimia y la anorexia y, prácticamente, tratan a las modelos como aparatos animados por la crueldad de la moda y el diseño.
Las FEMEN son todas hermosas, pero no son las putas de la industria. Son feministas activas peleando por la igualdad, la libertad y la fraternidad. Cosa extraña. ¿De qué igualdad estamos hablando te tomo por asalto?¿De qué libertad estamos hablando cuando yo quiero que hagas lo que yo digo?¿De qué fraternidad estamos hablando cuando te trato como cómplice del fascismo?

Por eso son tan lindas las mujeres crepusculares. Lindas y tristes. Parecen ataviadas para una última fiesta; les quedan tan pocos años para salvarse de la soledad, que nunca como entonces, fueron tan comprensivas, tan finas, tan perfectas. Hablan en música y miran en melodía. Son flexibles como sauces y tienen el tacto de los insectos de grandes antenas, que caminan en un tal suspendido sobre el agua sin hacer temblar la sombra (…) Secretos femeninos. Roberto Arlt.
En Argentina la moda simplemente no existe. Me atrevo a decir que ni siquiera los diseñadores de renombre, conciben sus piezas de manera original, pensadas y proyectadas desde el cero. Lo mismo pero a mayor escala sucede con las marcas. Se realizan viajes de producto en los cuales dos o tres diseñadoras viajan con una cuenta coorporativa a comprar en las mega tiendas europeas lo último de la última temporada.
Tampoco la industria textil nacional -que murió de manera trágica hace más de una década- ofrece nada. En el argot de la moda, las bajadas de tendencia son meros actos de copia y plagio. Las cartas de colores y los diseños originales son copiados sin demasiado resquemor desde los portales chic de Europa. Las telas se mandan a estampar a China (sedas, gabardinas, gasas, denim, tech fabrics, etc) y luego se importan. Es sencillo y garantiza el éxito de la próxima colección a nivel local.
Como este proceso en el que se pone en juego el binomio original y copia demora aproximadamente un año en concretarse, todo lugar que no sea capital de la moda -llámese Europa- y como nuestro país, vive al menos con dos temporadas de retraso.

Córdoba Shopping
28 de agosto 2014. Córdoba Shopping. Presentación de la nueva colección de Sofía y Ricky Sarkany. Dos chicas en tetas y bombacha irrumpen en el cierre del desfile. El arte corporal mostraba “XXL”, “mi cuerpo no está mal”, “cuerpos sanos” y “Pussy Riot”. Una de ellas sostenía una pancarta con el texto “no somos objetos”.
Declararse no-objeto es, por elevación y en esta circunstancia en particular, tratar de objeto a la modelo, una persona que está trabajando con su cuerpo. No necesariamente estas chicas son bulímicas, anoréxicas o drogadictas. La mayoría de ellas -no me atrevo a decir todas- explotan el físico que la genética les concedió. Me pregunto si tenemos el derecho a culpar a una persona por sus aptitudes naturales. ¿Qué es esa petulancia?¿Puedo montar un berretín contra una intelectual porque ella es más inteligente que yo?¿Puede una intelectual tratarme de ignorante, bruta o iletrada? No, eso sería injusto.
Entonces, ¿a quién estamos saboteando y contra quién es el reclamo? Uno puede convertirse en lo que más odia en un abrir y cerrar de ojos. Hay que ser muy cuidadoso porque el repudio puede tomar forma de vendetta.
¿Qué es el feminismo? Quién sabe, pero un movimiento que actúa sin respeto no puede ser digno de reclamarlo.
