Cuando llegue el apocalipsis

Una amiga me pasó un video de este poema, leído por Sierra DeMulder, su autora. Ni bien terminé de verlo, lo busqué y me puse a traducirlo.

Cuando llegue el apocalipsis

Cuando llegue el apocalipsis

y todas las ventanas estén deshechas

y las cubiertas de los automóviles se hayan derretido en el pavimento,

cuando todas las escuelas, hospitales

y rascacielos se hayan plegado sobre sí mismos

y el último poste de luz se haya marchitado como una flor hambrienta,

todavía querré cogerte.

Los dos sabemos que no manejo bien el estrés

soy ansiosa, claustrofóbica, y las cosas entre nosotros

no han sido fáciles: tú eres maniático; yo soy terca

y hemos estado discutiendo

sobre cosas sin sentido

como direcciones,

o bien por qué ya no me llevas a ningún lugar agradable.

Por cierto: vi cómo le sonreíste a esa poeta:

sus metáforas sobre la granada apestaban.

Pero cariño

cuando un meteorito caiga a través

del cielo raso de nuestra cocina

no entraré en pánico.

Cuando envuelvan el barrio las langostas

y la lluvia de nuestra ducha se torne en sangre,

prometo que no me comeré las uñas.

Ni siquiera me enojaré cuando no atiendas el teléfono,

incluso mientras el pavimento comienza a resquebrajarse

y vomitar como un huevo podrido,

no recibirás 47 llamadas perdidas en cuatro minutos

(si bien los dos sabemos que es posible).

Cuando el presentador de las noticias por fin nos diga la verdad:

que ya no hay esperanza, ni siquiera pensaré

en unirme a la turba enfurecida afuera de nuestro edificio.

No, cariño.

Me vestiré con mi negligé menos inflamable,

e iré a encontrarte.

Gatearé hacia ti a través de esta ciudad

como un horroroso estacionamiento;

lameré tu cuerpo nuevo otra vez,

como si mi lengua fuera la mano de Dios

intentando borrar y hacer de nuevo la tierra.

Durante seis días, seremos lo que hace a la vereda ampollarse.

Día 1: en el principio,

te encontraré y te arrastraré hacia mí.

Día 2: haremos que la tierra

y el cielo se pongan celosos.

Día 3: quiero que me cojas

tumbada sobre un taxi abollado.

4: en el cementerio de un centro comercial.

5: en los escalones del capitolio,

en cada tienda, en cada colchón que no esté en llamas.

Este mundo es una vela derritiéndose,

que nosotros usamos como juego previo.

Día 6: puedes pensar que estoy en fase de negación,

que estoy evitando la cuestión principal,

pero tú ni siquiera me miraste

la última vez que me dijiste “te amo”,

y, mierda, si eso no te pareció el fin del mundo.

Sé que esto no puede ser bueno

(simular que todo está en llamas), pero cariño,

nosotros podríamos ser los restos más hermosos

en toda esta humareda.

Cuando llegue el apocalipsis,

reconstruiré nuestra ciudad con mi lengua.

Aspiraré de tus dedos las cenizas de este mundo.

Me rehusaré a que los fuegos de este infierno

sean lo único que nos haga sudar.

Cuando llegue el apocalipsis, también lo haremos nosotros.

When the apocalypse comes/and all the windows are shattered/and the car tires have melted into the pavement,/once all the schools and hospitals/and skyscrapers have folded in on themselves/and the last street/lamp has wilted like a starving flower,/I will still want to fuck you./We both know I can’t handle stress well./I’m anxious, claustrophobic, and things between us/haven’t always been easy — you nitpick, I’m stubborn,/and we have been fighting/over pointless things/like directions,/how you never/take me anywhere nice anymore./I saw the way you smiled at that poet/and her pomegranate metaphors SUCKED/But sweetheart,/when a meteor crashes through/our kitchen/ceiling, I will not panic./When the locusts envelop the neighborhood/and our shower water/thickens to blood,/I promise not to bite my nails./I won’t even get angry/when you don’t answer your phone — /even as the pavement/Begins to crack and spew like a rotten egg,/you will not get 47/missed calls in 4 minutes/(*even though we both know it’s possible)./When the news anchor/finally tells us the truth — /that there is no hope/ — I won’t even/thinking about/joining the angry mob outside/our burning apartment/building./Baby, no./I will put on my least flammable negligee/and I will find you./I will crawl to you across this curdling parking lot of a city,/lick your body new again like my tongue/is God’s hand trying to erase and/recreate the earth./For 6 days straight, we will be/what makes the sidewalk blister./Day 1: in the beginning,/I will find you, pull you into me./Day 2: we will make the earth/and the sky jealous./Day 3: I want you to fuck me/bent over a crumpled taxi./4: in the graveyard of a strip mall./5: on the steps of the capital,/in every store, on every mattress that isn’t on fire./This world is a melting candle/we’re only using for foreplay./Day 6: You may think I’m in denial,/that I am avoiding the bigger issue here/but you didn’t even look at me/the last time you said I love you/and, shit, if it didn’t feel like the end of the world./I know this can’t be healthy/(pretending everything is on fire), but baby,/we could be the most beautiful wreckage/in all this smoke./When the apocalypse does come,/I will rebuild our city with my tongue./I will suck this world’s ashes from your fingers./I will refuse to let the fires of this hell/be the only thing that makes us sweat./When the apocalypse comes,/so will we.

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