El chico de los recados


Cierto. La arrogancia, la prepotencia, la soberbia. Esa chulería neoliberal. Las salidas de tono, las bravuconadas, las provocaciones. Son características personales, pero Wert tan sólo es un buen chico que obedece lo que le mandan sus jefes. Por eso defiende algo ayer y lo contrario hoy, cuando esos mismos jefes le desautorizan.

Wert no dialoga, no negocia. Ahora bien, ¿cuándo ha negociado o dialogado el Partido Popular?

El Partido Popular con mayorías absolutas es una tuneladora sin frenos.

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