Una historia sobre qué hacer cuando no encuentras talento

Néstor Angulo
Jul 31, 2018 · 6 min read

Recientemente unos buenos amigos volvieron de un viaje de estos mal llamados de “conocimiento personal”, unos recorriendo sudamérica a pie, otros en bici por la Península Ibérica, y me plantearon asociarnos para crear productos propios de software, básicamente SAAS. La idea era intentar generar un incoming continuo que nos permitiera crecer paso a paso.

Es un inicio que se ve mucho por ahí en el mundo de las startups, aunque por sumarnos algún que otro puntito, en nuestro caso acumulábamos cada uno más de 10 años en desarrollo y sistemas, y algunos de ellos también montando startups con mayor o menor éxito. Sin embargo, a la hora de abordar un primer proyecto en esta andadura decidimos contar con ayuda externa por dos razones principales:

  • Hacer más ameno algo que ya estamos más que acostumbrados a hacer
  • Invertir el mismo tiempo del desarrollo en formación de lo que queríamos que más adelante fuera el equipo de desarrolladores. Y así matábamos dos pájaros de un tiro. Evidentemente el proceso no sería tan ágil, pero la inversión adicional valía la pena dentro de nuestra roadmap inicial.

Sin embargo, en el mercado local nos topamos con una realidad algo silenciosa hasta ese momento:

  • El “talento” joven no abunda
  • No éramos los únicos buscando este recurso, ni mucho menos. Ciertamente, había una necesidad importante en el mercado.

Un paso atrás. Buscando la raíz del talento

Evento Nodízate celebrado el 16 de Marzo’18 en las instalaciones de la SPEGC.

Tanteando un poco más el asunto, dimos con un evento que se celebró de manera local y que aglutinaba a los “salientes” (o egresados) de ese año de los institutos de Formación Profesional cercanos en las áreas TIC y unas 30 (¿!?) empresas del sector. Parecía caído del cielo.

El resumen de dicho evento es este:

  • Cada año se generan más de 250 personas con titulación FP superior en área TIC (especialmente Sistemas y Redes, Aplicaciones Multiplataforma y Diseño Web).
  • 29 de las 30 empresas utilizaron la frase “captamos talento”, y mayoritariamente se usó la coletilla “y tratamos de retenerlo”. Estamos hablando que había empresas de todos los tipos, de grandes a PyMEs.
  • La empresa que no lo hizo fue la nuestra, cambiamos el speech sobre la marcha al ver que todos decían lo mismo (también ayudó que éramos unos de los últimos).

Bien, recapitulando… si sumamos a los egresados del sector de la universidad local, estamos hablando de más de 300 posibles especialistas cada año. Y unas 30 empresas que acudieron a esta primera edición del evento. Es evidente que por números y estadísticas, debería dar para suplir teóricamente las necesidades de las empresas con ciertas garantías. Pero no es el caso…

¿Qué pasa entonces en realidad?

Dos pasos atrás. Generando talento.

Nuestra conclusión sobre la base del problema: Conocimientos insuficientes y actitud inapropiada. A las empresas en general les cuesta asumir un riesgo de formar durante una media de 4–5 meses a “posibles” incorporaciones, con el gasto de recursos de tiempo, de personal y económico que ello conlleva. Esto lo saben (dirían que lo “sienten”) los propios ex-alumnos, basta con ver la cantidad de alumnos que se nos acercó a nuestro stand tras las charlas de las empresas en el evento antes mencionado. En la nuestra, les preguntamos directamente desde el estrado:

¿Quién quiere trabajar desde mañana?
¿Quién no se siente preparado para empezar a trabajar mañana?

Las respuestas son de prever, pero al parecer nadie le pone voz directamente. Terminamos nuestro speech con algo que sonaba a: “Nosotros generamos el talento”. Y ese fue el objetivo desde aquel momento. Si todos captan, pero “no hay”, o no es visible fácilmente, pues seamos quién lo genera.

Y, con todo el respeto, particularmente creo que la responsabilidad en parte de este problema es el enfoque de la formación reglada en este ámbito concreto.

Pensemos por un momento antes de rasgarnos las vestiduras…
El mundo de las TIC, especialmente la informática, y siendo aún más concretos, el software, evoluciona a una velocidad de vértigo. Es de sobra sabido que lo que aprendes un mes, al mes siguiente puede estar obsoleto (que se lo digan a los entusiastas de AngularJS). Es fácil intuir, pues, que un temario que debe empaquetarse y aceptarse en planes docentes, salvo que se renueve cada año, lo cual depende del profesorado en algunos casos, y de estatutos en otros, no tendrá material actualizado. Siempre puede argumentarse que la formación que se da en la universidad es meta-formación, o que en la formación profesional hay profesores que se curran los planes y se actualizan año a año, pero seamos sinceros, esto tiene su límite. Y el mercado lo desborda claramente.

Por otro lado, valoremos que de lo que se habla aquí es de especialistas, programadores expertos, no de generalistas (como los universitarios). Y en España, por unas razones u otras (no es el objeto de este artículo entrar en disquisiciones en este tema), se ha dado prioridad en las últimas décadas a los generalistas, por lo que tenemos un país inundado de este tipo de perfiles que además copan no solo los puestos que deberían estar orientados a los especialistas, sino que además son, principalmente por desconocimiento, el único tipo de titulación permitida para trabajar en ciertos contratos con las administraciones públicas debido a las condiciones obsoletas de los pliegos.

Por tanto, tenemos cantidad y potencial para generar especialistas. Tenemos empresas necesitadas de este recurso, pero renuentes a afrontar el proceso de formación. Falta justo lo que está en medio, la aceleración desde los conocimientos base a lo que denominamos en este mundillo “Junior Developer”. Así pues, nació el proyecto 20H Talent.

20H Talent. O cómo generar talento.

Particularmente, no me gusta la palabra “talento”. Seguramente es por la prostitución a la que ha venido siendo sometida, sin atender a la raiz del concepto. Una persona talentosa no es una persona virtuosa. Al menos yo entiendo por talento el hecho de que algo se te de bien, que tengas aptitud para desarrollar una tarea concreta. No que seas el elegido entre 7mil millones de personas, sino que te guste lo que haces, lo domines y sepas sacarle partido, más allá del objetivo con el que inicialmente fue concebido. Por tanto, ese es nuestro motto en este programa de formación. Y nuestro objetivo es identificar los ingredientes necesarios en las personas que se presentan a la selección, picar un poco para dejar al descubierto ese talento, darles un empujón para que cojan velocidad de crucero y que luego continúen solos en empresas del sector, que es donde se aprende, en el día a día.

Lo que empezó siendo un pequeño proyecto de formación, se convirtió en un programa de formación de 4 meses, exigente, completo, adaptativo, orientado y con incorporación laboral incluida con un contrato mínimo de 12 meses al finalizarlo.
Y en eso estamos desde mediados de Julio de este año . Hoy nuestros 15 alumnos elegidos en esta primera versión, denominada a la sazón “Ikigai”, cumplen 2 semanas.

Una sesión del programa en las instalaciones de Palet Express-CajaSiete

Gracias a ellos por su confianza en nosotros y su tesón.
Gracias a mis socios por estar a la altura de las diferentes roles que nos ha tocado llevar.
Gracias a las empresas que han creído en este proyecto y no solo nos apoyan, sino que nos enriquecen con los feedbacks y su confianza.
Gracias a nuestros partners que han apostado por nosotros de forma clara y desde el primer minuto.

Néstor Angulo

Written by

Technology Advisor, Security Analyst and Photographer. CEO in @20HSolutions

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