Pon tu nombre ahí: la regla de los 20 caracteres o menos

¿Como pensar en un nombre para tu marca o proyecto digital?

Aunque muchos creen que empezar es mejor que tener un nombre, en el largo plazo, tenerlo ya definido es bastante útil. No sólo por su valor en el marketing, sino porque es una forma de proteger tu idea incluso antes de ir a los registros oficiales. No hay nada peor que descubrir que algo que sentías tuyo, ya le pertenece a alguien más.

Además, proponte que ese nombre sea de menos de 20 caracteres. Nadie es breve cuando trabaja en algo que ama, pero la razón detrás de esta regla, tiene que ver con uno de los principios de usabilidad: no hagas perder el tiempo a tus futuros clientes o a ti. Un dominio enorme sólo hará que menos gente te visite, y te hará más difícil de encontrar. Imagina la siguiente situación: tienes una oportunidad importante y lo único que tienes que hacer es dar tu correo electrónico. Pero tu dominio es tan largo que es susceptible al error, y esa oportunidad se pierde. Piensa que usarás ese nombre a diario por un largo periodo de tiempo, repítelo en diferentes contextos. Coméntaselo a familiares o amigos.

Al profundizar hasta cinco capas nuestro problema inicial encontramos la verdadera función de nuestros servicios o productos: la conexión sentimental.

Ese pequeño examen te dará el primer indicio si ese nombre no sólo suena bien o te gusta, sino que funciona. Volviendo a la usabilidad, es una práctica que busca generar experiencias que no necesiten instrucciones para el usuario. Que sean fáciles de entender. El nombre de tu proyecto en estos tiempos digitales no puede escapar de estos fundamentos, piensa en nombres que no necesiten una explicación.

Hay un argumento que puedes utilizar para terminar de entender este principio. Los tacos que usan las mujeres suelen ser joyas de cuero: la estilizan y les dan una nota elegante. Pero hoy la mayoría, guardan en sus carteras unas zapatillas de reemplazo por si la noche será larga. No son tan bellas como unos tacos, pero si son más cómodas para el baile. Con un nombre para un proyecto digital pasa lo mismo, no siempre tienes que escoger el que se vea mejor sino el que sea más cómodo para tus necesidades diarias.

Existen miles de excepciones que funcionan bastante bien. Pero si tu buscas un posicionamiento rápido a un costo bajo, pensar en corto es el mejor camino.

Es difícil, por supuesto, pero no imposible. Como casi nadie tiene a la mano un experto en naming, hay algunas técnicas que pueden ayudarte a resolver este primer reto de definir en menos de 20 caracteres que es exactamente lo que ofrece tu producto, servicio, campaña o proyecto.

Los cinco por qué de Toyota

Esta técnica es una buena forma de encontrar el corazón de tu proyecto. Los ingenieros de la marca japonesa la inventaron para encontrar los verdaderos problemas en su organización. Por ejemplo hay todo un mercado basado en encontrar soluciones para bajar de peso. Desde pastillas hasta máquinas milagrosas. Desarrollemos las cinco preguntas para una caminadora. ¿Por qué compraría alguien una caminadora? Para bajar de peso ¿Por qué quisiera alguien bajar de peso? Para sentirse más sano ¿Por qué alguien quisiera sentirse más sano? Para vivir más, sintiéndose bien ¿Por qué alguien quisiera vivir bien? Porque eso lo haría feliz ¿Por qué la gente quiere ser feliz? Para tener una vida plena. Listo hemos respondido a las cinco preguntas, quizás no hayan sido las mejores respuestas, pero para nuestro ejercicio demuestra el valor de hacer esta técnica. Al profundizar hasta cinco capas nuestro problema inicial encontramos la verdadera función de nuestros servicios o productos: la conexión sentimental. Una caminadora le puede permitir al usuario sentirse más pleno. Parece algo arbitrario, sin embargo, para nuestro propósito sirve para encontrar un nombre ( y también re enfocar mejor nuestro proyecto). En este ejemplo el nombre debe estar ligado a dar plenitud a las personas.

Sólo hay dos claves que debes tener en cuenta cuando vas a realizar esta técnica. La primera debes conocer las necesidades del mercado al que te quieres enfocar, es decir no es bueno cambiar rubro drásticamente. De vender zapatos a pensar en una marca de surf, puede que tengas éxito pero tu costo será considerable. Además pensar en que tu proyecto le puede interesar a cualquiera es un despropósito para una audiencia digital que apenas presta atención a las noticias. Aplicar “Los cinco por que” te permite enfocar mejor en el valor real de tu proyecto. Si tu tienes claro que problema resuelves, te va ser más fácil explicarle a tu audiencia porque deben prestarte atención.

La segunda, esta técnica es ideal para realizarla en equipo. Una buena selección de hombres y mujeres de diferentes experiencias y estratos sociales te darán una mayor precisión de lo que el nombre debería significar. Plantéalo como un juego donde no hay respuestas malas. Si resuelves un problema estás bien encaminado, conocer la versión más emocional del mismo, te servirá como una brújula que te permitirá después decidir desde tu inversión en publicidad hasta el tipo de contenido que debes crear. Cuando sabes cuál es tu norte, tomar una decisión se te hará fácil.

El truco del que pasaría sí

Este truco es muy utilizado por todas las personas que escriben historias. La frase que pasaría sí es una llave que abre la puerta a un infinito número de posibilidades. En este caso permite visitar tópicos comunes y darles un giro diferente. Si seguimos con ejemplo anterior de la caminadora, conociendo que el problema que busca resolver es dar plenitud a quién la use, que pasaría sí todo el equipo estuviese diseñado para tener la mejor experiencia de caminar sin salir de casa. Utilizar este truco te permite encontrar lo novedoso en tu proyecto. Si la técnica de los cinco por qué buscaba el corazón del proyecto, el truco que pasaría sí sirve para diferenciarte de tu competencia.

Saber porque eres diferente te permitirá encontrar un nombre o un slogan que podrás utilizar en futuras campañas de promoción o como un pitch de ventas. Como, por ejemplo, “Plenitud: la única caminadora, que es mejor que correr por el pasto”.

Piensa en tu audiencia primero

No se crean, campañas, empresas o proyectos, mirándose uno al ombligo sino pensando en la audiencia que uno va a tener. Sin embargo, durante el proceso de incubación muchos tienden a olvidarse de este simple paso y honrar a su pasado o preferir el tradicional camino de las generalidades: “Servicios Contables”, “Dos por uno en licores”, “Observatorio de datos”. Ninguno es incorrecto, cada proyecto tiene su propio giro. Sin embargo, esta guía está enfocada en ideas que necesiten de una audiencia masiva y digital para poder funcionar.

Jakob Nielsen, el llamado rey de la Usabilidad, tiene una guía para evaluar el diseño de un sitio web. Estos pilares de evaluación, también pueden servir para medir el impacto de los nombres que pensamos. Luego de pensar en una lista y de probar que aún están libres de un dominio a través de plataformas como name.com reúnete con amigos o socios y evalúen lo siguientes preguntas:

  • ¿El nombre es entendible, describe con precisión lo que quieres comunicar?
  • ¿Se siente novedoso en su rubro?
  • ¿Es fácil de comprender lo que estás ofreciendo?
  • ¿Es inteligente, es decir, se deja explicar solo?
  • ¿Es atractivo o llamativo a primera vista?

Cada una de las preguntas esta enfocada a ser respondida desde el punto de vista de tu audiencia. Evaluar de esta forma el nombre de tu proyecto permitirá empezar con un nombre con el que te sientas identificado. Esa conexión con el proyecto será el que te permita llevarlo a cabo hasta las últimas consecuencias.


Take Away

  • Las técnicas que utilizamos si bien buscan definir el nombre, también te obligarán a convertir tu proyecto en algo más real.
  • Tener un nombre corto, fácil de escribir y de comprender no es obligatorio, sin embargo es una ventaja para posicionarte más rápido y mejor.
  • Un buen nombre o slogan indica rápidamente qué problema resuelve o que solución propone.
  • Tener un nombre o slogan que te diferencia de tu competencia es muy importante y te permitirá mostrarte como algo nuevo en tu mercado.

Lecturas

Puedes conocer más sobre usabilidad en el libro Don’t Make Me Think, de Steven Kruger, que recientemente ha vuelto a ser editado, para incluir ejemplos sobre celulares

En esta pieza del New Yorker del 2016, hay varias historias acerca el verdadero sufrimiento de colocar un nombre que no convence a nadie

Finalmente en este ensayo del New York Times del 2015, sobre el negocio y el arte de colocar un nombre algo a una invención

Este es el primer artículo de una serie para hacer que una estrategia digital donde tus sitios web y redes sociales trabajen para ti, y que no se transformen en un monstruo que consuma tiempo y recursos.

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