Novela, estilo

Ese oculto drama submarino, es el estilo.

Me han pedido que escriba una crítica sobre una novela en proceso, aún sin final. No sé si una novela tenga un fin reconocible, o si como el poema valéryano, será resultado de un abandono. La lectura de esa novela me recordó a Cormac McCarthy, quien alguna vez citó a Valéry como epígrafe:

Sus ideas son terribles y sus corazones, medrosos. Su piedad, su crueldad son absurdas, desprovistas de calma, por no decir irresistibles. Pero al final los aterroriza la sangre, cada vez más. La sangre y el tiempo.

También me aterrorizan la sangre y el tiempo. Hasta casi paralizarme, o enfrascar cualquier intento de movimiento en mirada, mirada que trata de adentrarse en lo rojo hasta que aparecen coágulos y retiro la vista.

Regreso y termino: La novela es estilo; el estilo, respiración, pulso. La novela como proceso, es herida.