El foco sobre el cual se desarrolla la siguiente reflexión y se proponen orientaciones para su mejora, ha sido seleccionado en común acuerdo con mi supervisora, a partir de la retroalimentación recibida de la supervisión. Este foco es profundizar en las interacciones con los niños. Esto a partir de nuestra conversación en relación a los beneficios de expandir el lenguaje a través de la verbalización de sus intereses, es decir, hablar de los temas que ellos proponen, por ejemplo añadiendo nuevo vocabulario, dando mi opinión del tema y dándoles el tiempo necesario para que ellos terminen la conversación, cuando decaiga el interés, cuando se cambie el tema o cuando haya algún cambio de experiencia.

Creo que es importante, como primera orientación, ampliar su vocabulario a partir del tema del que se está hablando, esto quiere decir, por ejemplo si se encuentra en desarrollo un tema sobre autos, puedo hablarles sobre los elementos que tiene el auto, la velocidad de este en su andar, entre otros aspectos asociados al tema de su interés, ampliando su vocabulario y explicando las nuevas palabras. Es ideal que este tema surja de su interés, ya que así se involucrarán más y probablemente darán sus opiniones y teorías respecto al tema. Un autor que habla sobre esto es Borzone, cito “El andamiaje del maestro tiene que ayudar a relacionar el nuevo vocabulario con su conocimiento, con el fin de que la palabra tenga, además del significado convencional, un significado personal para ellos” (Borzone, A. M., Rosemberg, C. R., Diuk, B., Silvestri, A., & Plana, D, 2004, pág.149). Como bien se expresa en la cita anterior, la palabra nueva que introducimos a la vida de los niños, debe estar relacionada a lo que ya sabe, con respecto al ejemplo, si hablamos del auto, el niño sabe algunas cosas del auto, pero si le enseñamos una palabra nueva o concepto, debe estar relacionado a lo que ya sabe, para que sea adquirido efectivamente.

Como segunda orientación, es importante hacer preguntas a los niños sobre lo que están haciendo, pero estas deben ser preguntas abiertas, con el fin de enriquecer las construcciones de modelos previos. Comentar lo que están haciendo también fomenta su desarrollo del lenguaje, pero haciéndoles este tipo de preguntas se potencia su pensamiento y se abren las puertas para que respondan de manera abierta, en la que no se espera un sí o un no, sino que den su opinión y hagan explicito su pensamiento y sus teorías acerca de las cosas. En los manuales Class se habla sobre este tema, cito: “cuando los niños responden a una pregunta, haga más preguntas “¿Cómo sabias?”, ¿Cómo te diste cuenta?” y “¿Por qué piensas eso?”. Hacer este tipo de preguntas ayuda a los niños a comprender su propia forma de pensar y enfocarse en el proceso de aprendizaje” (Karen, M., Paro, L., Hamre, B. K., & Pianta, R. C., 2014, pág.17)

Como tercera orientación se sugiere contar las propias experiencias, es decir, incentivar a que los niños cuenten sobre temas personales y así que compartan y se produzca un intercambio de experiencias. También, como educadora en formación, puedo dar opiniones y experiencias que me hayan pasado, contarles sobre mis cosas, pero siempre relacionado al tema que surge de los niños. De esta manera se puede ampliar la conversación, enriqueciéndola con todos los puntos de vista de las personas que participan. Esto se puede ver respaldado nuevamente por Borzone, quien en otro escrito dice, “…en ese momento la maestra interactúa con un niño en particular a quien le da un espacio para contar alguna experiencia…En esta interacción uno a uno, la maestra pondrá en juego estrategias de apoyo a la expresión del niño y, sobre la base del conocimiento que tiene de su entorno social y familiar, podrá establecer con él un intercambio fluido como entorno facilitador del desarrollo lingüístico” (Borzone, 1994, pág.27).

Implementación de orientaciones, resultados y efectividad:

La implementación de las tres orientaciones fue realizada la semana del 12–15 de Junio. El foco estaba en el juego de zonas, sin embargo hubo dos días en que no se cumplió la rutina que contempla este momento, debido a la preparación del día de los padres. Los días en que hubo juego de zonas se implementaron las tres estrategias.

En primer lugar, la ampliación de vocabulario la realicé a partir de las conversaciones que surgían, por ejemplo en una ocasión un niño dijo que estaba enferma la guagua, y tomé esa frase para ampliar su vocabulario y le dije que “podía llevarlo al doctor para que lo revisaran y le dieran algún remedio para que se mejore, o quizás podían ponerle una inyección”(haciendo el gesto de inyectar con la mano), pero el niño me contestó que no, “porque a la guagua le iba a doler y se iba a poner a llorar”. Entonces a medida que iban verbalizando, yo iba hablándoles sobre eso con más profundidad y nuevas palabras, y no dejando ahí sus comentarios, sino que hablándoles por ejemplo de sinónimos de palabras que usaban, por ejemplo un niño hablo sobre el mono que come banana y yo le dije que también le podíamos llamar a las bananas plátano.

En segundo lugar, la implementación de preguntas abiertas tuvo mejores resultados, ya que se la importancia que tiene, y lo he estado haciendo desde antes de esta reflexión, pero lo que si cambie es que intencioné mejores preguntas, las pensaba de la mejor manera posible y no solo haciendo cualquier pregunta. Cada tema en el que podía hablar me involucraba en su conversación y les hacía preguntas abiertas, que a veces se quedaban sin respuestas, pero al mirar la cara de los niños me daba cuenta de qué estaban pensando, o a veces simplemente me decían “no sé” y yo les decía “podría ser porque…” y el niño me miraba y me decía “¡sí!” y repetía lo que yo decía.

Por último, contar las propias experiencias también tuvo buenos resultados, ya que iba incluyéndome en las conversaciones de los niños haciendo preguntas o respondiendo a los niños de manera personalizada, los niños participaban de la conversación e iban dando sus opiniones y realizando preguntas. Aunque en un principio costó, ya que cuando estaban muchos en la conversación algunas veces no se escuchaban y cada uno daba su opinión sin escuchar al otro, por esto preferí realizar conversaciones con grupos más pequeños para que todos participaran y hubiera una escucha de todos.

Creo que finalizando esta reflexión de las implementaciones de las estrategias, falta todavía seguir trabajando en esto, ya que en una semana en que solo hubo dos ocasiones de juego de zonas resultan escasas las oportunidades desde las cuales extraer evidencias y evaluar la efectividad de las orientaciones prácticas planeadas. Debo seguir rescatando evidencias que me entreguen información respecto al efecto e impacto de esta profundización e interacción con los niños.

Bibliografía:

Borzone, A. M., Rosemberg, C. R., Diuk, B., Silvestri, A., & Plana, D. (2004). Niños y maestros por el camino de la alfabetización. Buenos Aires: Red de Apoyo Escolar.

Borzone de Manrique, A. M. (1994). Hablar y escuchar. Tiempo de compartir. Leer y escribir a los, 5, 62–74

Karen, M., Paro, L., Hamre, B. K., & Pianta, R. C. (2012). Classroom Assessment Scoring System: CLASS; Manual….. Toddler. Brookes.

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