No es que seamos egoístas pero como pretender escuchar al otro si a penas nos oímos a nosotros mismos y sabemos lo que queremos, no hay mejor compañía que uno mismo hasta que la pequeña tristeza que viene en paquete con la soledad nos derrumba por completo volviéndose necesaria una mano diferente a la nuestra para que encaje con nosotros así como las piezas del rompecabezas. Cansados de nosotros mismos, nuestros cambios de rumbo, de cómo nuestro bajón se vuelve alegría y como otra vez la alegría se vuelve bajón, nuestro propio desaliento,nuestra falta de voluntad propia o sobre exigencia, de cómo nos reparamos a nosotros mismos para salir adelante, nuestra tonta manera de convencernos que las cosas son totalmente contrarias de cómo son para no sufrir tanto.Una vez ya formados con tantas ideas en la cabeza nos quedamos ahí porque es difícil dejar de ser lo que somos para convertirnos en otra cosa,es difícil crecer porque nosotros mismos somos una barrera, ahí es donde aparece el otro que esta igual cargado de ideas pero totalmente distintas,que no podíamos conocer hasta interactuar, dando lugar a que tal vez algún día nos abriéramos a escuchar o sentir lo que no queríamos volviéndonos más libres seguros y puros. Reconociendo esto me pongo en papel de honestidad y admito que necesito que me digan que soy lo suficiente pero sin una calificación , que no me cuestionen que me quieran y me quieran bien que no se rían si es que estoy muy sensible y me rompo en llantos, si me equivoco,me olvido de las cosas o si a caso sueño demasiado y me vuelvo un poco ingenua como un nene que cree en esos libros de hadas o también cuando mi paciencia se acaba rápido que no puedo conmigo misma y me vuelvo un poco molesta. Alguien para compartir un poco los miedos para que no sean tan notorios y sean más pasajeros, compartir una mirada que te haga sentir bien el resto del día por más de que todo no haya salido como uno esperaba pero lo más importante para recibir palabras que no sean de compromiso es decir de decorado como aquellos regalos que no sacamos de su envoltorio ya que no tienen un uso,que esas palabras tengan un significado más que un formar parte de un simple mecanismo de «va y vuelve» que forma parte de una interacción rutinaria.